31 julio 2010


Llevando el compás, marcando el ritmo en su danzar,/ como en su vivir en las estaciones vivas,/ el tiempo de las estaciones y las constelaciones,/ el tiempo de ordeñar y el tiempo de segar,/ el tiempo de aparearse hombre y mujer y el de los animales,/ pies subiendo y bajando, comiendo y bebiendo, estiércol y muerte./ La aurora apunta, y otro día se prepara para el calor y el silencio./ Mar adentro el viento de la aurora se arruga y resbala./ Estoy aquí, o allí, o en otro lugar, en mi comienzo. (Eliot)

30 julio 2010


Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces rojas de los automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra esperanza, los humildes barrios de los trabajadores./ La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste y acaso esa tristeza sea una manera sutil de la alegría. Oh, íntima, recóndita alegría./ Estoy tocado de tu destino./ Oh, lluvia. Oh, generosa. (Raúl González Tuñón)

26 julio 2010

25 julio 2010


Pensar demonológicamente es pensar sin subjetividad operante, reemplazando la alegría de la reflexión por el escándalo oportunista. Pensar demonológicamente es pensar sin lograr aprehender el objeto interno de las pasiones, sin diferenciar crítica de venganza, sin diferenciar protección social de libertad, sin ver lo que le debe la teología a la historia y lo que ésta puede reclamar en términos de pensar la sed de lo sagrado que habita en todo ser. (Horacio González)

23 julio 2010


Cuando se habla de “no producir confrontaciones”, debe leerse que se trata de que la política no se meta con instituciones y prácticas que constituyen una añeja trama de dominio económico, social, político y espiritual en nuestro país. Se trata, en fin, de derrotar y escarmentar definitivamente el intento de poner en el espacio de debate público aquellas cuestiones que no pueden ser discutidas porque conforman algo así como la esencia de la nacionalidad. Ni grandes grupos económicos, ni militares, ni sacerdotes –entre otros grupos– pueden ser alcanzados por otra justicia y por otra legislación que no sea la que rige sus propias corporaciones. (Edgardo Mocca)

17 julio 2010


¿Persiste así y todo la “vieja” idea de literatura, eso en lo que uno pensaba como algo deseable cuando decía “literatura”, eso que al escribir o leer se buscaba como quien quiere acceder a una experiencia mejor? ¿Persiste, aunque la realidad insista en que es un sueño vencido, aunque muestre que literatura es contundente y extendidamente otra cosa, salvo para quienes no aceptan hacerse cargo de lo que está ante sus ojos? Sí, a pesar de todo existe, y es indestructible. Consistente, irremediable: no hay postliteratura ni cambio en las condiciones concretas que la puedan tirar porque es como una condición, algo con lo que todo se mide. En algo se parece a la idea platónica./ Cuando digo “literatura”, y cuando hablo de eso a lo que llamo “literatura”, pienso en un punto de no renuncia. En una resistencia. Que no depende de de lo que uno quiera o se proponga: una insistencia de la condición humana.

13 julio 2010


Hoy reanudo en un cómico enderezo/ la hora de ayer parada en su nostalgia./ Me hacen sufrir/ las alas que me puse para volar,/ mas grito y se alzan,/ gimo y me acompañan,/ río y baten de a dos,/ como que están amándose/ y se odian, sin embargo mis dos alas/ se odian,/ se enderezan,/ se hacen amigas mías para llevarme por todas partes:/ allá está la canción, aquí la nada.../ Más allá el pueblo y más acá el amor... (Alfredo Zitarroza)

12 julio 2010


Si miramos el Evangelio de Jesús, es evidente que, Reino de Dios y familia son “fidelidades en conflicto” (S. Guijarro). Jesús dedica todas sus energías y entusiasmo a predicar “el reino de Dios”, y relativiza de un modo claro y evidente la familia; ¿no es sorprendente que muchas veces escuchemos y leamos sobre “la familia” como una expresión unívoca y sin relación a la búsqueda de la justicia y la opción por los pobres, propia del Reino? ¿Por qué tantos y tantas “cruzados/as” católicos/as que levantan sus voces y se movilizan no lo hacen para combatir la pobreza, la injusticia, la desocupación, la falta de salud, de vivienda digna, cosas que ciertamente “atentan contra la familia”? Si para Jesús, “el reino es lo único absoluto y todo lo demás es relativo” (Pablo VI), ¿por qué no es “el reino” el grito unánime de los “cristianos” (católicos o no) de hoy? (Eduardo de la Serna, y un grupo de curas del sur del Conurbano)

09 julio 2010


Brian: ¡Todos son individuos!
Multitud: ¡Sí, sí, todos somos individuos!
Brian: ¡Todos son diferentes!
Multitud: ¡Sí, todos somos diferentes!
Voz sola: Yo no.
Persona a su lado: ¡Sshhh!. (Monty Python, La vida de Brian)

08 julio 2010


Lo que se siente como utopía es sólo la negación de lo existente y depende de ello. Está en el centro de las antinomias contemporáneas el que el arte deba y quiera ser utopía con tanta mayor decisión cuanto que ésta queda obstruida por la realidad funcional y, por el otro lado, para no traicionar a la utopía en el resplandor y consuelo que le son propios, que no pueda llegar a serlo. (Theodor W. Adorno)

05 julio 2010


Los ojos caen, los primeros,/ como dos gotas de agua sobre la ardiente plancha del tiempo./ Las oleadas de silencio chocan con blanco estrépito./ Los diarios de la mañana vuelan en el viento silencioso/ sobre las verdes solapas de la siesta./ Y los fósforos duermen la noche de la caja cerrada,/ y de la bomba olvidada./ Los gérmenes de la ausencia, siguen devorando el espejo. (Ricardo Zelarayán)

04 julio 2010


¿Amoldáis vuestra esfera a lo más mínimo del porvenir?/ Perros enanos entecos, tenéis a vuestro servicio/ los escribientes nacionales, pajarracos de la patria./ Canasteros de los frutos del odio, no estoy/ arrepentido de tener a mi servicio las joyas y los frutos del deseo./ Principitos destronados de toda sangre de composición en la naturaleza./ Eugenios, Equis, Clauditos, perritos de ceniza. (Madariaga)

02 julio 2010


Cada gol es siempre una invención, es siempre una perturbación del código: todo gol es ineluctabilidad, fulguración, estupor, irreversibilidad. Precisamente como la palabra poética. (Pasolini)

01 julio 2010


La vida literaria no es la vida, la vida literaria no es la literatura. La vida literaria come de la vida y la literatura, a la manera de los parásitos que subsisten y crecen vaciando otros cuerpos, los que le prestan una existencia de segundo orden, apenas traje del emperador y consenso. La vida es menos vida y la literatura es menos literatura cuando se resignan a existir en función de la vida literaria, que no es, si se la mira bien, nada. Todo lo que es, si se lo mira bien, nada, subsiste “de prestado”, sin nada que realmente dar, salvo la posibilidad de suplir algo de veras vivo y consistente, y, por lo tanto, conflictivo, desestabilizador, inaferrable, como la vida cuando es vida, como la literatura cuando es literatura.