31 marzo 2012

El lenguaje tiene necesariamente un conjunto de armazones y de durezas que nos permiten hablar fluidamente. Hablamos fluidamente porque tenemos respuestas ya preparadas y organizadas como clisés necesarios, arquetipos de nuestro asistente idiomático, pero tenemos que hacer un esfuerzo en algún momento por superar esos arquetipos que guían nuestra vida. Es verdad que no podemos andar en el subte pidiendo permiso y empujando los viajeros que tenemos al lado con invenciones idiomáticas, para eso el lenguaje cotidiano tiene preparado varias interjecciones y otras fórmulas, pero estando en determinadas situaciones, y creo que este es un momento del país así, en el que son posibles más transformaciones, habría que hacer un esfuerzo de imaginación. Y hablo de transformaciones que no exceden el reformismo, no es que se pida más. Pero esa posibilidad de reformismo que beneficia a miles de personas a veces se ve demorada por problemas lingüísticos, por el encontronazo entre personas por acatamiento a tradiciones políticas que ya dieron lo suyo y que deben ser absolutamente renovadas. Parece mentira lo que digo pero es así. La cuestión cultural no es una mera superestructura, sino es el lenguaje que hablamos permanentemente y que nos hace sujetos de una estructura. Entonces tenemos que analizar esas cosas para ser instrumentos o agentes más fieles de lo que pensamos. (Horacio González)

30 marzo 2012


Antesta vela corta que me queda,/ flaca energía de la luz inicua,/ esta palabra posterior, postrera,/ por áhora u´hoy entresta luna indina/ de húmedo vidrio, de quincallería/ guachenta y gris. Esta palabra hueca. (Bustriazo Ortiz)


29 marzo 2012


Todos los "afectos más sagrados" no son más que una perezosa costumbre. (Pavese)


28 marzo 2012


Cuando observo los raros hábitos de los perros/forzosamente llego a la conclusión/ de que el hombre resulta superior animal.// Cuando observo los raros hábitos de los hombres/ confieso, amigo mío, mi perplejidad. (Ezra Pound)


27 marzo 2012


No se trata de huir de la vida concreta y vulgar o despreciarla para acceder a un más allá superior y más genuino o pleno. Al revés, la cosa es meterse de lleno y sin reservas en la inexplicable e inabarcable complejidad de la corriente vida concreta con los ojos y los sentidos dispuestos, despejándola de la mezquina carcaza que entre ella y uno han venido depositando el sentido común y las convenciones sociales.


26 marzo 2012


¿Es la desposesión el origen del poema/ o la orfandad? ¿O ambos de Orfeo?/ Abrir así tiene el sentido contrario/ a la afirmación: ¡árboles! ¡valle!,/ lo que habla de un afuera bien provisto,/ de una mesa bien dispuesta entre animales./ Quien se sitúa allí en el medio puede/ describir, sentirse parte, todo./ Es diferente entrar al desierto sin un libro/ en compañía de una manta. Podrá escuchar,/ inventará la palabra del silencio,/ tendrá frío. (Eduardo Milán)


25 marzo 2012


Creo que la película [Scarface] es una metáfora de la locura del mundo capitalista, cuando lo único que lo guía es la ambición. Cuanto más deshumanizado es el mundo, más hay que dejar de lado los sentimientos. En caso contrario, lo trituran a uno. (Brian de Palma)


24 marzo 2012



todavía estoy vivo// camino/ como si cada casa que ilumina/ a ambos lados de la calle/ la linterna del guarda temporal/ fuese un punto/ en la secuencia eterna/ del antes y el después/ mientras camino/ por la calle movediza/ pero cuando la luz/ dobla la esquina de la farmacia/ donde un árbol un perro y una bici se vencieron// todavía estoy vivo (Jacques Roubaud)


23 marzo 2012


Es un ave en el cielo,es un ave en el suelo/ Un arroyo, una fuente, Un pedazo de pan/ Es el fondo del pozo, el final del camino/ En el rostro la angustia, de un solitario.// Es una espina, es un clavo, una cuenta, es un cuento,/ Una punta, es un punto, Una gota goteando/ Es un pez, es un gesto, es la plata brillando/ Es luz de la mañana, un ladrillo llegando/ Es la leña, es el día, el final del recodo/ La botella de ron, el polvo del camino/ El proyecto de casa, es el cuerpo en la cama/ Es el coche atascado, es el barro, es el barro// Es un paso, un puente, es un sapo, una rana/ Es un resto de campo en la luz de mañana/ Son las aguas de marzo cerrando el verano/ Es la promesa de vida en tu corazón. (Antonio Carlos Jobim)


22 marzo 2012


La ausencia de contenido –de una visión del mundo– se reemplaza por la sobreabundancia de escenografías. El orador embellece (y el verbo no es gratuito) su discurso, porque no le pedirán ideas, sólo le exigirán abundancia de esdrújulas, citas prestigiosas y fe en el hombre, la música verbal que decora la ausencia de ideas. (Carlos Monsivais)


21 marzo 2012


Ciégate para siempre:/ también la eternidad está llena de ojos-/ allí/ se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes/ al término en que han aparecido,/ allí/ se extingue lo que del lenguaje/ también te ha retirado con un gesto,/ lo que dejabas iniciarse como/ la danza de dos palabras sólo hechas/ de otoño y seda y nada. (Paul Celan)


20 marzo 2012

19 marzo 2012


El jardinero inválido sonríe/ Al recuerdo de sus herramientas perdidas,/ Al bosque muerto que se multiplica. (René Char)


18 marzo 2012


Se tiene nostalgia de cuando éramos uno con el mundo. Alguna que otra vez, cuando por algún motivo se corre el velo de la costumbre, las cuentas pendientes, los miedos, las dependencias, algo destella en alguna cosa vista, oída o pensada: vínculos, iluminaciones, un ensanchamiento de la perspectiva, un temblor en el ánimo que tiene que ver con afectos inexplicables. Eso alimenta la poesía, "nostalgia de cuando éramos uno con el mundo" (una condición que se entrevé, y por eso ilumina, que solamente un desquiciado mental o un criminal podría intentar recuperar, y si obtuviera esa recuperación imposible lo recuperado se desvanecería). No es una condición superior, se va a equivocar mucho el que lo vea como una joya que incorporar al capital del alma, un título de "espiritualidad alta". Es lo contrario: despojamiento, liberación, desinterés en varios de los sentidos de la palabra.


17 marzo 2012


Nuestro silencio y el silencio del mundo, tan musicales, ah, tan musicales,/ en sus primeras zonas. Porque en cuanto descendemos más nos sorprende el grito de la vida./ La vida grita, hermanos, en lo profundo del mundo y de nosotros mismos./ La vida herida grita y es inútil nuestro intento de eludir el grito/ en el adorable y reposante refugio de nuestra soledad o de nuestra comunión con las criaturas secretas del mundo. (Juan L. Ortiz)


16 marzo 2012


El pretendido lenguaje científico, al insistir en la ciencia del Árbol, desmembra, separa. La poesía, al reunir lo aparentemente contrario, restaura con el poder de su amor la unidad de todo lo que vive, muestra a la Tierra como un gran arcángel que late y respira. La poesía redime el pecado aceptándolo. (H.A. Murena)


15 marzo 2012


vida hacia dónde/ me llevas/ (después de haber abierto/ para nosotros un/ mundo de muerte) (Stéphane Mallarmé)


14 marzo 2012


La poesía es humilde. De la humildad extrae las fuerzas para su gesto osado. La poesía acepta la multivocidad de cada palabra, acepta la imprecisa índole humana. Sabe que la precisión con que algunos sueñan no sólo resulta imposible sino que, eco del primer pecado, si se logra evocar su espectro únicamente se conseguirá envenenar con irrealidad la realidad. Criaturas caídas, si una parte de nosotros se obstina en recordar y perpetuar lo pecaminoso al rechazarlo, otra parte persiste en recordar lo angélico que cayó con la Caída. Tal el movimiento de la poesía. Empieza por aceptar que no es ineludible que casa signifique casa. Pero no se detiene ahí. En una presunta falta descubre una ocasión, una puerta. Insiste, apuesta sobre ella. Va más allá. (H.A. Murena)

13 marzo 2012


Cerébrense los cautos,/ las margaritas del jarrón,/ su esfuerzo para ver./ La verdad no tiene miembros,/ su actividad económica/ no conoce la niebla ni el pavor,/ escarba su jilguero./ La vastedad salvaje del ser/ obedece órdenes tristes,/ copias de su fulgor,/ abrazos de la caridad. (Juan Gelman)


07 marzo 2012


La poesía es el tema del poema./ De esto nace el poema y a esto// vuelve. Entre ambos extremos,/ entre origen y retorno,// una ausencia de realidad,/ las cosas como son. O eso decimos// ¿Pero son distintos? ¿Es una ausencia/ lo que al poema da// su verdadera apariencia, verde de sol/ rojo de nube, sentimiento de tierra, cielo que piensa?// De éstos toma. Tal vez da,/ en universal intercambio. (Wallace Stevens)


05 marzo 2012


Redunda y escapa:/ el mundo. Una y/ otra vez, el mundo/ se vuelve a fundar,/ una y otra vez, hay/ que, aunque no/ se pueda, nombrarlo. (En la resaca)


03 marzo 2012


¡Quién me concediera oir de alguien la voz humana/ Confesando no un pecado sino una infamia;/ Contando, no una violencia, sino una cobardía!/ No, son todos el Ideal, si los oigo y me hablan./ ¿Quién hay en este ancho mundo que me confiese que una vez fue vil?/ Oh príncipes, mis hermanos,// ¡Arre, estoy harto de semidioses!/ ¿Dónde hay gente en este mundo?// ¿Entonces sólo soy yo el que es vil y equivocado en esta tierra? (Pessoa)


02 marzo 2012


La “felicidad”, para ellos, no es sino la satisfacción (mañana) de los intereses particulares, la seguridad de las utinas y la perpetuación de las fortunas. Pero la felicidad, que espero podremos volver a llamar “comunista”, no es de este orden. Ella es el descubrimiento de que cada uno de nosotros es capaz de muchas más cosas nuevas que aquellas que imaginaba. La verdadera oposición en lo que se refiere a la felicidad no es la del futuro con el pasado. Ella escinde el presente en una representación conservadora y reconfortante, por un lado, y una urgencia entusiasta de unirse a lo que jamás había tenido lugar y que, sin embargo, ocurre. La felicidad comunista se dirá “Amén lo que nunca verán dos veces”. (Alain Badiou)


01 marzo 2012


Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa./ Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas./ Verdad, no me prestes demasiada atención./ Solemnidad, sé magnánima conmigo./ Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola./ No me acuses, alma, de poseerte pocas veces./ Que me perdone todo por no poder estar en todas partes./ Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas./ Sé que mientras viva nada me justifica/ porque yo misma me lo impido./ Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas/ y que me esfuerce después para que parezcan ligeras. (Wislawa Szymborska)