31 marzo 2013


Las técnicas de gestión, los dispositivos de evaluación, los coach, los entrenadores personales, los consejeros y estrategas de vida son el suplemento social del sujeto neoliberal producido por los dispositivos de la racionalidad neoliberal. El sujeto neoliberal, viviendo fuera de su límite, en el goce de la rentabilidad y la competencia y estableciendo consigo mismo la lógica del emprendedor está a punto de fracasar a cada paso. El stress, el ataque de pánico, la depresión, “la corrosión del carácter”, lo precario, lo líquido y fluido, etc., constituyen el medio en que el sujeto neoliberal ejerce su propio desconocimiento de sí, con respecto a los dispositivos que lo gobiernan. Esos dispositivos que le reclaman que sea “el actor de su propia vida”, el que racionaliza su deseo en la competencia y en la técnica de conducirse a sí mismo y a los demás Este es ahora el verdadero “management del alma” del que habló Lacan en los ’50 y ahora se consuma. (Jorge Alemán)


30 marzo 2013


Lo que existen son las cosas,// no las palabras. Por eso/ te escucharé sin cansarme recitar en búlgaro/ como podría mirar durante horas montañas o nubes./ Señales valen palabras,/ palabras valen cosas,/ cosas no valen nada. (Adélia Prado)


29 marzo 2013


¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mí. Asunto mío es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mí. (Simone Weil)


28 marzo 2013


y esos días continúan cimentando como/ barras cuando ajustan con demencia; el/ fenómeno comprime cuanto resta por venir:/ lo que salga de los hilos de las horas (León Félix Batista)


27 marzo 2013


Remarcando entonces el carácter “constructivo” del neoliberalismo y no sólo su faz destructiva, o insistiendo en el orden que se pretende hacer surgir a partir de sus destrucciones, se puede mostrar que las técnicas de gobernación propias del neoliberalismo tienen como propósito, en consonancia con la racionalidad que lo configura, producir, fabricar, un nuevo tipo de subjetividad. A diferencia del sujeto moderno, diferenciado en sus fronteras jurídicas, religiosas, institucionales, etc., el sujeto neoliberal se homogeneiza, se unifica como sujeto “emprendedor”, entregado al máximo rendimiento y competencia, como un empresario de sí mismo. Un empresario de sí mismo que, a diferencia de los “cuidados de sí” clásicos o modernos que apuntaban, en el caso clásico, a protegerse de los excesos, en el caso moderno, a buscar la mejor adaptación o alienación soportable, el empresario de sí, el sujeto neoliberal, vive permanentemente en relación con lo que lo excede, el rendimiento y la competencia ilimitada. (Jorge Alemán)


26 marzo 2013


Sucedía que era preciso destruir y destruir y destruir,/ Sucedía que la salvación sólo era posible a ese precio.// Arruinar el rostro desnudo que asciende en el mármol,/ machacar toda forma, toda belleza.// Amar la perfección porque ella es el umbral,/ Pero negarla una vez conocida, olvidarla muerta.// La imperfección es la cima. (Yves Bonnefoy)


25 marzo 2013


No esperar ya nada. Esa tranquilidad de no esperar ya nada. La poesía aparece cuando uno deja de esperar.


23 marzo 2013


Amar a un extraño como a sí mismo entraña como contrapartida: amarse a sí mismo como a un extraño.(Simone Weil)


22 marzo 2013


En momentos afortunados parecemos a punto/ de decir de veras lo que creemos que creemos:/ pero, incluso entonces, el ojo honrado debería guiñar. (W.H. Auden)


21 marzo 2013


Arriesgar la incongruencia para conocer tu realidad, la realidad de los otros. Lo más opuesto a tu fluir propio es la adopción de certidumbres de superficie. (Edgar Bayley)


20 marzo 2013


Palabras. Y sea cual sea el modo en que las digo, sólo palabras./ Ya no sé ni porqué las digo, aunque/ a los niños les guste oírlas. Vienen cuando los llamo/ y sus ojos brillan, pero la luz que tienen está vacía./ Es demasiado clara. Contiene, solamente, esa claridad./ Pero vienen cuando los llamo. En un tiempo les cantaba/ una canción sobre un águila y una piedra, y cada vez/ que la cantaba, de algún modo parecía que la canción hubiera cambiado/ y las palabras se desvanecían a la luz del sol. Ya no recuerdo/ la canción, pero recuerdo/ que la cantaba, y la canción era la ley, y la ley/ era la canción. La ley es una canción, estoy seguro.../ Y trepé hasta la cima de este despeñadero. Dijeron/ que podría ver la tierra nueva/ si me sentaba aquí, y creo que es así, pero mis ojos/ ya no son tan fuertes, y yo ya estoy cansado de mirar. (Robert Bringhurst)

19 marzo 2013


El neoliberalismo no es sólo una ideología que defienda la retirada del Estado, su desmantelamiento a favor del mercado, o un dejar hacer a la “mano invisible” del capitalismo financiero. Tal como ya lo ha demostrado Michel Foucault, en “ el nacimiento de la biopolítica”, y actualmente Christian Laval y Pierre Dardot, el neoliberalismo, a diferencia del liberalismo clásico o el neoconservadurismo, es una construcción positiva, que se apropia no sólo del orden del Estado, sino que es un permanente productor de reglas institucionales, jurídicas y normativas, que dan forma a un nuevo tipo de “racionalidad” dominante. Esta racionalidad actualmente se ha adueñado de todo el tejido institucional de la llamada Unión Europea, en la consumación final de su estrategia de dominación. El neoliberalismo no es sólo una máquina destructora de reglas, si bien socava los lazos sociales, a su vez su racionalidad se propone organizar una nueva relación entre los gobernantes y los gobernados, una “gubernamentabilidad” según el principio universal de la competencia y la maximización del rendimiento extendida a todas la esferas públicas, reordenándolas y atravesándolas con nuevos dispositivos de control y evaluación: como insistió Foucault, explicando la génesis del neoliberalismo, es la propia población la que pasa a ser objeto del saber y el poder. (Jorge Alemán)

17 marzo 2013


Si se ha de escribir correctamente poesía/ no estaría de más bajar un poco el tono/ sin adoptar por ello un silencio monolítico/ ni decidirse por la murmuración./ Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,/ algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra/ y no la sombra misma ni el Leviatán entero./ Es algo que merezca recordarse/ por alguna razón parecida a la nada/ pero que no es la nada ni el Leviatán entero,/ ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza. (Enrique Lihn)


16 marzo 2013


Sin embargo, fue y es posible la ilusión de que el poder no existe. Que de tanto dispersarse en la complejidad social con sus múltiples juegos de dominación ha quedado diluido. Lo que existe es un grupo electivo que administra, que media en los conflictos, que asegura la “gobernabilidad”: o sea un gobierno que se asegura a sí mismo. Esa ilusión es correlativa al tipo de discurso democrático que predominó desde 1983 y particularmente entre 1989 y 2001. La gobernabilidad –un complejo concepto teórico acuñado en las discusiones políticas mundiales sobre los problemas de la legitimidad democrática en el capitalismo– fue reducida entre nosotros a las condiciones políticas que pudieran impedir el regreso al ominoso ciclo de los golpes de Estado y la persecución política en el país. La garantía central de la gobernabilidad terminó por ser la conformidad del bloque político social históricamente dominante en nuestro país. (Edgardo Mocca)

15 marzo 2013


Algún día se sabrá/ que hicimos nuestro oficio el más oscuro de todos o que intentamos hacerlo/ Algunos ejemplares de nuestra especie reducidos a unas cuantas señales de lo que fue la vida en estos tiempos/ darán que hablar en un lenguaje todavía inmanejable// Las profecías me asquean y no puedo decir más. (Enrique Lihn)


14 marzo 2013


Veo que mi relación con los textos que encuentro o me llegan, sobre todo con los textos poéticos, es cada vez más personal, literalmente. O me despiertan −por su sola presencia, por el modo de darse a ver, por algo que tienen ahí, en las palabras o con las palabras− un perceptible interés, unas ganas de frecuentarlos, de intercambiar y volver a ellos y mantener con ellos un diálogo, o percibo algo que “no va conmigo”. No vamos a entendernos, me digo, lo que no me impide valorarlos, reconocer cualidades, respetar eso que no concuerda con lo que me gustaría encontrar, ni me lleva a demonizarlos ni a acusarlos de nada ni a romper relaciones: me hago cargo, simplemente, de que falta cierto componente de las relaciones que en otros casos vuelve al texto necesario para mí. Por eso digo que es personal, porque así me pasa con las personas, independientemente de su condición, sus ideas, sus gustos, etc., aunque no del todo.


13 marzo 2013


tarde o temprano el volcán deviene en sedimento/ la regularidad es inherente al mundo/ los sex pistols viven de compradores obedientes/ y ahorro el sueldo para tener a Nietzsche// la libertad es una forma literaria y como tal responde a un orden. (Gabriel Reches)


12 marzo 2013


La expresión “lucha por el poder” tiene entre nosotros una potencia evocativa muy fuerte. Arrastra memorias de ilusiones y tragedias. Es como un fantasma que debe exorcizarse o condenarse al eterno silencio. El poder es lo innombrable. No se debe nombrarlo porque de su conjuro brotan mágicamente la intolerancia, la violencia, el autoritarismo. Ese es el clima de ideas que acompañó la recuperación de nuestra democracia: era necesario enterrar el vocabulario que había inspirado la tragedia social más dura de nuestra historia. Pero el poder está siempre en disputa. La trama institucional de la democracia puede ser el reglamento que rija la contienda, pero no puede reemplazarla por una instancia absoluta de equilibrio y de consenso que, de conseguirse, eliminaría a la propia democracia y a la política en general. (Edgardo Mocca)


11 marzo 2013


El olor de las cosas brillaba en mi cabeza como la luz que capturan los pintores. Me recordaban, de una manera intangible, que el mundo no era sólo una idea. (Juan Ignacio Boido)


10 marzo 2013


Hay que saber tomar la medida de cada pensador en función de su grado de retroceso, resistencia o reelaboración, ante la dificultad que presentan las palabras y sus significados comunes. (Roque Farrán)


09 marzo 2013


Cada uno crea/ de las astillas que recibe/ la lengua a su manera/ con las reglas de su pasión/ — y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento. (Juan José Saer)


08 marzo 2013


Me parece que el bienpensantismo es la amenaza actual. Es decir la subestimación de los apasionamientos que nos rodean y el sueño según el cual se los podría hacer callar y entonces encontrar una suerte de consenso que no ocurrirá. Hay que estudiar las pasiones. (Philippe Sollers)


07 marzo 2013


Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,/ botón de pensamiento que busca ser la rosa;/ se anuncia con un beso que en mis labios se posa/ el abrazo imposible de la Venus de Milo.// Adornan verdes palmas el blanco peristilo;/ los astros me han predicho la visión de la Diosa;/ y en mi alma reposa la luz como reposa/ el ave de la luna sobre un lago tranquilo.// Y no hallo sino la palabra que huye,/ la iniciación melódica que de la flauta fluye/ y la barca del sueño que en el espacio boga;// y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente,/ el sollozo continuo del chorro de la fuente/ y el cuello del gran cisne blanco que me interroga. (Rubén Darío)


06 marzo 2013


No soy monedita de oro, pa caerle bien a todos. (canción mexicana, citada por Hugo Chávez Frías)


05 marzo 2013


Las palabras – dardos que salen de la boca/ tras un blanco indefinido. Salen/ en cantidades industriales/ cuasi plagas de langostas./ Muchas de ellas vienen muertas/ otras no nacidas./ ¿La paz? La silueta que no se recorta/ ante los ojos de sus observadores.// Estamos en el corredor del espectáculo./ Al frente es la franja de Gaza. (Elvira Hernández)


04 marzo 2013


Yo no pienso mis películas en términos "simbólicos". Un símbolo tiene un único significado posible, y a mí me interesa lo contrario: presentarle al espectador cosas que lo hagan pensar, que lo pongan en problemas. Lo peor que me puede pasar es que el espectador sienta que mi película le confirmó una certeza. (Michael Haneke)


03 marzo 2013


Fabio, las esperanzas cortesanas/ Prisiones son do el ambicioso muere,/ Y donde al más activo hacen canas;/ El que no las limare o las rompiere,/ Ni el nombre de varón ha merecido,/ Ni subir al honor que pretendiere. (Anónimo, del “barroco poético sevillano”, principios del siglo XVII)


02 marzo 2013


El que ofrece algo único que nadie quiere ya comprar personifica, aun contra su voluntad, la libertad de cambio. (Theodor W. Adorno)


01 marzo 2013


Nunca habrá paz./ Por tanto pelea, con todo tu coraje/ y con todas las artimañas descorteses que conozcas,/ y ten bien claro esto:/ su causa, si la tenían, ya no importa; odian por odiar. (W. H. Auden)