20 enero 2013
19 enero 2013
Así como la luz de una bujía/ de lejos, parece inmóvil, sin que siempre/ se advierta su oscilación roja o naranja,/ o como el peso del mar, sobre el que retoza,/ burbujeando, la espuma, hacia la cima,/ o como el latido del corazón en el pecho tranquilo,/ la vida bulle, silenciosa, en lo secreto,/ con otro movimiento,/ como un poeta desconocido por la ciudad a que canta,/ su movimiento no es el que reconocen las multitudes,/ no es el del astro que rota,/ ni el del cuerpo que se levanta o cae,/ sino más bien es semejante/ a las ondas de la luz,/ a las invisibles ondas del sonido,/ infínitesimalmente gozosas./ Vibra todo, como cuerda pulsada de laúd y no se enteran los rotativos./ Todo latido es secreto. (Fina García Marruz)
18 enero 2013
Marx descubrió que en el capitalismo el valor de uso, subjetivo, es sustituido por el valor de cambio: las cosas no valen por sí mismas sino por el valor de mercado. En el capitalismo tardío, lo mismo vale para los sujetos, y de ahí el drama de devenir obsoleto como les sucede a los objetos. El culto por la juventud se basa en este principio, y la juventud se cotiza muy bien en el mercado. (Silvia Ons)
17 enero 2013
16 enero 2013
El personaje de "el poeta": la atención que le prestan y el valor que le dan tienden a ser inversamente proporcionales a la importancia que se da a la poesía, o, más bien, al delicado trabajo de escribir o leer poesía (o al desprendimiento que implica estar uno abierto a esa experiencia). Más aun cuando el que venera tanto la chapa de poeta es poeta, o aspirante a serlo, o uno de los que se cuelgan de esa chapa, como si pisar la tierra concreta con sus propios pies fuera un demérito, o para suplir lo que con la escritura no logran.
15 enero 2013
Tú no indagues, Leucónoe −vedado está saberlo−/ qué fin habrán de darnos a ti y a mí los dioses, / ni consultes los números babilonios. Mejor/ aceptar lo que viene, sean muchos inviernos/ o éste el último en que Júpiter nos concede/ ver cómo el mar Tirreno gasta las tercas rocas./ Sé sabia, sirve el vino y ajusta a un breve espacio/ las largas esperanzas. Mientras hablamos huye/ la edad: ¡goza este día! Nada cierto hay mañana. (Horacio)
14 enero 2013
[¿Y cómo ahora se llama comunista?] Porque no existe más el comunismo real. Se murió el comunismo real, ¡que viva el comunismo ideal! El comunismo ideal lo defino con los términos de Lenin: electrificación más soviets. Es decir, desarrollo económico productivo controlado por consejos populares, por organismos democráticos. Insisto sobre el término comunismo hoy porque me parece que la democracia en toda Europa, en Occidente, se está disolviendo, porque la gente no tiene más ideales alternativos de sociedad. Por el libre mercado no se puede morir, no es un ideal político por el cual sacrificarse. La gente no va más a votar porque no cree que se pueda cambiar nada. Por eso es necesario revivificar un ideal de sociedad alternativa. El único ideal de sociedad alternativa que tenemos es el de una sociedad donde no hay opresión económica, pero hay desarrollo y control popular sobre lo que pasa. (Gianni Vattimo)
13 enero 2013
La palabra gatillo estupro luminoso/ Efímera el azur en las venas/ La palabra bólido geranio en la ventana abierta/ Sobre un corazón batiente/ La palabra contextura bloque de marfil/ Pan petrificado plumas mojadas/ La palabra frustrar alcohol marchito/ Pasillo sin puertas muerte lírica/ La palabra muchacho como un islote/ Mirtilla lava galón cigarro/ Letargo azulina circo fusión/ Cuántas quedan de esas palabras/ Que no me conducían a nada/ Palabras maravillosas como las otras/ Oh imperio mío de hombre/ Palabras que escribo aquí/ Contra toda evidencia/ Con la gran preocupación/ De decir todo. (Paul Éluard)
12 enero 2013
Jacques Lacan dice que el discurso capitalista excluye al amor (El saber del psicoanalista). No sólo por el aspecto romántico que hace que los enamorados se basten a sí mismos y en esto se alejen del consumo, sino porque, en el amor, el otro no es una moneda de cambio, sino que se revela insustituible. En la nostalgia que surge del recuerdo de un amor perdido se hace presente el lenguaje privado que se compartió con el amado, un lenguaje que fue ése, único, no intercambiable con el de ningún otro. En el lenguaje privado, los epítetos indican la manera en la que, al nombrarlo, intentábamos expresar su unicidad. Y el tiempo que demanda el duelo amoroso da testimonio de que los seres no pueden sustituirse tan fácilmente, que no son descartables. Dice Borges que uno está enamorado cuando se da cuenta de que la otra persona es única. (Silvia Ons)
11 enero 2013
Una oscura pradera me convida,/ sus manteles estables y ceñidos,/ giran en mí, en mi balcón se aduermen./ Dominan su extensión, su indefinida/ cúpula de alabastro se recrea./ Sobre las aguas del espejo,/ breve la voz en mitad de cien caminos,/ mi memoria prepara su sorpresa:/ gamo en el cielo, rocío, llamarada. (José Lezama Lima)
10 enero 2013
En la comedia de la vida, acostumbran a ser aplaudidos los figurantes que se prestan a todos los papeles, a todo aceptan y animan, envaneciéndose de dar asilo a todas las verdades y mentiras. A esas criaturas porosas como el barro, creo preferir aquellos que resisten en sus dudas como la piedra y el hierro. Esto significa que no entiendo que sea infinita mi capacidad de aceptar y comprender, convivir y tolerar. En un mundo en que palabras como diálogo y comprensión viven huidas en las comisuras de tantos labios automáticos, no soy insensible a las virtudes de la incomprensión y de ese calumniado monólogo que, dentro de nosotros, es nuestro diálogo íntimo de hombre a hombre. (Y mentiría si no dijese, aquí, mi convicción de que hay diálogos imposibles: entre el pobre y el rico, el flaco y el fuerte, el casto y el libertino, el creyente y el ateo). (Ledo Ivo)
09 enero 2013
Después de todo, ¿para qué leernos?/ La musiquilla de las pobres esferas/ suena por donde sopla el viento amargo/ que nos devuelve, poco a poco, a la tierra,/ el mismo que nos puso un día en pie/ pero bien al alcance de la huesa./ Y en ningún caso en lo alto del coro,/ Bizancio fue: no hay vuelta.// Puede que sea cosa de ir pensando/ en escuchar la musiquilla eterna. (Enrique Lihn)
08 enero 2013
07 enero 2013
Suavemente para poder destrozar/ Ojo cerrado para verte mejor/ Con alegría para poder llorar/ Desesperado para tener paciencia/ Lentamente para no atrasar/ Atrás de la vida para poder morir/ Me estoy despidiendo para poder volver (Tom Zé)
06 enero 2013
El arte, más allá de las dificultades para definirlo, tiene tal vez como una de sus funciones ponernos en estado de interpretación permanente, tal como plantea Walter Benjamin cuando se refiere a las narraciones en ese texto maravilloso que es el que dedica a Nikolai Leskov. Interpretación permanente que es tal vez la mejor manera de no terminar de llegar a ninguna parte, como en las historias de Kafka. Siempre hay un núcleo que no termina de develarse y ese juego de descubrimiento permanentemente provisorio y precario es una situación que mezcla el placer con la amenaza de decepción. Muchas de las historias de Henry James plantean ese doble juego. Las cosas nunca terminan de saberse, eso las vuelve atractivas pero decepcionantes. A veces, como plantea Peter Handke no nos queda otra alternativa que aceptar al cansancio como un estado inevitable, antes de ponernos en marcha. (Marcos Mayer)
05 enero 2013
03 enero 2013
Te estoy explicando/ Para confundirte/ Te estoy confundiendo/ Para esclarecerte/ Estoy iluminado/ para poder cegar/ Estoy quedando ciego/ para poder guiar. (Tom Zé)
02 enero 2013
Esa reticencia a entregarse por completo, que forma parte de los placeres que nos propone el arte es, de alguna manera, una manera de resistir a la tentación de las certezas. Un novela o una canción se agotan cuando se sabe –o se cree saber- todo acerca de ellas. Es probable que las relecturas y renovadas escuchas sean distintos en cada uno porque no se practica la incertidumbre de la misma manera.(Marcos Mayer)
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