21 abril 2013
con tu herida empuñabas las bestias del examen pero ningún adiós/ ¡no te deshagas la constante!/ ¡hablá con tus furores!/ ¡cerrale el piano a la torcida que te amargura el gran tocar!/ ¡a ver si baja tu mujer clarísima!/ ¡vuelven los niños que perdiste en un rincón del acto!/ ¡cantan las caras de tu vez!/ ¡para cuerpear al universo! (Juan Gelman)
20 abril 2013
19 abril 2013
18 abril 2013
hay días que crecen como huesitos de testigo/ pasarán por el patio luciérnagas plegadas/ harán nido en tu cueva/ se tomarán la leche del perdón/ ¡será bueno que entonces estudies tus ausencias!/ ¡repiquetees tu velón!/te incluyás en vos mismo!/ ¡rajés los cueros de la noche para que pase la más bella!/ ¡la que asediaba la ciudad!/ ¡la que aman los tristes de corazón retado!/ (Juan Gelman)
17 abril 2013
16 abril 2013
La Fortuna nos alcanza la bandeja/ con el algodón de agua/ para la tos/ Una sonrisa en la sombra// Abre la boca y escucha/ Zeuz babea/ está muy débil ya/ Chisporrotea/ en la sombra// Lleva en la mano la lata vacía/ que usaba para mendigar/ en los últimos tiempos/ un poco de sopa un poco/ de algodón hidrófilo/ un poco de tos// Querido Zeus/ querido Cristo/ querida Virgen María/ mis queridos neuróticos/ dejad de ver la televisión/ preparaos a bien morir (Juan Antonio Vasco)
15 abril 2013
14 abril 2013
No es lo que falta, es lo que sobra, lo que no duele./ Aquello que excede la austeridad taimada de las cosas/ o que desborda desdoblando la mezquindad del alma prisionera./ Mientras estamos dentro de nosotros duele el alma,/ duele ese estarse sin palabras suspendido en la higuera/ como un noctámbulo extraviado. (Néstor Perlongher)
13 abril 2013
¿Pensar es diferenciar? Diferenciar es, en todo caso, para mí, la base. No quieran llevarme a empaquetar la variedad de lo que veo, a que no aprecie –y hasta, a veces, disfrute− lo singular, los modos concretos en que las cosas se dan, con sus matices, sus contradicciones, lo que, ya por el hecho de existir, las cosas tienen de irreductible (y las personas, y las situaciones). Puedo conjeturar o establecer lazos, coincidencias, recurrencias, elementos en común, semejanzas, parentescos, afinidades, pertenencias, convergencias, y hasta complicidades incluso, sin por eso tenderme en la comodidad del “son lo mismo”, en la del “ya lo ví”, en la del “qué puede esperar uno de eso”.
12 abril 2013
11 abril 2013
10 abril 2013
09 abril 2013
Sólo sé que no sé nada, decía Sócrates, ya es bastante saber ¿no? Digamos que no te deja quieto eso, te moviliza porque, en fin, por doquier hay gente que sí cree saber algo (o todo) ¿Cómo es posible? Incluso si uno es inflexible con uno mismo se preguntará ¿cómo es eso de que sé que no sé nada? Y entra a girar así en una serie de círculos sin fin. Bueno, esta es, más o menos, la actitud histérica del pensamiento occidental heredado. Los silencios y los misterios provenientes de otras comarcas (o incluso del psicoanálisis) a veces fungen de calmantes, a veces para bien y otras para la simple estafa (Lacan decía no estar exento de ella). De todos modos la inquietud, el deseo indestructible, prosiguen su curso. (Roque Farrán)
08 abril 2013
07 abril 2013
El neoliberalismo se propone como la racionalidad actual del capitalismo. Podemos afirmar que su racionalidad cumple con lo analizado por Heidegger con respecto a las “estructuras de emplazamiento” del ser propias de la técnica, que provocan en el ser humano una presentación de su existencia en forma de cálculo de sí, o con lo planteado por Lacan en el Discurso Capitalista, donde el sujeto ya sólo está condicionado por la “plusvalía” de goce. El fin último del neoliberalismo es la producción de un sujeto nuevo, un sujeto íntegramente homogeneizado a una lógica empresarial, competitiva, comunicacional, excedida todo el tiempo por su performance. Sin la distancia simbólica que permita la elaboración política de su lugar en los dispositivos que amaestran su cuerpo y su subjetividad. (Jorge Alemán)
06 abril 2013
La infancia acaba devorada por los lobos,/ la infancia final con la piel hermosísima/ y sin pausa hasta el agotamiento.// La pasión arranca hacia la muerte como las/ semillas íntimas de una encina sacudida.// La muerte acaba devorada por los lobos/ como roja sangre, como roja lumbre sin/ extinción. (Rodolfo Häsler)
05 abril 2013
La lentitud requiere de tanto en tanto el contraste de su opuesto, no sea que nos cansemos de ella. De modo que hace falta un ritmo, para beneficio del espectador. Pero la lentitud es el paso biológicamente dominante -la lentitud del amanecer o la de un terrón de azúcar disolviéndose en agua-, la culminación de tal lentitud es la muerte. La lentitud es un ente majestuoso, claramente accesible a nuestro espíritu. La velocidad no es más que una distracción que nos desvía de esa lentitud, una variación, la expresión de una impaciencia. (Bruno Dumont)
03 abril 2013
Ciégate para siempre:/ también la eternidad está llena de ojos-/ allí/ se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes/ al término en que han aparecido,/ allí/ se extingue lo que del lenguaje/ también te ha retirado con un gesto,/ lo que dejabas iniciarse como/ la danza de dos palabras sólo hechas/ de otoño y seda y nada. (Paul Celan)
02 abril 2013
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