25 septiembre 2013


Acumulando sus contornos,/ las cosas nos sorprenden;/ se caen del mundo del hombre,/ un mundo hecho de palabras.// Las cosas no se mueven, ni están detenidas./ Ese es nuestro delirio./ Cada cosa es un espacio, más/ allá del cual no puede haber nada.// Una cosa puede ser golpeada, quemada,/ deshecha y rota./ Descartada. Y aún así la cosa/ nunca va a gritar “¡Mierda!” (Iosif Brodsky)