En el periodismo argentino se escribe cada vez peor. Y se dice peor todavía. No vengan con las excepciones. La buena sintaxis es una aspiración de museo. La gramática sufre horrores. La pobreza expositiva da calambres. La economía expresiva de los medios audiovisuales se transformó en lenguaje grasa y la transcripción de las entrevistas en un trámite que no atiende contornos. Los sinónimos están muertos o en terapia intensiva. Se le falta el respeto al lector, al oyente y al televidente. Cualquier cronista cubre cualquier nota. Y por más que uno revise si acaso no incurre en una defección melancólica, incapaz de apuntar los cambios suscitados en los modos de expresarse, se responde que la simplicidad y lo bruto no tienen por qué llevarse bien. ¿No tenemos nada que decirnos, los periodistas, sobre qué nos pasó? Los más grandecitos, sobre todo. ¿Cuándo fue que nos acostumbramos a la mediocridad? ¿Habrá sido cuando no nos dimos o quisimos darnos cuenta de que los multimedios, y después las megacorporaciones que entre otros negocios operan multimedios, significaban un discurso único? ¿Cómo fue que terminó dándonos lo mismo lo que viniera? (Eduardo Aliverti)
30 mayo 2010
En el periodismo argentino se escribe cada vez peor. Y se dice peor todavía. No vengan con las excepciones. La buena sintaxis es una aspiración de museo. La gramática sufre horrores. La pobreza expositiva da calambres. La economía expresiva de los medios audiovisuales se transformó en lenguaje grasa y la transcripción de las entrevistas en un trámite que no atiende contornos. Los sinónimos están muertos o en terapia intensiva. Se le falta el respeto al lector, al oyente y al televidente. Cualquier cronista cubre cualquier nota. Y por más que uno revise si acaso no incurre en una defección melancólica, incapaz de apuntar los cambios suscitados en los modos de expresarse, se responde que la simplicidad y lo bruto no tienen por qué llevarse bien. ¿No tenemos nada que decirnos, los periodistas, sobre qué nos pasó? Los más grandecitos, sobre todo. ¿Cuándo fue que nos acostumbramos a la mediocridad? ¿Habrá sido cuando no nos dimos o quisimos darnos cuenta de que los multimedios, y después las megacorporaciones que entre otros negocios operan multimedios, significaban un discurso único? ¿Cómo fue que terminó dándonos lo mismo lo que viniera? (Eduardo Aliverti)
29 mayo 2010
28 mayo 2010
25 mayo 2010
El estado de este pueblo es, hoy, la vigilia: apuesta a la defensa de las reparaciones alcanzadas y a la perseverante insistencia en lo pendiente. Si es capaz de mirar al pasado de la nación e inspirarse en la épica americanista de los revolucionarios de mayo, lo hará porque su realización está en las señales del presente y en la apuesta al futuro. Tiene ante sí el desafío de dar lugar a lo nuevo que surge y de contribuir a que se extiendan y fortalezcan los modos en que los argentinos deciden vivir su libertad para afianzar la de todos. Estamos convocando a un acto de emancipación, capaz no sólo de enfrentar las trabas que interponen, ayer como hoy, los intereses poderosos, sino de proponer nuevas soluciones imaginativas y nuevos objetivos que estén a la altura de una sociedad enfrentada al desafío acuciante de ser más equitativa. Y a través del ejercicio de la libertad, de la participación y de la movilización, a llevar a cabo las grandes tareas pendientes, particularmente las que conducen a enfrentar las desigualdades sociales que persisten como una llaga que no se cierra –tareas cuyas señales han sido dadas en estos últimos tiempos-. Un mayo de la equidad y de la igualdad, un mayo en el que la riqueza sea mejor distribuida entre todos los habitantes de esta tierra. (Declaración del Bicentenario)
24 mayo 2010
21 mayo 2010
Filmar, montar un plano con otro, hace nacer cosas de origen invisible. De hecho, si de algo trata el cine es sobre la relación entre lo visible y aquello que queda fuera de la vista, pero ejerce influencia sobre lo que vemos. La misma clase de cuestiones desvelaba, en otros términos, a los místicos medievales./ –¿Se considera algo así como un místico del cine?/ –Lo que puedo decirle es que trabajo con cosas parecidas a las que frecuentaban los místicos, y que sé de ellas tan poco como sabían ellos. Los místicos vivían experiencias religiosas que no necesariamente comprendían, porque hay cosas de las que la inteligencia no puede dar cuenta. Incluso hasta puede no ser necesario, porque son cosas que no se trata de comprender sino de experimentar. A mí me sucede lo mismo: no necesariamente entiendo del todo lo que filmo. No considero que sea una falta, sino una fuente de goce. (Bruno Dumont)
19 mayo 2010
¿Se escriben palabras para encontrar el poema?/ ¿Se escriben poemas para alcanzar la palabra?/ El poema decide que la palabra decida, ella,/ la fugitiva./ Hay que atraerla con música y/ corazón amoroso./ Las mujeres de su mujer/ se ríen de las cosas que nombran,/ tan otro pudo ser su derroche./ A veces tienen una chispa negra/ de luna caída o furias/ que no se ven. (Gelman)
15 mayo 2010
13 mayo 2010
06 mayo 2010
05 mayo 2010
No hay silencio.// Pensar no es silencio,/ una cosa no es silencio,/ la muerte no es silencio.// Ser no es silencio.// En los alrededores de estos hechos/ sólo hay girones de nostalgia:/ la nostalgia del silencio/ que quizá alguna vez existió./ ¿O tal vez no existió nunca/ y debemos crearlo? (Juarroz)
04 mayo 2010
03 mayo 2010
La voluntad ciega de salvar el prestigio de la propia existencia, más que de liberarla al menos –mediante una valoración distanciada de su impotencia e intrincamiento– del telón de fondo de la ofuscación general, se va imponiendo casi en todas partes. Por eso está el aire tan cargado de teorías sobre la vida y concepciones del mundo, y por eso éstas parecen aquí, en este país, tan pretenciosas. Pues al final casi siempre sirven para legitimar alguna situación particular, totalmente insignificante. Por eso también está el aire tan cargado de las quimeras y espejismos propios de un futuro cultural que, pese a todo, irrumpiría floreciente de la noche a la mañana: porque cada cual se compromete con las ilusiones ópticas de su punto de vista aislado. (Benjamin)
02 mayo 2010
01 mayo 2010
29 abril 2010
28 abril 2010
Quien no se resiste a percibir el deterioro acaba reivindicando, sin demora, una justificación especial para su permanencia, actividad y participación del caos. Hay tantas consideraciones sobre el fracaso general como excepciones para la propia esfera de acción, domicilio y circunstancia. (Benjamin)
25 abril 2010
¿Y esa otra duración, el sol/ irrealizando la pared, el ruido urbano?// “Irrealizando” escribo “la pared”, escribo “el ruido”,/ escribo “el ruido, la pared ¿y qué?”// “Ahora” escribo, “y en la hora/ en que lo niegue una vez más”,/ escribo como quien/ salió a perder: “no hay nada” escribo “que perder./ No hay nada más que cosas, no hay nada”. (Cantos en la mañana vil)
23 abril 2010
21 abril 2010
En muchos aspectos hoy estamos más cerca de las cuestiones del siglo XIX que de la historia revolucionaria del XX. Una amplia variedad de fenómenos del siglo XIX está volviendo a aparecer: vastas zonas de pobreza, desigualdades crecientes, una política disuelta en el «servicio de la riqueza», el nihilismo de partes considerables de la juventud, el servilismo de buena parte de la intelligentsia; el experimentalismo, asediado y circunscrito, de unos cuantos grupos que tratan de expresar la hipótesis comunista... Por tales motivos no cabe duda de que, como en el siglo XIX, lo que hoy está en juego no es la victoria de la hipótesis, sino las condiciones de su existencia. Esa es nuestra tarea durante el interludio reaccionario que hoy impera: la renovación, mediante la combinación entre procesos de pensamiento –siempre de carácter global o universal– y experiencia política, siempre local y singular, pero transmisible, de la existencia de la hipótesis comunista, en nuestra conciencia y sobre el terreno. (Badiou, La hipótesis comunista)
19 abril 2010
El efecto del idioma no puede ser anticipado. Exige espectadores que sean activos como interpretes, que intentan inventar su propia traducción para apropiarse de la historia por si mismos y hacer de ello su propia historia. Una comunidad emancipada es de hecho una comunidad de cuenta cuentos y traductores. (Jacques Ranciére)
17 abril 2010
16 abril 2010
No seré el poeta de un mundo caduco./ Tampoco cantaré al mundo futuro./ Estoy atado a la vida y miro a mis compañeros./ Están taciturnos pero alimentan grandes esperanzas./ Entre ellos considero la enorme realidad./ El presente es tan grande, no nos apartemos./ No nos apartemos mucho, vamos unidos por las manos.// No seré el cantor de una mujer o de una historia,/ no hablaré de suspiros al anochecer,/ del paisaje visto desde la ventana,/ no distribuiré estupefacientes o cartas de suicida,/ no huiré hacia las islas ni seré raptado por serafines./ El tiempo es mi materia, el presente tiempo, los hombres presentes,/ la vida presente. (Drummond de Andrade)
15 abril 2010
«Ante tanta desgracia, ¿qué te queda?», pregunta su confidente a la Medea de Corneille. «¡Yo misma! ¡yo misma!, digo, y con ello me basta», es su respuesta. Lo que Medea conserva es la valentía para decidir su propio destino; y la valentía, me atrevería a decir, es la principal virtud frente a la desorientación de nuestra época. Lacan plantea también la cuestión cuando discute la cura analítica de la debilidad depresiva: ¿no debería terminar ésta con grandes discusiones dialécticas acerca del valor y de la justicia, conforme al modelo de los diálogos de Platón? En el famoso «Diálogo sobre el valor», el general Laques, interrogado por Sócrates, replica: «La valentía es cuando veo al enemigo y me abalanzo sobre él para entablar batalla». Sócrates, por supuesto, no queda muy satisfecho con la respuesta, y le reprende amablemente: «Es un buen ejemplo de valentía, pero un ejemplo no es una definición». Corriendo los mismos riesgos que el general Laques, daré mi definición.// En primer lugar, conservaré el estatuto de la valentía como una virtud, esto es, no como una disposición inicial, sino como algo que se construye, y que uno construye en la práctica. Así, pues, la valentía es la virtud que se manifiesta mediante la resistencia en lo imposible. No se trata únicamente de un encuentro momentáneo con lo imposible: eso sería heroísmo, no valentía. Siempre se ha representado el heroísmo no como una virtud, sino como una postura: como el momento en el que uno se vuelve para enfrentarse a lo imposible cara a cara. La virtud de la valentía se construye mediante la resistencia dentro de lo imposible; el tiempo es su materia prima. Lo que exige valentía es operar con arreglo a una duración diferente de la que viene impuesta por la ley del mundo. El punto que buscamos debe ser tal que pueda conectar con otro orden del tiempo. Aquellos que están presos en la temporalidad que nos es asignada por el orden dominante siempre estarán inclinados a exclamar, como han hecho muchos secuaces del Partido Socialista, «doce años de Chirac, y ahora tenemos que esperar otra ronda electoral. Diecisiete años; tal vez veintidós; ¡es toda una vida!». En el mejor de los casos, quedan deprimidos y desorientados; en el peor, se convierten en ratas. (Badiou, La hipótesis comunista)
14 abril 2010
Ponele que se queden con la chancha/ y nos arreglen con casa y comida./ Ponele que pensemos que en la vida/ habrá un momento para la revancha.// Ponele que tengamos manga ancha:/ que nos pidan los veinte y, con sentida/ mirada póstuma de despedida,/ se los demos, ya fuera de la cancha.// Ponele que firmen un compromiso/ y sin embargo sigan al acecho,/ sólo esperen tenernos en el piso.// Es así, su ambición no tiene techo:/ querrán la máquina de hacer chorizos/ y, encima, todos los chorizos hechos. (Sasturain)
13 abril 2010
12 abril 2010
Ahora recuerdo uno, antes recordaba otro.// Día vendrá en que ninguno será recordado.// Entonces en el mismo olvido se fundirán./ Una vez más la carne unida, y las bodas/ cumpliéndose en sí mismas, como ayer y siempre.// Pues eterno es el amor que une y separa, y eterno el fin/ (ya comenzara, antes de ser), y somos eternos,/ frágiles, nebulosos, tartamudos, frustrados: eternos.// Y el olvido todavía es memoria, y lagunas de sueño/ cierran en su negrura lo que amamos y fuimos un día,/ o nunca fuimos y que con todo arde en nosotros/ a la manera de la llama que duerme en la leña/ apilada en el galpón. (Drummond de Andrade)
11 abril 2010
Se dijo que la caída del Muro de Berlín señalaba la llegada del mundo único de la libertad y la democracia. Veinte años después, está claro que el muro del mundo se ha limitado a desplazarse: en vez de separar a Oriente y Occidente, divide ahora al Norte rico capitalista del Sur pobre y devastado. Se están construyendo nuevos muros en todo el mundo: entre los palestinos y los israelíes, entre México y Estados Unidos, entre África y los enclaves españoles, entre los placeres de la riqueza y los deseos de los pobres, tanto si son campesinos que viven en aldeas como habitantes de la ciudad que viven en favelas, banlieues, urbanizaciones, hostales, casas ocupadas y asentamientos chabolistas. El precio del mundo supuestamente unificado del capital es la división brutal de la existencia humana en regiones separadas por perros de policía, controles burocráticos, patrullas navales, alambradas de espino y expulsiones. El «problema de la inmigración» es, en realidad, el hecho de que las condiciones a las que se enfrentan los trabajadores de otros países proporcionan la prueba viviente de que –desde el punto de vista humano– el «mundo unificado» de la globalización es un engaño. (Badiou, La hipótesis comunista)
09 abril 2010
07 abril 2010
Necesitamos reinstalar la hipótesis comunista –la proposición que dice que la subordinación del trabajo a la clase dominante no es inevitable– dentro de la esfera ideológica.// ¿Qué consecuencias podrían desprenderse de ello? Desde el punto de vista experimental, podríamos concebir el descubrimiento de un punto que estaría fuera de la temporalidad del orden dominante, de lo que Lacan denominó en cierta ocasión el «servicio de la riqueza». Cualquier punto, siempre que esté en oposición formal a ese servicio, y ofrezca la disciplina de una verdad universal. Uno de esos puntos podría ser la declaración: «No hay más que un mundo». ¿Cuáles serían las consecuencias de la misma? El capitalismo contemporáneo se vanagloria, por supuesto, de que ha creado un orden global; sus adversarios hablan también de «alterglobalización». En líneas esenciales, proponen una definición de la política como un medio práctico de trasladarse desde el mundo tal como es al mundo tal como desearíamos que fuera. ¿Pero existe un único mundo de sujetos humanos? El «un mundo» de la globalización es únicamente un mundo de cosas –de objetos en venta– y de signos monetarios: el mercado mundial tal como fue previsto por Marx. La aplastante mayoría de la población tiene en el mejor de los casos un acceso restringido a ese mundo. Están expulsados del mismo, a menudo literalmente. (Badiou, La hipótesis comunista)
06 abril 2010
05 abril 2010
04 abril 2010
03 abril 2010
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Sermón de la Montaña)
01 abril 2010
Y ruego a Dios que nos tenga misericordia/ ruego que nos haga olvidar/ estos asuntos que originan en mí tanta discordia/ ya que los he discutido y me los he explicado demasiado/ porque no abrigo esperanzas de volver otra vez/ que estas palabras respondan/ por lo que ya se ha hecho que no se hará otra vez/ y que se nos juzgue con misericordia/ porque con estas alas no es posible volar/ son simples abanicos y para abanicar/ un aire seco ya y muy reducido/ más seco, más reducido que la voluntad/ enséñanos a sentir y a prescindir,/ danos tranquilidad. (T.S. Eliot)
31 marzo 2010
30 marzo 2010
28 marzo 2010
Ser adulto significa justamente haber llegado a entender que no es en la tierra natal donde se ha nacido, sino en un lugar más grande, más neutro, ni amigo ni enemigo, desconocido, al que nadie podría llamar suyo y que no estimula el afecto sino la extrañeza, un hogar que no es espacial ni geográfico, ni siquiera verbal, sino más bien, y hasta donde esas palabras puedan seguir significando algo, físico, químico, biológico, cósmico, y del que lo invisible y lo visible, desde las yemas de los dedos hasta el universo estrellado, o lo que puede llegar a saberse sobre lo invisible y lo visible, forman parte, y que ese conjunto que incluye hasta los bordes mismos de lo inconcebible, no es en realidad su patria sino su prisión, abandonada y cerrada ella misma desde el exterior -la oscuridad desmesurada que errabundea, ígnea y gélida a la vez, al abrigo no únicamente de los sentidos, sino también de la emoción, de la nostalgia y del pensamiento. (Saer)
27 marzo 2010
26 marzo 2010
24 marzo 2010
22 marzo 2010
Señor, nunca me des lo que te pida./ Me encanta lo imprevisto, lo que baja/ de tus rubias estrellas, que la vida/ me presente de golpe la baraja/ contra la que he de jugar.// Quiero el asombro/ de ir silencioso por mi calle oscura,/ sentir que me golpean en el hombro,/ volverme, y ver la faz de la aventura.// Quiero ignorar en dónde y de qué modo/ encontraré la muerte. Sorprendida,/ sepa el alma, a la vuelta de un recodo,/ que un paso atrás se le quedo la vida. (Nalé Roxlo)
21 marzo 2010
20 marzo 2010
En la amplitud del amor cabe/ la insistencia de no ser, eso/ que despliega sus alas en la/ repetición flotante de aguas mínimas./ Se autoborran las iras, aparece/ la luz tocando su saquito/ de espérames y andates. Se abre/ el cristal de la noche encontrada./ Flores que dían junto a/ la época de sucesos tristes/ tocan al sol como un saber./ No hay vacíos en esa escuela/ de lo que nunca es pecho gris. Hay/ rostros que van de espejo a espejo/ para buscar su nombre. (Gelman)
19 marzo 2010
Si todo esta lleno, y si cada cosa tiene un lugar, mucho no queda para moverse o buscar. Muy poco puede uno salir de la posición que fue encontrando en el cuadro y difícil va a ser que entre algo nuevo o distinto en el campo de percepción. Mejor vaciar entonces, dejar casilleros sin ocupar o directamente tirarlos abajo, empezar a perder, perderse.
18 marzo 2010
17 marzo 2010
Probablemente sea más difícil en Estados Unidos que en Europa defender el rol refundador que pueden asumir las "Humanities" en un campo social y político amenazado de desintegración, tal como lo vivimos, de un modo diferente pero similar, en todos los países del mundo actual. Con todo, insisto en esta defensa, no solo porque es en esta convicción donde se sostiene mi trabajo intelectual, sino porque estoy convencida de que es importante tomar conciencia de ella, una conciencia orgullosa para contrarrestar la tentación de la depresión que embarga y amenaza al investigador, al intelectual, al escritor situados en el imperio del cálculo y del espectáculo. Y también para dar a oír la necesidad de una participación más valiente, más adecuada para el gran público en esta "democracia de opinión" en la que se ha transformado la sociedad del espectáculo moderno. (Kristeva)
14 marzo 2010
Ya va a venir el día, repito/ por el órgano oral de tu silencio/ y urge tomar la izquierda con el hambre/ y tomar la derecha con la sed; de todos modos,/ abstente de ser pobre con los ricos,/ atiza/ tu frío, porque en él se integra mi calor, amada víctima./ Ya va a venir el día, ponte el cuerpo. (Vallejo)
12 marzo 2010
11 marzo 2010
10 marzo 2010
Escarnecido, aclimatado al bien, mórbido, hurente,/ doblo el cabo carnal y juego a copas,/ donde acaban en moscas los destinos,/ donde comí y bebí de lo que me hunde./ Monumental adarme,/ féretro numeral, los de mi deuda,/ los de mi deuda, cuando caigo altamente,/ ruidosamente, amoratadamente./ A1 fondo, es hora,/ entonces, de gemir con toda el hacha/ y es entonces el año del sollozo,/ el día del tobillo,/ la noche del costado, el siglo del resuello./ Cualidades estériles, monótonos satanes,/ del flanco brincan,/ del ijar de mi yegua suplente;/ pero, donde comí, cuánto pensé!/ pero cuánto bebí donde lloré!/ Así es la vida, tal/ como es la vida, allá, detrás/ del infinito; así, espontáneamente,/ delante de la sien legislativa./ Yace la cuerda así al pie del violín,/ cuando hablaron del aire, a voces, cuando/ hablaron muy despacio del relámpago./ Se dobla así la mala causa, vamos/ de tres en tres a la unidad; así/ se juega a copas/ y salen a mi encuentro los que aléjanse,/ acaban los destinos en bacterias/ y se debe todo a todos. (Vallejo)
08 marzo 2010
06 marzo 2010
05 marzo 2010
04 marzo 2010
Todos los momentos generosos de una sociedad parten de sentimientos que brotan inesperadamente. Nadie es un héroe. La situación heroica es la más común de las situaciones. Surge de la fragilidad, la angustia o de la desesperanza. (Horacio González)
Todos los momentos generosos de una sociedad parten de sentimientos que brotan inesperadamente. Nadie es un héroe. La situación heroica es la más común de las situaciones. Surge de la fragilidad, la angustia o de la desesperanza. (Horacio González)
03 marzo 2010
No vivimos hoy momentos de entusiasmo cívico, colectivo o político. Si el entusiasmo es la forma laica de un deseo trascendente, no estamos en una época propicia a estos afanes. Por el contrario, nos hallamos inmersos en sociedades que creen ser hedónicas y son apenas espasmos de avaricias reivindicantes. La incredulidad generalizada es un subproducto de la democracia mediática, del predominio de pequeñas maniobras, de la irritación táctica y de tácticas irritadas. […]. La palabra pública reflexionante ha sido reemplazada por mandobles calculados, ensayos chulos de lenguaje, monosílabos que si son groseros calan más. El concepto de lo político, con su sujeto dramático, ha sido reemplazado por la “operación política”, la noticia “plantada”, la obstrucción tramada en trastiendas políticas. El despliegue de ideas sostenidas por razonamientos complejos ha sido reemplazada por chicanas y gracias televisivas, mezquinas acciones toleradas llamadas “palos en la rueda” o “pases de factura”; las construcciones en común han sido reemplazadas por exorcismos y cuarentenas: “no quedar pegado”, “le soltó la mano”. Entendámonos: los requiebros en el habla colectiva y las metáforas del acervo picaresco no son enemigos de la democracia, son el grano de sal que condimenta el viejo pacto entre los lenguajes cultivados y el manantial justiciero de las ironías populares. Pero ahora la política nacional parece estar en estado permanente de chicotazo verbal, con especialistas en “meter la tapa” en programas de tevé, investigadores de la vida privada, moralistas que prometen adecentamiento y parecen emisarios espectrales de Savonarola, manoseadores de biografías con técnicas de basural, gritones mutuamente profesionales de frases como “yo lo dejé hablar, ahora hablo yo”, que son el síntoma disgregador de un espacio dialogal del que deben surgir sujetos políticos y no energúmenos trastrocados. […] Todo está sujeto a escarnio en el país. Así no es posible restituir la pertinencia de la palabra pública en la nación, dicha como soporte invisible de su armazón moral. Acciones de progreso colectivo y social evidentes corren peligro ante un nuevo reaccionarismo que supo expropiar los estilos reivindicativos y militantes, anexándolos como “ala de los luchadores” en la procesión neoconservadora. No hay fórmulas probadas para desarmar este enorme equívoco detrás del que corre una parte sensible de la sociedad. (Horacio González)
02 marzo 2010
La maravilla y el placer de verse uno sorprendido, desacomodado, encontrando que hay cosas distintas de las que uno esperaba o que algo se puede ver de un modo que no es el que uno estaba acostumbrado. La tontería de querer adecuar a los propios criterios lo que uno lee o de tratar de ver si eso que lee encaja o no en los propios criterios, cuando lo bueno es que el proceso se dé al revés, más bien. ¿O para qué uno lee, sinó? ¿Se puede decir, sinó, que lo que hace uno es leer algo? Todo lo cual no implica que los criterios no importen, ni que todo dé lo mismo ni que todo valga. Incluso, aunque más no sea, porque sin criterios ni diferencia ni valor tampoco habría sorpresa, ni descubrimiento, ni puesta en cuestión de lo que uno ya presupone, ni nada.
01 marzo 2010
Lo que digo no lo digo como chacarero sabihondo, ni como payador leído, lo digo buscando con ustedes. Lo digo buscando, porque sólo los ignorantes creen que la verdad es definitiva y maciza, cuando apenas es provisoria y gelatinosa. Hay que buscarla, porque anda corriendo de escondite en escondite. Y pobre del que emprenda en soledad esta cacería. (José “Pepe” Mujica, a los intelectuales)
28 febrero 2010
26 febrero 2010
Mirar fijo el vacío es aprender de memoria/ el lugar hacia donde seremos arrastrados,/ y desnudarse al viento es sentir lo inasible/ en algún lugar, cerca. Los árboles se pueden/ agitar o estar quietos. El día o la noche pueden/ ser lo que quieren ellos. Lo que deseamos, más/ que una estación o un clima, es la comodidad/ de ser extraños, aunque sea para nosotros./ Ése es el quid de la cuestión. Incluso ahora/ pareciera que estamos esperando algo,/ que con su aparición se esfumara. El sonido/ de unas hojas que caen, o quizá de una sola,/ o menos, todavía. Lo que hay para aprender/ es infinito. El libro nos dice todo eso/ pero jamás fue escrito con nosotros en mente. (Mark Strand, por Zaidenwerg)
25 febrero 2010
24 febrero 2010
La política internacional sigue siendo, sólo y simplemente, una cuestión de relación de fuerzas. Los que tienen más poder siguen utilizando ese lugar de privilegio para velar por sus intereses. La cuestión Malvinas puede verse como un claro ejemplo. Esto es algo que debe interesar al mundo contemporáneo, ya que el siglo XXI se caracterizará por la disputa de los recursos naturales, renovables y no renovables. Este tema es, si se lo piensa un poco más allá, un ejercicio de autodefensa de todos nosotros. (Cristina Fernández, cumbre de Cancún)
22 febrero 2010
20 febrero 2010
Se trata de una lógica del desatino y un sentido común basado en falsedades o en razonamientos demenciales. El problema del Gobierno con el Banco Central se convierte en el centro de las conversaciones de todas las peluquerías. De pronto, tipos que como yo no sabían para qué sirve el Banco Central empiezan a expresar una opinión. La tendencia hace que la gente pase del desconocimiento más absoluto a la opinión más astuta. Porque, además, ni siquiera es una opinión cualquiera: la opinión que anda en la calle, la que recogen los noteros –esos cosechadores de desatinos– es ya una opinión llena de astucia, que ha ido y ha vuelto. Los que desconocen un asunto, lo primero que aprenden es la astucia, esa desconfianza que se representa con la guiñada de ojo. Es espantoso. Qué es esto de la astucia como virtud de los que desconocen un asunto. (Alejandro Dolina)
19 febrero 2010
Lo que se juega en estas circunstancias es la consiguiente apertura de una nueva secuencia de la hipótesis comunista. Pero lo que está claro es que no será –no puede ser– la continuación de la segunda. El marxismo, el movimiento obrero, la democracia de masas, el leninismo, el partido del proletariado, el Estado socialista –todas las invenciones del siglo XX– ya no nos sirven. En el ámbito teórico, merecen sin duda seguir siendo estudiadas y tenidas en consideración; pero en el ámbito de la práctica política se han tornado inservibles. La segunda secuencia ha terminado y carece de todo sentido intentar restaurarla./ Llegados a este punto, durante un intervalo dominado por el enemigo, cuando los nuevos experimentos están rígidamente circunscritos, no es posible decir cuáles serán los rasgos de la tercera secuencia. Pero la dirección general parece discernible: implica una nueva relación entre el movimiento político y el ámbito de lo ideológico, que fue prefigurada por la expresión «revolución cultural» o por la idea de Mayo del 68 de una «revolución mental». Conservaremos, sin embargo, las lecciones teóricas e históricas que emergen de la primera secuencia, así como la centralidad de la victoria que emerge de la segunda. Pero la solución no será el movimiento popular informe o multiforme inspirado por la inteligencia de la multitud –como creen Negri y los alterglobalistas–, ni el partido comunista de masas renovado y democratizado, tal como esperan los trotskistas y maoístas. El movimiento (siglo XIX) y el partido (siglo XX) fueron modos específicos de la hipótesis comunista; ya no es posible volver a ellos. En su lugar, después de las experiencias negativas de los Estados «socialistas» y las lecciones ambiguas de la Revolución cultural y del Mayo de 68, nuestra tarea consiste en alumbrar de otro modo la hipótesis comunista, para contribuir a que surja dentro de nuevas formas de experiencia política. Por eso nuestro trabajo es tan complejo, tan experimental. Debemos centrarnos en sus condiciones de existencia, en vez de limitarnos a improvisar sus métodos. (Badiou, “La hipótesis comunista”)
18 febrero 2010
“Hipnotizado”, es el término que usa Godard: “cuanto más tonta es la televisión, más hipnotizado queda el espectador”. No ver TV no es una solución, entonces, de lo que se trata es de no aceptar la hipnosis. Claro que uno puede abandonarse al ensueño y la credulidad, dejar que descanse el cerebro por un rato. Pero hipnosis significa no sólo alguien que ha quedado absorto, sin capacidad propia de decisión ni posibilidad de considerar las cosas, sino además alguien que cuando despierte va a actuar según las consignas que se le dieron mientras estuvo en estado hipnótico.
17 febrero 2010
¿Qué les has hecho?/ ¿Nada? Nada no es una respuesta:/ llegarás a creer (¿cómo puedes evitarlo?)/ que sí lo hiciste, que les hiciste algo;/ te encontrarás deseando hacerles reír;/ y anhelarás su amistad.// Nunca habrá paz./ Por tanto, pelea, con todo tu coraje/ y con todas las artimañas descorteses que conozcas,/ y ten bien claro esto:/ su causa, si la tenían, ya no les importa;/ odian por odiar. (W.H.Auden)
16 febrero 2010
“Formé parte de esa generación que rechazó el humanismo blando, esa vaga "idea-del-hombre" vaciada de su sustancia, ligada a una fraternidad utópica que se reivindicaba iluminista y parte del contrato posrevolucionario. Hoy en día, me parece no solo importante sino posible retomar de otro modo estos ideales, pues estoy convencida de que lo que suele llamarse "la modernidad", tantas veces vituperada, constituye un momento crucial en la historia del pensamiento. No hostil para con las religiones, y aún menos complaciente con ellas, este pensamiento que reivindico es quizá nuestra única oportunidad frente al ascenso del oscurantismo y a su reverso, que es la administración técnica de la especie humana". (Kristeva)
15 febrero 2010
14 febrero 2010
Que como crin hirsuta de espantado/ Caballo que en los troncos secos mira/ Garras y dientes de tremendo lobo,/ Mi destrozado verso se levanta…?/ Sí, ¡pero se levanta! a la manera,/ Como cuando el puñal se hunde en el cuello/ de la res, sube al cielo hilo de sangre./ Sólo el amor, engendra melodías. (José Martí)
12 febrero 2010
No hay vacíos en esa escuela/ de lo que nunca es pecho gris. Hay/ rostros que van de espejo a espejo/ para buscar su nombre. (Gelman)
11 febrero 2010
10 febrero 2010
08 febrero 2010
07 febrero 2010
Cooke le decía a Hernández Arregui: el intelectual se define sobre el trazo largo de la historia, pero el político tiene que definirse hoy y aquí, todos los días, teniendo presente aquellos objetivos finales, pero sin perder conciencia de en qué momento y en qué lugar está actuando. Creo que algo de esto es lo que nos aleja. (Galasso, a Proyecto Sur)
05 febrero 2010
En esta intelección de la aventura humana, la literatura y el arte no constituyen un decorado estético, así como tampoco la filosofía o el psicoanálisis pretenden aportar la salvación. Pero cada una de estas experiencias, en sus diversidades, se propone como el laboratorio de nuevas formas de humanismo. Comprender y acompañar al sujeto hablante en su lazo con la cosa sexual nos da una oportunidad de hacer frente a las nuevas barbaries de la automatización, sin el recurso a las barreras que levanta el conservadurismo infantilizante y liberados del idealismo miope con el que se adormece el racionalismo banalizante y mortífero./ No obstante, si la aventura que estoy esbozando, atenta y abierta a la escucha de la literatura y de las ciencias humanas del siglo xx, permite presagiar alguna reestructuración e incluso alguna refundación del humanismo, su puesta en marcha y sus consecuencias no pueden ser, parafraseando una frase de Sartre, sino "crueles y de largo aliento". (Julia Kristeva)
04 febrero 2010
Se cierne el águila en la cumbre del cielo,/ el cazador y la jauría cumplen su círculo./ ¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!/ ¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!/ ¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!/ El infinito ciclo de las ideas y de los actos,/ infinita invención, experimento infinito,/ trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;/ conocimiento del habla, pero no del silencio;/ conocimiento de las palabras e ignorancia de la palabra./ Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,/ toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,/ pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios./ ¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?/ ¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?/ ¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?/ Los ciclos celestiales en veinte siglos/ nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo. (Eliot por Borges)
03 febrero 2010
¿Cuál es la hipótesis comunista? En el sentido genérico que recibe en su Manifiesto canónico, «comunista» significa, en primer lugar, que la lógica de la clase –la subordinación fundamental del trabajo a una clase dominante, un orden que persiste desde la Antigüedad– no es inevitable; puede ser superada. La hipótesis comunista establece que es practicable una organización colectiva diferente que elimine la desigualdad en la distribución de la riqueza e incluso la división del trabajo. La apropiación privada de enormes fortunas y su transmisión mediante la herencia desaparecerán. La existencia de un Estado coercitivo, separado de la sociedad civil, dejará de presentarse como una necesidad: un largo proceso de reorganización basado en una libre asociación de productores asistirá a su extinción./ En cuanto tal, «comunismo» tan sólo indica este conjunto general de representaciones intelectuales. Se trata de lo que Kant llamaba una Idea, dotada de una función reguladora, antes que de un programa. Resulta estúpido decir que tales principios son utópicos; en el sentido en que los he definido aquí, se trata de modelos intelectuales, que siempre se actualizan de manera diferente. En tanto que Idea pura de la igualdad, la hipótesis comunista ha existido sin duda alguna desde los comienzos del Estado. Tan pronto como la acción de masas se opone a la coerción del Estado en nombre de la justicia igualitaria, comienzan a aparecer los rudimentos o los fragmentos de la hipótesis. Las revueltas populares –los esclavos encabezados por Espartaco, los campesinos encabezados por Müntzer– podrían ser identificados como ejemplos prácticos de esta «invariante comunista». Con la Revolución francesa, la hipótesis comunista inaugura la época de la modernidad política. (Badiou, “La hipótesis comunista”)
02 febrero 2010
No puedo comprender, desde un punto de vista estrictamente hedonista, de qué manera puede uno disfrutar de la escritura sin forma alguna. Si se juega un juego se necesitan reglas, de otra manera no hay diversión. Hasta el poema más salvaje debe tener una base bien firme en el sentido común; y esta, creo yo, es la ventaja del verso formal. Además de las obvias ventajas de corrección, el verso formal libera de los grilletes del ego. Aquí me gustaría citar a Valéry, quien dijo que es poeta aquel cuya imaginación es estimulada por las dificultades inherentes a su arte y no aquel cuya imaginación es entorpecida por ellas. Creo que muy pocas personas saben manejar el verso libre, hay que tener un oído infalible para decidir cómo debe terminar una línea. (W.H. Auden)
01 febrero 2010
29 enero 2010
A su vez, ser de izquierda es pensar que la explotación de la fuerza de trabajo y la ausencia de justicia no sólo siguen siendo un insulto de primer orden hacia la propia construcción de la subjetividad, sino que la brecha ontológica en la que el sujeto se constituye, la división incurable que marca su existencia con una singularidad irreductible, sólo puede ser captada en su “diferencia absoluta” por afuera y más allá de las jerarquías y divisiones instauradas por el poder del mercado. Por ello, el impensable fin del capitalismo, si tuviera lugar, sería paradójicamente el comienzo del viaje, el inicio de la afirmación tragicómica de la existencia, el “tú eres eso” de un sujeto por fin cuestionado, sin las coartadas burguesas que desde hace tiempo lo llevan inexorablemente a estar disponible para todo. (Jorge Alemán)
28 enero 2010
19 enero 2010
Un rostro al fin del día/ Una cuna entre las hojas muertas del día/ Un ramo de lluvia desnuda/ Todo Sol oculto/ Toda fuente de los espejos en el fondo del agua/ Todo espejo de los espejos rotos/ Un rostro en las balanzas del silencio/ Un guijarro entre otros guijarros/ Por las frondas de los últimos resplandores del día/ Un rostro semejante a todos los rostros olvidados. (Éluard)
17 enero 2010
Ya sean cómplices u hostiles al psicoanálisis, la literatura y la escritura elaboran un conocimiento arriesgado, singular y que se debe compartir sobre el deseo de sentido anclado en el cuerpo sexuado. Al hacerlo, la literatura –la escritura– jaquean al dúo metafísico razón versus fe, alrededor del cual antiguamente se constituyó la escolástica. Nos invitan a construir un discurso interpretativo, crítico y teórico, resultante de los avances de las ciencias humanas y sociales, y capaz también de implicar la subjetividad del intérprete mismo. ¿Cómo?/ Aquellos que se exponen a la experiencia literaria y, de una manera diferente pero cómplice, aquellos que se exponen a la experiencia psicoanalítica –o que simplemente están atentos a sus cuestiones centrales– saben que la oposición razón/fe o norma/libertad ya no puede sostenerse si el ser hablante que yo soy ya no piensa como dependiendo de un mundo suprasensible "con poder de obligación". También saben que ese yo que habla se devela a sí mismo en tanto y en cuanto se construye en un lazo vulnerable con un objeto ajeno, o un otro ek-stático, un ab-yecto: es la cosa sexual (otros dirán: el objeto de la pulsión sexual cuya "onda expansiva" es la pulsión de muerte). Ese lazo vulnerable con la cosa sexual y en ella –sobre el cual se apoya el lazo social o sagrado– no es otro que el lazo heterogéneo, la frontera misma entre biología y sentido de la que dependen nuestros lenguajes y nuestros discursos, los cuales han sido modificados por ella o que, inversamente, modifican el lazo sexual mismo. (Julia Kristeva)
15 enero 2010
¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?/ ¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?/ ¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información? (Eliot)
13 enero 2010
Debemos saltar por encima de ese determinismo que nos asfixia sin perder de vista la dialéctica, muy argentina, entre catástrofe y esperanza, entre sueño utópico y realismo destructivo. En nuestra experiencia de los extremos, como diría Walter Benjamin, se encuentra el secreto de nuestra “verdad”, la iluminación de las oscuridades de un itinerario histórico extraordinariamente complejo y laberíntico. Leer los extremos, comprender esos permanentes deslizamientos hacia los contrarios, significa penetrar en los rasgos de esas tremendas oscilaciones que han marcado el ánimo argentino. Tal vez allí radique nuestra imposibilidad de permanecer impasibles ante el escándalo de la pobreza y la persistencia de la desigualdad; quizás ese sea uno de los motivos de lo específico de una historia atípica en la que el pasado sigue reclamándole al presente, imposibilitando que la lógica del olvido contribuya al definitivo despliegue de aquellas políticas dispuestas a inventar otra sociedad sustentada en el borramiento de lo mejor de nosotros mismos. Como si el recuerdo, persistente, de otro tiempo argentino –interrumpido violentamente por los poderosos de siempre– en el que la equidad y la distribución de la riqueza constituyeron experiencias materiales del pueblo, siguiera haciendo lo suyo y alimentando el caudaloso río de las demandas de igualdad y justicia social que no han dejado de habitarnos. (Ricardo Forster)
11 enero 2010
09 enero 2010
07 enero 2010
El lenguaje ha sido detonado por dentro. La Pirámide en su intencionada mudez no puede aceptarlo. No puede ser ella el sepulcro de la memoria del pueblo argentino y la pérdida de sus nociones orientadoras de progreso y crítica. No puede contemplar pasivamente el espectáculo de los que se frotan las manos cada vez que una porción popular se opone con masculladas injurias a las mismas medidas que objetivamente los favorecen. ¡Algo grave ha pasado! A la objetividad le falta subjetividad; a la intimidad le falta constitución pública efectiva. Una parte del país recibe con apatía lo que debía reanimarlo, y los que perciben su misión reanimadora cargan vacía, demasiadas veces, la mochila del largo plazo, del lenguaje material y efectivo de la promesa a ser cumplida. Precisamos ver nuevamente la política como promesa y proyecto. Y la precisamos ver todos, incluso quienes aún no sospechan que formarán parte del tendal de víctimas de los descabezadores y aplanadores que no se detendrán en un gobierno ni en un sector social –la historia argentina es pródiga en ejemplos–, a la hora de la cosecha y la revancha. (Carta Abierta / 7)
04 enero 2010
02 enero 2010
Así como la luz de una bujía/ de lejos, parece inmóvil, sin que siempre/ se advierta su oscilación roja o naranja,/ o como el peso del mar, sobre el que retoza,/ burbujeando, la espuma, hacia la cima,/ o como el latido del corazón en el pecho tranquilo,/ la vida bulle, silenciosa, en lo secreto,/ con otro movimiento,/ como un poeta desconocido por la ciudad a la que canta,/ su movimiento no es el que reconocen las multitudes,/ no es el del astro que rota,/ ni el del cuerpo que se levanta o cae, sino más bien es semejante/ a las ondas de la luz,/ a las invisibles ondas del sonido,/ infinitesimalmente gozosas.// Vibra todo, como cuerda pulsada de laúd y no se enteran los rotativos.// Todo latido es secreto. (Fina García Marruz)
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