05 junio 2008


El trato con los demás es como el ladrido del perro./ Hagas lo que hagas para entenderlo, te es ajeno./ El ladrar tiene, sin embargo, una ventaja:/ va en una sola dirección: del perro hacia ti./ En cambio, el trato con los demás/ exige una respuesta:// quiere que tú también ladres. (Juan Calzadilla)