17 junio 2008


"Y ese chico de dieciocho, diecinueve años, en las inmediaciones de la quinta de Olivos, caceroleando, con un cartel que decía pocas y despreciables cosas sobre Montoneros, ese chico, ¿tendrá la más vaga idea de lo que hace? ¿Por qué tengo la obligación de pensar que es un golpista destituyente? ¿Y si sólo es un boludo? ¿Y si no es un boludo y es, lo que creo, un irresponsable que ejerció su voto por primera o segunda vez, y las instituciones le importan un bledo, y por lo que digo, mucho menos su voto?" En esto que apuntó Mario Arteca veo una buena descripción del tipo de sujeto en que se encarna el concepto de "Nueva Derecha". O en esto: "¿No serán personas incapaces de pensar más allá de su falta de audacia en imaginarse una vida diferente, sin rituales ni saltos más allá de amantes ocasionales? ¿Otra vez las derrotas personales quieren suplantar una vida sin (a)tributos por la solución mágica del aburrimiento? Tal como se ve, el 2001 dejó una enseñanza aún peor que el desmanejo de una crisis: que los gobiernos pueden caer por intereses particulares (lo del corralito, en definitiva, fue eso, no jodan)".