25 abril 2007


Pero que nadie se confunda: no se escriben ficciones para eludir, por inmadurez o irresponsabilidad, los rigores que exige el tratamiento de la “verdad”, sino justamente para poner en evidencia el carácter complejo de la situación, carácter complejo del que el tratamiento limitado a lo verificable implica una reducción abusiva y un empobrecimiento. Al dar un salto hacia lo inverificable, la ficción multiplica al infinito las posibilidades de tratamiento. No vuelve la espalda a una supuesta realidad objetiva: muy por el contrario, se sumerge en su turbulencia, desdeñando la actitud ingenua que consiste en pretender saber de antemano cómo esa realidad está hecha. No es una claudicación ante tal o cual ética de la verdad, sino la búsqueda de una un poco menos rudimentaria. (Saer)

23 abril 2007


En el mejor gol brasileño la tocan todos. En el mejor gol argentino hay uno que pasa a todos. (Martín R)

22 abril 2007


Están los lugares topológicos, los lugares en el orden de la esencia, y después está el lugar en el mundo, que se consigue, por lo general, a los empujones. En suma, hay esperanzas. Con un poco de suerte, todos ustedes siempre terminarán ocupando un lugar. La cosa no va mucho más lejos. (Lacan)

19 abril 2007


¿Y a la hora de/ pagar las cuentas, qué?/ ¿Y a la hora de cobrar?/ ¿Y a la de lavar/ prendas inconfesa-/ blemente sucias?/ ¿Y a la hora de/ todo está dicho? ¿A/ qué agregar/ más ruido al ruido?// ¿Y después de/ ya sabemos qué cosa,/ qué poesía?// Poesía del/ todo está dicho, del/ no está dicho en/ lo dicho, del/ no sé. Del/ todo está dicho y/ qué, del/ ruido. De/ mirar el ruido y/ escribir/ atrás o adentro, o/ por encima/ del ruido, con/ ruido, en el/ mundo del/ ruido, y/ qué. (En la resaca)

17 abril 2007

14 abril 2007


¿Es un destino del deseo puro, a fuerza de quemar los objetos, el de terminar extinguiéndose en un deseo de nada, deseo de muerte? No se entiende muy bien por qué tendría que ser así, y existen aún escrituras que asumen el riesgo más grave de todos, el del sentido en que el sujeto se juega su destino. Y a pesar de las imprecaciones y las siniestras profecías, la poesía amorosa no debería, aún menos que cualquier otra, ser llamada a desaparecer hoy en día, ya que en la era de la muerte de Dios, nuestra iluminación más accesible es profana. (Martine Broda)

12 abril 2007


Hoy en día, en Francia, la poesía, al perder contacto con su público a medida que renuncia a toda dimensión existencial, ética y de destino, deriva en tendencia a agotarse en juegos paródicos, o incluso a quedarse exangüe, como esa aburrida “poesía blanca” que se mantiene desde hace un tiempo en el proscenio. La actual “modernidad negativa” no ha teorizado nunca su práctica, solo se contenta con promulgar interdictos, ya que posee tabúes, sobre todo, y uno de los más risibles es aquel que sospecha de toda emoción, incluso la más sobria, aun cuando la poesía posee su propio pathos, que es el de la afasia. Con el pretexto de poner a prueba los límites de la lengua, imita la abstracción minimalista pictórica, movimiento repetido multitud de veces epigonalmente, sin tener en cuenta que la poesía no puede llegar tan lejos en su propio despojo como la pintura, en razón del vínculo del lenguaje con el sentido y el deseo que no puede cortarse sino a riesgo de perderlo todo. ¿Hay que erradicar de la lengua todos los nombres del deseo? Mallarmé dijo un día que “la destrucción fue mi Beatriz”, y desde entonces un muro entero de la poesía actual todavía no ha podido reedificarse. ¿Es un destino de lo sublime, por exceso de sublimación, el de devenir solamente negativo, sublime de lo impresentable? ¿Es un destino del deseo puro, a fuerza de quemar los objetos, el de terminar extinguiéndose en un deseo de nada, deseo de muerte? (Martine Broda)

11 abril 2007


Vuelve un pensamiento de amor/ al corazón cansado, como/ en el crepúsculo de invierno/ vuelve contra el sol/ el niño a casa. (Sandro Penna)

10 abril 2007


Debajo del cielo/ está el fuego,/ lo circunscribe, casi lo lame,/ está muy cerca y sin embargo/ el cielo nunca sufre el fuego.// El fuego son imágenes,/ pequeños demonios negros/ vistos en Jerusalén, en Babel,/ en el respaldo de los tronos,/ en la extensión de los cetros,/ en la nuca de los arrodillados,/ en las epístolas áureas del docto,/ en el que tiende a lo perfecto,/ en el que se ofrece como mucho,/ en los que crían para nada,/ en el que adquiere y pone precio,/ en los que se sientan a la mesa,/ en los que se niegan a servir,/ en los que escriben de este fuego/ escribiendo de consuelos y castigos.// Debajo del cielo está el fuego;/ somos la madera, la sequedad,/ el soplo que mantiene el fuego. (Girri)

09 abril 2007


Si se permitiera no estar siempre en carrera, o no siempre pendiente del efecto que va a provocar cada cosa que hace, si consiguiera en algún momento detenerse, y que entonces puedan abrirse paso zonas suyas que tal vez yazgan ahí, postergadas, pudriéndose quizá, como si fueran algo de lo que avergonzarse.

07 abril 2007


Soldi presiente que Gutiérrez no ignora la bajeza humana, simplemente la observa a distancia y la transmite o la comenta sin indignarse, no como si le resultase indiferente, sino como si hubiese agotado desde hace mucho tiempo sus reservas de furor e indignación. (Saer, La grande)

06 abril 2007


sí, mañana quizás afirme algo/ de lo que la mente guarda para siempre/ de lo que suele sonreír al corazón./ Hoy las amapolas, los cinco sentidos/ y tantas otras cosas que la tierra concede/ oscilan, no me dejan comprender. (Girri)

02 abril 2007


Soy uno que se marcha/ después de ver la lucha final/ entre el cuervo y la paloma.// Soy uno que declina reinar/ en la trenza obediente del deseo/ pero que estira sus miembros.// Soy uno que aligera su carga/ dejándose abrigar, liviano,/ por la caliente plegaria.// Soy uno que roza el amor/ y de pronto sus labios, su pulso/ mueren de muerte.// Soy uno que se marcha/ cansado de prometerse:/ sí, mañana quizás afirme algo/ de lo que la mente guarda para siempre/ de lo que suele sonreír al corazón./ Hoy las amapolas, los cinco sentidos/ y tantas otras cosas que la tierra concede/ oscilan, no me dejan comprender. (Girri)

01 abril 2007

31 marzo 2007


Un elemento de controversia/ que nos lleve a lo paradojal/ tras cada línea, cada pausa;/ la ambigüedad a expensas de la convención.// Una premisa constante, la duda,/ indagando en la realidad,/ buscándola fuera del contexto;/ la materia a expensas del lenguaje.// Una síntesis intransferible y bella/ con ánimos, bestias, escrituras,/ profanados sub specie aeternitatis;/ la imaginería a expensas de tormentos.// Una teología creadora de objetos/ que se negarán a ser hostiles a Dios. (Girri)

30 marzo 2007


y ya no me hacen falta/ conexiones, reservas,/ subterfugios, esas humillaciones del que cree/ que lo real es eso que se ve. (Montale, según Zaidenwerg)

29 marzo 2007


La poesía vive de silencios… Cintio me recuerda siempre que la poesía no es decirlo todo sino decir la mitad, o más bien, sugerir la totalidad a través de un límite. Denme el conocimiento de un límite y la más simple frase melódica me puede llevar de la mano a lo insondable. (Fina García Marruz)

27 marzo 2007


¿Quién no conoce ese sendero en sombras? (Since I have walk'd with you through shady lanes... Keats). ¿Quién no conoce ese sendero en sombras,/ ese continuo hablar, interrumpiéndose/ el uno al otro amigo, en el gozoso/ diálogo hasta la puerta de la casa,/ servida ya la cena? ¿Quién no escucha/ las nocturnas pisadas en la acera/ tornarse más opacas al cruzar por la yerba/ que nos trae al amigo, al bien llegado?/ ¿A quién, ya tarde, no le cuesta mucho/ despedirse y murmura generosos deseos,/ inexplicables dichas, bajo los fríos astros? (Fina García Marruz)

26 marzo 2007


“Cierta libertad”, sí. Cierta, por momentánea que sea, liberación. ¿De qué? De la necesidad de obtener respuestas o efectos, de la obediencia a mandatos necios, de no poder mover un dedo ni hacer un gesto si no es para las cámaras de Gran Hermano.

24 marzo 2007


¿Dios? Seguramente no es “Dios” la palabra que puede dar cuenta de “ese algo” que intento no perder de vista, pero es la que por ahora me sirve. ¿Para qué? Para, por ejemplo, apartarme de la bruma mental o sistema de reflejos condicionados que llamamos "realidad". “Algo”: no un refugio, un consuelo o una fuente de energía. No un objeto de adoración, sino de reconocimiento, quizá de amor (de algún tipo de amor). “Algo”, “eso” que está ahí, en cuanto se desdibujan los relatos a los que nos enganchamos para compensar alguna falta, para seguir en carrera o para evitar el verdadero enfrentamiento con lo que importa. Lo que nos pone ante a la indecibilidad de lo realmente existente, la irreparabilidad, la falta de justificaciones, cierta libertad que nada tiene que ver con el “yo hago lo que quiero”.

22 marzo 2007


la palpitant ferida/ per la que delegem aqueixa ombra,/ ela senyal fosc de sentit,/ l'aigua vibrant dels migjorns,/ l'encontre atzarós, una altra vegada més i sempre,/ entre la foscor sencera i les estrelles. (Cella según Pere Bessó)

21 marzo 2007


Diciembre (VII). Dice HG “el naufragio es lo real”./ “Porque Yo no existo”, dice, simulando/ la voz de Dios, JLG./ Naufragar ya, ahora, en lo que existe, no en Dios,/ en lo que afuera de Dios existe, ahora, ya,/ naufragar, en lo que sin Dios existe, desamparado,/ como boyar en agua de aire urbano/ en busca de algo que decir./ ¿Qué? No importa: “naufragar”, “no existo”. (En la resaca)

19 marzo 2007


Acá, en este paisaje/ donde todo fue escrito,/ ¿qué hace señas igual?, ¿qué murmura?, ¿qué al aire/ desguarnecido del comienzo del mundo, o del fin? (En la resaca)

16 marzo 2007


¿Palabra en vilo? Dejarla, a veces, caer. Poder, a veces, oir algún sonido que no sea el propio rumor, poder a veces mirar sin tener que decir nada acerca de eso que se ve o de cualquier otra cosa.

14 marzo 2007


El odio de clase es como el secreto de Polichinela: existe, pero de eso no se habla. Entonces yo propongo reinstalarlo. Lo potentes odian a los pobres y el proletariado debe responder al odio de la burguesía con el mismo sentimiento (...). El enemigo de clase es una realidad. Los pobres son considerados el enemigo del poder dominante. Ser pobre es considerado un crimen. La lógica brutal del capital es: debes agradecerme porque te hago trabajar. Y el que tendría que tener conciencia está abombado por la cultura de la TV. (Edoardo Sanguinetti, via Bentivegna)

13 marzo 2007


No es que Dios no sea razonable; pasa que la razón/ en tal exceso era una tiranía,/ y nos aprisionó en sus propios límites, un calabozo de metal pulido/ que reflejaba nuestros propios rostros. Dios vive/ al otro lado de ese espejo,/ pero a través de la rendija en donde el cerco/ no llega justo al piso, logra colarse al fin:/ como una luz filtrada, como chispas de fuego,/ como una música que se oye, cesa de pronto/ y, de repente, se hace audible de nuevo. (Levertov, por Zaidenwerg)

12 marzo 2007


El árbol del conocimiento era el de la razón./ Por eso es que probarlo/ nos arrojó del Paraíso. Lo que había que hacer con ese fruto/ era secarlo y molerlo hasta obtener un polvo fino,/ para después usarlo de a una pizca por vez, igual que un condimento./ Probablemente Dios tendría planeado mencionarnos más tarde/ este nuevo placer./ Nos lo comimos hasta atragantarnos,/ llenándonos la boca de pero, cómo y si,/ y de pero otra vez, sin saber lo que hacíamos./ Es tóxico, en grandes cantidades: sobre nuestras cabezas/ y a nuestro alrededor el humo se arremolinaba,/ para formar una compacta nube que se fue endureciendo/ hasta hacerse de acero: un muro entre nosotros/ y Dios, Que era el Paraíso. (Levertov, por Zaidenwerg)

11 marzo 2007


Finalmente, una idea que no quise dejar de anotar. Es una cita de Jean-François Lyotard: “En el arte, como en el pensamiento, hay un objetivo: el deseo de significar hasta el límite la totalidad de los significados”. Estamos moviéndonos en la brecha que existe entre convicciones sumamente disímiles, históricas y actuales. Unas pueden ver el arte como un simple juego de engaños e iluminismo; y en otros, por el contrario, existe una fe –que aún perdura, de modo un poco sorprendente– en el arte como una manera trascendente de experimentar un conocimiento muy sublimado. Sigue en pie la actualidad de un pensamiento que reconoce en la práctica artística la puesta en marcha de un saber y un aprendizaje que son sustanciales para nuestro propio reconocimiento. Este es, en la confusión de nuestra realidad, un dato cierto para el fortalecimiento de cualquier deseo de autonomía. (Tulio de Sagastizabal)

10 marzo 2007


Si existe un núcleo duro del arte no hay que buscarlo en el sujeto, en el artista, en su deseo de expresarse y comunicar, sino en la obra, en su singularidad radical, en su irreductibilidad a una única identidad, en su carácter esencialmente enigmático. “El arte no puede disolverse nunca en la comunicación porque contiene un núcleo incomunicable”. Esta es una cita de Mario Perniola./ Estas definiciones me han ayudado mucho a comprender qué significados tiene una toma de posición de esta índole. Contribuye a redefinir qué es, en última instancia, lo valorable de una obra. Atento a en qué acontecimiento deberíamos estar, alrededor de qué núcleo de valoración podemos movernos con nuestras capacidades reflexivas. Pero creo que es, a la vez, una señal sobre el cuidado que debemos tener a propósito de la condición de precariedad de toda hegemonía, de la natural circunstancialidad de cualquier código. (Tulio de Sagastizabal)

09 marzo 2007


Abril (XIX). Sobre las ruinas/ de las co-/ rrespondencias, las/ correspondencias/ de las ruinas, escribo. (En la resaca)

08 marzo 2007


No es tarea fácil el comprender la sangre ajena. Yo odio a los ociosos que leen. (Zaratustra)

07 marzo 2007


Quien conoce a su lector no hace ya nada por su lector. Todavía un siglo más de lectores conocidos. ¡Hasta el espíritu olerá mal! (Zaratustra)

06 marzo 2007


que tengo para decir/ que es importante para decir/ porqué digo/ porqué necesito decir/ debería decir algo?/ debería pintar/ cuando pintan qué pintan los pintores?/ que eligen?/ eligen un tema?/ qué hacen con ese tema?/ muestran un material bien acomodado?/ ese material transmite algo/ transmite porque quisieron trasmitir algo?/ miraron el material o lo que quisieron decir?/ está unido/ cómo se piensa en unidad?/ cómo se sabe que eso es lo que está en uno?/ cómo se puede apartar de las influencias?/ cuándo se sabe que uno es verdadero?/ con lo que uno se siente bien?/ y si lo que nos hace sentir bien no es suficiente?/ y si lo que nos gusta es de mal gusto?qué quiero decir/ qué quiero hacer/ qué hago con las palabras/ busco palabras que expresen algo inexpresable/ qué es lo inexpresable?/ lo vívido/ la sensación de la vida/ la llave de la vida/ the secret of life?/ la vida no tiene un secreto/ la vida es secreta/ esa vida secreta/ todos tenemos una vida secreta/ fuera de las palabras/ palabras que expresen lo que está fuera de las palabras/ palabras que se vuelvan sensaciones tangibles/ no intelecto/ las palabras tienen que estar ordenadas sin intelecto/ como algo tangible entonces/ como algo tangible/ como lo tangible secreto/ cómo está ordenado eso tangible secreto?/ como lo siento?/ se presenta/ esta relacionado con la belleza?/ está relacionado con la contemplación?/ está relacionado con el detenimiento?/ detenerse en un fragmento de tiempo/ extender en el tiempo un fragmento de tiempo/ extender en el tiempo y en el espacio un fragmento/ de tiempo y espacio/ que la memoria sea presente/ que lo lejano sea cercano/ en primer plano/ usar las palabras en primer plano. (Noelia Rivero)

05 marzo 2007


Abril (XVII). Sobre tu amor y tu/ debilidad, cuando avancen/ hambrientos los perros,/ los ojos rojos de terror,/ que se lo coman todo y/ acabemos,/ una vez y otra vez. (En la resaca)

04 marzo 2007


Abril (XVI). He visto en/ un suburbio/ los perros amarillos:/ comen basura, miran/ más que con odio, con terror. (En la resaca)

03 marzo 2007


Abril (XIII). ¿La lírica?, eso que/ llaman “yo”,/ tomarlo/ y arrojarlo a los perros.
Abril (XIV). Tomarlo con/ delicadeza/ y arrojarlo a los perros.
(En la resaca)


02 marzo 2007


Abril (XII). La muerta, eso que/ vos matáis,/ lo que se teje. El/ tiempo pasa, el/ mundo da vueltas./ Lo que de vuelta/ de la muerte, canta./ Como quien/ ha pasado/ por la muerte, canta./ Lo que te sobra, lo que,/ como tu sombra,/ te delata. (En la resaca)

01 marzo 2007


Abril (XI). Poesía para con-/ mover? Hipó-/ crita lector, lo/ toma o lo/ deja, el destino/ ladra en/ el horizonte/ abandonado./ Eso que ardió en/ la pira de/ las palabras/ no ardió, no/ pasó nada,/ pero ardió./ Ahora vengan/ y digan lo que/ corresponda,/ ladra el destino en/ el horizonte, las/ horas y los años pasan/ en ese o en/ otro horizonte, y/ se van, como/ se van yendo/ las palabras. Ardió. (En la resaca)

28 febrero 2007


Fuerte y jugada tu columna, Jorge: en la destrucción que el siglo esparce, en medio de la gran banalidad reinante, no actúa una pulsión de muerte sino un deleite perverso del diablo. "Su objetivo principal, sin embargo, es aniquilar la certeza absoluta en Dios." Salute. Al margen de que los siempre listos cultores de la ingeniosidad sobradora puedan usar esto para mofarse de vos, y de que la beatería embalsamada en incienso crea haberte ganado para su Causa, comparto lo que decís. Creo entender que en la fórmula "Dios" lo que ponés es una conciencia de la propia precariedad, una presencia de lo otro, la necesidad de una Ley, un respeto por lo existente, un interrogante imposible de responder acerca de qué es eso que hay, por qué y para qué, un abandono del tiránico culto del Yo, una desconfianza hacia las apariencias y hacia lo que se presenta fácil y seductor, el saber que sin la palabra estamos condenados a matarnos como bestias (con la palabra también, pero sin ella nos importaría menos).

25 febrero 2007


Febrero (VI). corroído ya por la humedad,/ un auto (es decir, un producto/ elaborado para ser/ consumo de alguien que pagó)/ no es auto ni es object trouvé./ “Chatarra”, digo, “chata” y “charra”,/ no sin cariño ante lo que/ con la palabra se aposenta/ como un farol sobre esa cosa./ Canto a la inuti gran lidad/ que al fin de todo nos hermana,/ una existencia trasfundida/ por un minuto de esplendor./ Metal o carne por un rato/ contentos con su contentez,/ y las historias que se cuentan/ para que todo exista más./ Todo termina, todo empieza,/ dicen que dicen, yo no sé. (En la resaca)

24 febrero 2007


De la caja de Pandora en que bullían los males de la humanidad, los griegos hicieron salir en último término a la esperanza, como el más terrible de todos. No conozco símbolo más conmovedor. Pues la esperanza, contra lo que se cree, equivale a la resignación. Y vivir no es resignarse. (Camus)

23 febrero 2007


Presento las flores en el balcón;/ tienen una orgiástica misión privada./ Con habilidad miro las flores/ y de ellas el sentimiento/ no lograría captar en años/ de escritura sinuosa y delgada./ Diría que se han abierto a la lluvia y a los truenos/ y mucho de todas maneras se me escapa./ Más allá de las analogías humanas,/ y ocupada la mente en llamadas/ que haré después,/ miro las corolas rojas/ desde algo parecido al zen./ Era lo que decías, esperar, con la mirada acá/ y la cabeza en un nirvana de ocupaciones varias. (Aulicino)

22 febrero 2007


La taza. Lucía la taza/ allá, en lo alto,/ entre mis dedos/ su hermosura;/ barro moldeado,/ barro esmaltado/ –joya del fuego–/ que al percutirla/ dio su respuesta.// –Yo la escuché.// Sí, su materia/ dio su sonido,/ la clara nota/ de un canto puro,/ exacto, breve,/ y ese sonido/ –su resonancia–/ en el silencio/ se fue expandiendo.// –Yo la escuché.// Cuando mi mano/ dejó caerla,/ rota, porfiaba/ sobrevivirse/ en los añicos/ de aquel sonido/ de su arte bello.// –Yo la escuché. (Leónidas Lamborghini)

21 febrero 2007


Dicen que no hacemos películas para el público. Y tal vez sea cierto. Hacemos películas para personas. (Ariel Rotter)

20 febrero 2007


Sobre los que no entienden que un religioso jasídico pueda hacer música basada en el reggae y el hip hop: “No ven cómo las cosas se combinan de modo orgánico. Supongo que debe ser gente que no siente una conexión en su vida, que ve el mundo como cosas separadas, y entonces se manejan de esa forma porque es más segura para su propia identidad. Pero quizá, si tenés alguna clase de fe, pensás que las cosas están más entrelazadas y conectadas, y entonces cuando ves algo que no necesariamente podés meter en una caja no te parece que necesariamente deba ser sí o sí una porquería, o una combinación antinatural y deforme. Pero, bueno, así es el mundo: hay cosas que se combinan, por más diferentes que sean, y eso crea algo diferente”. Sobre sus diferencias con los religiosos que ven la religión como una fuente de respuestas: “En ese sentido sí soy jasídico, porque el espíritu del jasidum era la revolución, el cambio, el renacimiento. Puede que no sea lo que es hoy en día y puede que eso pase con cualquier concepto o modo de vida idealista, como el comunismo, por ejemplo. En cierto momento choca con la realidad y se convierte en algo diferente a lo que se suponía que debía ser.” Sobre cómo pudo superar la etapa de adolescente rebelde consumidor de drogas: “Tengo una bendición de Dios, que también es algo que trabajé: la fe. Y eso, pese a la experiencia de sentirme solo en el mundo, hace que en ciertas situaciones de mi vida sea capaz de trascender, de unificarme con la gente, con el mundo, con Dios…” Sobre por qué, siendo la suya una actitud religiosa, hasta un ateo puede conectarse con su música: “Quizá porque no digo que tengo las respuestas. Como decía usted antes, la mayoría de las religiones o ideas dicen haber encontrado las respuestas. Y eso es lo que desalienta a la gente: nadie quiere escuchar cómo otro le predica de qué forma tiene que vivir, pensar o hacer. Yo no expreso eso en mi música, sino mi deseo de cuestionar y de buscar las respuestas.” Sobre la ausencia de intención de adoctrinar en su música: “No me resulta natural. Las ideas y las emociones no son tangibles. No podés aferrarte a ellas, todo cambia y evoluciona. Y si no, está muerto. Podés tener un balance entre lo que sos y lo que te importa en este mundo, y con el modo en que te conectás, pero tenés que ser suficientemente humilde, porque todo cambia.” (Matisyahu, músico judeo norteamericano, en Página 12 del 18/02)

19 febrero 2007


Febrero (III). Eso que miro, entre palabras,/ que no lo alcanzan, sigue ahí. (En la resaca)

18 febrero 2007


Desde La Habana, Vattimo propone retomar el intento de una sociedad comunista, pero desenganchando la palabra “comunismo” del mito de “lo moderno”. Porque no sólo no le parece mal hoy a GV ser comunista: tampoco le parece mal seguir siendo “posmoderno”, en tanto sigue reconociéndose en el “pensamiento débil”, que ya no pretende hablar en nombre de la verdad, de la unidad y la totalidad. De hecho, no hay nada –o no debería haber nada– que impida aspirar a otro orden político-social a los que no esperamos que “algo” pueda explicar el mundo o nuestro estar en el mundo, ni necesitamos encontrar el sentido de nuestros actos en lo que disponga alguna sobrehumana inteligencia abstracta, tanto sea Dios Nuestro Señor como El Progreso o las Leyes del Materialismo Histórico.

17 febrero 2007


A medida que me aparto de los artistas, más me voy entusiasmando con el arte. (Flaubert)

15 febrero 2007


Una especie de oración se me ocurrió durante la dictadura, que me ayudó a no volverme loco: “la historia no pide permiso, a la historia no le importa lo que pensamos, lo que sentimos ni lo que queremos”. Los años que siguieron lo confirmaron: hay fuerzas en esa dimensión que llamamos “la historia” que siempre van a descolocarnos y a poner a prueba las imágenes que tenemos del mundo y de nosotros mismos. Por eso justamente, porque la historia responde a sus propias leyes y hace lo suyo sin que le importemos un carajo, entregarse a las fuerzas ciegas de la historia es tonto, o algo peor. Tener en cuenta qué manda el momento, sí, claro, pero no como quien pide instrucciones sino para decidir si uno lo va a aceptar, y en qué lo va a aceptar. Y por qué, y qué podría en ese caso hacer. O al menos intentar hacer, a ver qué pasa. Termínenla con la coartada de la historia para justificar cualquier renuncia a aspirar a algo más, cualquier miedo a quedar fuera de onda. Con el apriete "eso ya no corre", "ahora estamos en otra etapa". Y con su otra variante, el pretexto de “la realidad”. La realidad está para manosearla, forzarla, tantearle los límites, provocarla; la propia realidad pide que le perdamos el respeto para seguir siendo realidad: lo que no es sometido a desafíos no existe.

12 febrero 2007


La historia es una pesadilla de la que trato de despertar. (frase de Stephen Dedalus que solía citar Giannuzzi)

11 febrero 2007


Viñas se tira otra vez con todo contra la sacralización en la literatura , y tiene razón. Pero tiene razón en el contexto en que él lo dice, o en el que él cree que lo dice, porque Viñas, por más genial que sea, atrasa, y atrasa más de una década. Ya otros, portando la pancarta “abajo la sacralización y el canon”, hicieron el trabajo, y ahora, en vez de la sacralización, impera la moda. No hay por qué quedarse con ninguna de las dos y no me quedo, pero, si me obligaran a elegir entre sacralización y moda, aguante la sacralización. Acá hace rato que lo tiramos del pedestal a Borges (salvo en los homenajes oficiales), para quedarnos con lo peor de Borges, lo que Borges casi no podía reconocer en sí mismo porque lo despreciaba, y que hoy persiste como marca de sentido en los gestos y los actos, completamente libre ya del sello “Borges”.

09 febrero 2007


La vida literaria, la vida militante, la vida profesional, la vida social, la joda. El consumo en general, incluido el de cultura. Las posesiones, los objetos de culto. Alivian la desesperación pero no la reducen (más probable es que la acentúen). Desesperación es el dedo titilante puesto sobre algo que oscuramente no está y late, una falta, un agujero en el tejido: no tanto alguna forma del Bien como algo a ser, algo a alcanzar. Salir de la desesperación no es sacársela de encima, es tomar distancia: reconocer las órdenes que flotan en el aire, la campanilla que quiere hacernos segregar jugo gástrico, y decirse “¿qué es eso?”.

07 febrero 2007


¿Salir del juego? De lo que se trata es de salir de la desesperación.

06 febrero 2007


Ni afuera ni por encima. Estrategia de resistencia: mantener una capacidad de diferenciación con el estado de las cosas, un indispensable grado de no mimetización, un derecho al tiempo propio. No renunciar a verse como algo más que un elemento del paisaje o una pieza, así sea una pieza eficaz o exitosa, del juego.

05 febrero 2007


No quedan dudas, el manzano/ está aquí, diseñado minuciosamente,/ medido y premeditado,/ ajeno a cualquier ligereza/ de la imaginación./ Las ramas gruesas ciñen por dentro/ una estructura, y las finas, alrededor,/ actúan zumbonas pero equidistantes./ El tronco levamente curvado amenaza/ con una imperfección,/ sin embargo es un rasgo que lo hace real/ y evita que se lo confunda/ con una espontánea efusión de la mente./ Ahora, vacío de fronda, algunos pajaritos/ simulan hojas que resisten:/ hojas que trinan en todo caso/ y que no tardan en volar,/ porque la belleza está de paso,/ insostenible para el que observa/ e irremediable para quien, también,/ apenas se sostiene en su verdad. (JC Moisés, vía Aulicino)

04 febrero 2007


“Resistencia” en el sentido en que se habla de una “resistencia de la materia” (“lo propio de la materia es resistir”, escribió Nicolás Rosa), o como cuando se dice que una estructura es resistente porque aguanta el viento, los sacudones del suelo o el desgaste. En especial, el desgaste propio de cualquier cosa que no permanece inmóvil ni/o aislada.

03 febrero 2007


Para una estrategia de resistencia, si de verdad estamos ante una cultura Gran Hermano: sustraer de la visibilidad pública todo, salvo lo que merece darse a ver.

02 febrero 2007


El Gran Hermano, que en 1984, de Orwell, apareció como un personaje deleznable, no lo es ya en la época de los reality shows: sólo se sueña con formar parte de alguno. En la sociedad del espectáculo, decía Debord, lo virtual sustituye a la vida real, y la muerte y lo imposible dejan de existir. Se es masa en tanto que individuo. Y hoy por hoy se es masa sin ver a los otros. (Silvia Szwarc)

01 febrero 2007


La eternidad ignora las costumbres,/ le da lo mismo rojo que azul tierno,/ se inclina al gris, al humo, a la ceniza./ Nombre y fecha tú grabas en un mármol,/ los roza displicente con el hombro,/ ni un montoncillo de amargura deja./ Y sin embargo, ves, me aferro al lunes/ y al día siguiente doy el nombre tuyo/ y con la punta del cigarro escribo/ en plena oscuridad: aquí he vivido. (Eliseo Diego, chez Zaidenwerg)

31 enero 2007


El periodismo, las letras, el arte en general/ está lleno de tipos infatuados/ que el periodismo, las letras y el arte en general/ vuelven leyenda o historia fabulosa,/ papel de redacción, materia de homenajes./ Y hay un público dispuesto a que le digan,/ un público de fechas y parroquia,/ tal vez poco exigente,/ dispuesto a consumir lo que le den/ el periodismo, las letras, el arte en general. (Jorge Fondebrider)

30 enero 2007


O deep unknown, guttering candle,/ beloved nugget lodged/ in the obscure heart's/ last recess,/ have mercy upon us.// We choose from the past, tearing morsels to feed/ pride or grievance./ We live in terror/ of what we know.// death, death, and the world's /death we imagine/ and cannot imagine,/ we who may be/ the first and the last witness.// We live in terror/ of what we do not know,/ in terror of not knowing,/ of the limitless, through which freefalling/ forever, our dread/ sinks and sinks,/ or/ of the violent closure of all.// Yet our hope lies/ in the unknown,/ in our unknowing.// O deep, remote unknown,/ O deep unknown,/ Have mercy upon us. (Denise Levertov)

16 enero 2007


una jarra de vidrio verde/ es todo lo que tengo pero la conozco bien/ tengo sólo esta jarra/ me ha quedado ella sola/ y es bastante/ una jarra vacía/ no hace falta/ llenarla/ ni moverla/ está bien allí/ y yo estoy bien/ mientras la miro/ por una vez/ los dos/ nos comprendemos/ en el reposo de ser/ cada uno/ por su lado.(Edgar Bayley)


15 enero 2007


Antes que “el inconsciente”, es la inconciencia lo que se debe oponer a la conciencia. (Sergio Sánchez, en el prólogo a Destinos personales, de Bodei)

14 enero 2007


Los vencedores no son los que escriben la historia, sino los que fijan las reglas del juego. (Hernán García Hodgson)

13 enero 2007


La utilidad pública es hacer un cierto paso al costado a la problemática de la eficiencia. No somos los psicoanalistas los únicos que decimos que el supuesto énfasis en la eficacia, siempre a corto plazo, arruina la perspectiva del largo plazo. En la economía hemos visto cómo todo el acento puesto en considerar los efectos a corto plazo, el rendimiento supuestamente eficaz, produce efectos de destrucción a largo plazo que después necesitan, por ejemplo, la invención de conceptos como el de desarrollo durable. La necesidad de reintroducir el largo plazo es resultado de esta ideología ciega de considerar la eficacia en términos de poca duración. Efectivamente nuestra época pragmática pide dar cuentas de lo útil de algo, lo útil es el valor que aparece en primer plano, pero al mismo tiempo nuestra época construye industrias de lo fútil de muchas cosas. Vemos como hay toda una zona de lo inútil, de lo que sirve sólo para gozar, que se multiplica. La industria del show-bussiness en todos los aspectos, de la moda, son industrias que sirven a lo que no tiene otra utilidad que para gozar, con todo lo que hay de inutilidad fundamental en el gozar. No sirve de nada gozar, pero es una exigencia. El psicoanalista –desde que Freud nos introdujo a la dimensión de lo que llamó pulsión de muerte– sabe que todos los discursos sobre el bien, sobre lo útil, sobre la búsqueda de bienestar, tienen debajo lo que puede tomar la forma de una voluntad mala que actúa contra las buenas intenciones del sujeto.
Todo lo que quiere hacer bien al final encuentra un caos total, como podemos ver en muchos aspectos de nuestra civilización, fundada en lo pragmático, lo útil, etc., y con todo esto nos fabrican un Irak para sorpresa general. Todo estaba muy bien calculado, habían aprendido todas las lecciones de Vietnam, de cómo no se iba a repetir eso y de pronto se ingresa en una catástrofe. Es la razón por la cual cuando frente a los discursos sobre estos cálculos fantásticos de la utilidad se ven los quiebres en los mercados, se observan derrumbes fatales en las economías de países enteros, se ven guerras, surgimientos de amenazas mortíferas como el terrorismo que apareció como sorpresa dentro de la civilización aparentemente unificada después de la caída del muro de Berlín, con todo esto tenemos la idea que la civilización de lo útil produce monstruos extraños. (…)
Para enfrentarnos a estos acontecimientos reales que se producen, el discurso de la utilidad se apoya especialmente en la retórica de la evaluación. Esto no alivia al sentimiento que todo el mundo tiene acerca de que hay algo de la globalización que se va de las manos de los que están a cargo. Hay cosas que van mucho más allá de lo que podían calcular, imaginar, prever en eficacia a corto plazo, y que los resultados de la bolsa del próximo trimestre probablemente no nos digan mucho sobre lo importante de lo que va a surgir el año que viene. Sabemos que podemos construir dispositivos para dialogar con los que se sienten obligados a encarar la exigencia de lo útil –que no pueden dar una subvención a un centro de atención analítica si no demuestra su utilidad– pero sin perder de vista que esto es un semblante, que la retórica autoritaria de la evaluación más bien testimonia de la angustia de los que nos dirigen, que hacen lo que pueden pero con el sentimiento de que las cosas se les escapan.
(Eric Laurent)

12 enero 2007


¡Eres un cohete, mujer!/ Le dijo a Pepa fray Diego/ ¿Si? Dijo ésta… Señor lego,/ Si soy cohete, ¿cómo ayer/ A pesar de vuestro fuego/ No me pudiste encender? (Juan Cruz Varela)

11 enero 2007


“Il mio suplizio è quando non mi credo in armonia” (Ungaretti). La trampa es, habiendo alcanzado alguna armonía, quedarse agarrado de ella, cuidarla, rabiar si se deshizo, no tomar nota de que toda sensación de estar en armonía corresponde a una situación puntual y no está mal que venga después la angustia, el desconcierto o la incomodidad de hundir las patas en otro tramo de la equívoca vida concreta.

10 enero 2007


Pasar por pelotudo o serlo, pasar por el quemo. No es lo peor que a uno puede ocurrirle cuando adopta una posición que quizá alcance visibilidad, pero es lo que tiene casi asegurado en un paisaje donde el uso indiscriminado de la adjetivación y el deporte del desprecio amenazan cualquier intento de abrir la boca. Y bueno, pasar por pelotudo o serlo, quemarse, con todo el riesgo a equivocarse, como cada vez que se hace algo. No siempre se puede dejar pasar todo, no siempre está bien.

03 enero 2007



Esas cruzadas depuradoras que cada tanto desatan los sacerdotes de la Abstracción sobre la vida cultural argentina. Nada que los contradiga, nada que se escape a su control.

02 enero 2007


No sirve de nada cuestionar las listas de libros o autores más leídos o valorados (por el público, por sus colegas, por la crítica, por Mongo Sorongo). Las listas son eso, listas: fuentes de datos a tener en cuenta, para las conversaciones que a uno le gusta mantener en la sobremesa o en la playa, para algún estudio sociocultural, para considerar los vínculos entre la escritura y el mercado o entre la escritura y la situación sociopolítica o para lo que a la dama y el caballero se le ocurra. Nada dicen, ni podrían, acerca de por qué a uno le importaría el encuentro con esos libros o autores, en qué le importaría, qué tipo de experiencia le estaría ofreciendo a uno su lectura. A quien quiere saber qué es lo que hay que escribir (o cómo) para conseguir ser nombrado, o al que profesionalmente o socialmente necesita que se lo considere una persona informada, las listas pueden resultarle útiles. Que les aproveche. Lo que, en cambio, uno llama literatura –como escritura y como experiencia de lectura– pasa por otro lado, y da igual que figure o que no figure en las listas: puede, si quiere, reciclar o asimilar lo que reluce en las marquesinas, pero lo que la distingue es el espacio que abre a un tipo distinto de atención, a la irrupción de lo que no se espera, a la extrañeza, el silencio, el plus que a uno lo aparta de lo previsto y lo banal, y, por supuesto, de sí mismo.


31 diciembre 2006


No, no, memoria del pasado día/ vengas sobre este sol y césped santo./ No vuelva yo a invocar refugio tanto/ de lo que así se crece en despedida.// Quédeme tu intemperie y mi porfía/ de caer, de volver de nuevo a alzarme,/ no la raída pasamanería/ que alza mi polvo y que tu luz deshace.// No me hartes de mí que hartazgo tanto/ no soporta mi poca luz vencida./ Mas mi ayer fue tu hoy: no halle quebranto.// Volver a lo pasado no es mi ruego.../ ¿Pero y aquel aroma de la vida?/ Retenga su promesa, no su fuego. (Fina García Marruz)

30 diciembre 2006


Todo termina, todo empieza,/ cae la tarde sobre todo,/ todo se aleja entre las luces,/ que uno no puso, que ahí están./ Correspondencias irresueltas,/ torvo murmullo atrás del ser;/ frescos racimos de la carne,/ fúnebres ramos al final/ y un gran silencio, un gran silencio,/ al que no aprendo aún a entrar,/ ese callarse de las cosas/ que al fin y al cabo no son yo/ (raro callarse el de las cosas/ que al fin y al cabo no son yo). (En la resaca)

29 diciembre 2006


Me han hablado del poeta/ que se arroja ácido a la cara durante los recitales/ y escribe en el cielo preprogramado de California/ con humo de aeroplanos// y me impresiona la calidad de esta ética laboral/ tan a la altura/ de nuestros tiempos de paleocapitalismo posmoderno:// todo por la patria/ por el patrón/ por el poder/ por la poesía...// pero me temo/ que ni siquiera con tanto sacrificio/ consigue durar más de diez segundos en los telediarios.// Prefiero/ otra estrategia lateral, contraria:/ escribir en la arena/ y hablar en voz muy baja/ para que tú me oigas.// Borrar las huellas.(Jorge Riechmann)

27 diciembre 2006


Julio (II). Igual que pétalos que la corriente arrastra, el siglo,/ como los ríos que dan a la mar, me aparta/ de lo que fui y seré./ Hacia su fin, el tiempo, en /cubículos iluminados, pasa. Rostros también,// igual que pétalos en la corriente, o almas/ rumbo a la mar, que es el morir. (En la resaca)

26 diciembre 2006


‘Lectric Chair Blues, por Blind Lemon Jefferson (gracias, Horacio), Blind Lemon Jefferson por Nick Cave.

22 diciembre 2006


Si el niño llora y rebasa la paciencia de su madre conviene que el padre partícipe de la escena sople con fuerza el cuello de una botella de vino. El sonido de los barcos que se alejan se lleva toda crispación.// La música nos salva del miedo. (Alberto Muñoz)

21 diciembre 2006


Ahora, por el contrario, vivimos en una sociedad permisiva en la cual no hay ninguna interdicción. ¿En nombre de qué prohibir? Los límites actuales son los límites del orden público, no del orden privado. En nombre del bienestar público se prohíbe fumar, por ejemplo. En este contexto, la idea del padre como sostén de la ley se transforma. Para Lacan, el padre como portador de la interdicción es el nombre del límite de lo que se puede nombrar dentro de la experiencia pulsional de la sexualidad. Como dice Lacan, citando a San Pablo: “Sin la ley, no hubiera conocido el pecado”. El padre, entonces, es el portador del puro poder de la nominación. El representante de la interdicción, que es un hecho de lengua, designa para Lacan la función paternal. Esta puede ser transmitida a otros dispositivos discursivos; por ejemplo, al discurso curativo y educativo. En este sentido, lo universal, aquello que pertenece a todas las formaciones sociales humanas, es que hay goces prohibidos, hay prohibiciones que hacen un límite. El lema “gozar sin prohibición”, difundido por los fanáticos de la liberación de fines de los 60, no es sino la muerte. Para que exista un lazo social, no se debe dejar a un sujeto morir de su adicción al goce, se necesitan prohibiciones, y eso es parte de la función paternal. (Eric Laurent)

20 diciembre 2006


Me asombro: tengo miedo a la muerte, un miedo cobarde y pueril. Me gusta vivir sólo a condición de arder (necesitaría todo salvo querer durar). Por muy extraño que sea, la poca obstinación que tengo por durar me priva de la fuerza para reaccionar: vivo ahogado por la angustia y tengo miedo a la muerte, precisamente por falta de amor a la vida. (Bataille)

19 diciembre 2006


“Despasión”. Exactísimo término acuñado por Gelman para definir un rasgo decisivo, y naturalizado, de cierto pensamiento dominante (que, de todos modos, hace negocio con el manejo de unas cuantas pasiones, de las que dice estar alejado o en las que no quiere reconocer lo que tienen de pasional). No es que per se las pasiones sean recomendables, que no existan muy buenos motivos para preferir no embarcarse en algunos apasionamientos ni, menos que menos, que sea bueno renunciar a la reflexión, el extrañamiento, la relativización y el no apego. Sí, en cambio, advertir la operación mediante la cual, ante cualquier cercanía con una pasión, se prende en rojo -y no sin una risita despectiva- el cartelito de “out”, “tabú”, “verbotten”, para en su lugar rendir culto a la impermeable suficiencia de los gerentes, los técnicos, los administradores y los gourmets.

18 diciembre 2006


“La figura de Cristo debería tener la misma violencia de una resistencia: algo que contradiga radicalmente la forma en que se está configurando la vida del hombre moderno, su gris orgía de cinismo, ironía, brutalidad práctica, compromiso, conformismo, glorificación de la propia identidad en relación con la masa, odio hacia toda diversidad, rencor teológico sin religión”. (Pasolini, a propósito de Il Vangelo secondo Matteo)

17 diciembre 2006


No preguntes, Leucónoe (pues saberlo no es lícito),/ qué fin a vos o a mí nos han dado los dioses,/ ni intentes consultar cálculos babilonios./ ¡Cuánto mejor será soportar lo que venga!/ Ya Júpiter te otorgue numerosos inviernos/ o solamente el último, que ahora debilita/ al mar Tirreno contra las rocas de la costa,/ sé prudente, los vinos filtrá, y porque es breve/ el plazo no te hagas esperanzas muy largas./ Huirá, mientras hablamos, envidiosa, la vida:/ cortá la flor del día sin creer en el mañana. (Quinto Horacio Flaco, por Zaidenwerg)

16 diciembre 2006


Septiembre (XX)/ Si mirás al costado/ de la gran corriente, a/ dos o tres metros/ de lo que, hacia adelan-/ te, avanza, la ves:/ la rama del fresno en la lluvia. (En la resaca)

15 diciembre 2006


Septiembre (XIX). Esto que, por decirlo así, llamamos/ “mundo”, este intercambio/ de posiciones, de velocidades,/ con algún fin. ¿Y en caso de que no ande/ bien el motor? ¿Si a esa velocidad/ no funcionás? ¿Si te quedás quieto?/ Te chocan, te abollan, te/ dejan a un costado, te aplastan. (En la resaca)

14 diciembre 2006


Percibir o intuir aquello que hay de necesario en lo fortuito o en lo casual. La razón a la que esa casualidad responde. ¿No sería eso la experiencia poética (al menos unos cuantos, durante un tiempo, sostuvimos una creencia que iba en esa dirección, inspirada seguramente, a menudo sin saberlo, en la idea de “correspondencias” de Baudelaire) o uno de los modos en que eso que llamábamos "experiencia poética" puede darse? ¿No sería esa intuición, esa “presencia” irresoluble de una necesariedad o una razón en lo fortuito lo que hace que nos detengamos especialmente, como ante un misterio, en ciertas imágenes o ciertos encuentros de palabras (no sólo en poemas, también en el cine de Tarkovski o en el de Kitano, o en los modos en que suspende o introduce notas Monk)? ¿Y tendrá algo que ver eso con la extrañeza pavesiana que hace emerger lo desconocido en lo conocido o muy conocido? A primera vista son lo opuesto, pero quién sabe si no se trata de dos ángulos desde donde ver lo mismo. En uno y otro caso me parece encontrar alguna vinculación con el hecho de que, al fin y al cabo, la poesía es una supervivencia de un modo "primitivo" de relación entre la subjetividad y el universo, que en los antiguos se daba, por ejemplo, a traves del mito. Bueno, convengamos que la poesía no: alguna poesía. Ni siquiera la mejor poesía, necesariamente: la que más me importa.


13 diciembre 2006


Claro de luna por Gelber. Estambul de Pamuk. Viejas y prodigiosas grabaciones de Marlene Dietrich.


No cedas a la tentación, pará y pensá un poco. Provocan, chumban, y, en el momento en que actuás, creyendo que vas a contribuir a que haya un poco más de justicia o un poco menos de impostura, mordiste el anzuelo: entraste a formar parte de la promoción.

12 diciembre 2006


Septiembre (XVIII). Esto que ves aquí rugiendo es/ la época, en marcha:/ modos de transportar, de abrirse paso,/ de ensordecer, de aislar,/ de hacer de lo mucho y/ diverso, una masa,/ unida a la fuerza, hostil/ cada parte con la otra, y/ toda en la misma dirección,/ tumba y chatarra. (En la resaca)

11 diciembre 2006


Septiembre (XVII). Lentos animales pesados: a veces/ dejan pasar a alguien, corriendo, a veces/ se superponen, centímetro por centímetro,/ braman, rezongan, buscando ventaja. A veces/ se sueltan como por encanto y fluyen/ igual que las hojas en la superficie del agua,/ a veces se atascan. El mundo entero se atasca, a veces,/ el mundo entero a veces brama, enredado en sí. (En la resaca)

10 diciembre 2006


Cuando la palabra “genio” está proscripta de cualquier vocabulario respetable, y hasta sorprenderse pensando en que podría existir algo así como "el genio” lo lleva a uno a autocriticarse, a ver si, lejos de la bendición de los administradores de Duchamp y Puig, cae en el descrédito o el bochorno. Y cuando el lugar que antes ocupaba el genio (Tarkovski o Cezanne, digamos, o Faulkner, o Van Gogh o Fritz Lang, o Monk) lo ocupa el extravagante, aunque no se resguarde en ese rótulo sino en el de freak o el que para el caso convenga a su negocio o al de los que hacen negocio con él. Síntomas de una época en que la única alternativa estaría en resistir, o quedarse en casa leyendo antiguallas y haciendo apuntes para nada.


Dios del todo te deje, para que te encuentres,/ poeta, hermano, caído, semejante./ Y encarne en sangre real/ tu desencarnada y desesperada necesidad de amor,/ única verdad de tus apocalípticas/ predicaciones de profeta perdido. (César Mermet, de “Reverencia a Orfeo”)

09 diciembre 2006


Sentimos horror por todo lo que carece de composición, lo que es heteróclito, accidental, y tratamos –aun materialmente– de limitarnos, de ponernos un marco, de insistir en una definida presencia. Estamos convencidos de que una gran revelación puede brotar solamente de la obstinada insistencia sobre una misma dificultad. Nada tenemos en común con los viajeros, los experimentadores, los aventureros. Sabemos que la más segura y rápida manera de asombrarnos es clavar la mirada –imperturbables– siempre en el mismo objeto. Un buen día nos parecerá –milagrosamente– que a este objeto nunca lo habíamos visto antes. (Pavese, Diálogos con Leucó)

08 diciembre 2006


Destilar tu lentísima perla,/ engendrar un aro nuevo en tu viva madera, año por año,/ añejar tu vino, después de acodo, riego,/ cosecha y doloroso lagar,/ y secreto oscuro en honda y fresca sombra y serena clausura,/ ése es tu asunto./ Llegar a seca caridad no complaciente ni conmiserativa/ sino eficaz, y olvidadiza, como de otro,/ escuchar al transparente Mozart/ una vez cada tanta tentación al júbilo estridente/ o a la lamentación furiosa;/ eso te pido, no te incito, te ruego./ Y no porque de ti se cuente la ardua hazaña mañana,/ sino para que feliz cumplas/ con ser aquello que tu índole marcaba,/ haciendo don de ti a tu don/ y haciendo de tu cantante don/ no solamente obra conclusa,/ sino creadora de tu ser interminable,/ de cuyo escaso gramo de oro cierto,/ un verso breve,/ misterioso fragmento por mutilado hermoso y recordado,/ se salvará de tanto vano diario,/ diligente verso puesto al día,/ y tanta noticiosa y rugidora oda. (César Mermet, de “Reverencia a Orfeo”)

07 diciembre 2006


El crudo tiempo, la muerte acechante, la vida pisoteada, el desarraigo y el dolor fueron perdiendo su cualidad "literaria" y así las palabras, sin abandonar, creo, la tendencia irremisible a la belleza, se cargaron del horror de un mundo muy diferente del que me había forjado con lo que tuve en los queridos libros iniciales. Y el amor inspirador se facetó o mejor, quedó residiendo en los vidrios rotos acerca de los cuales, una vez, contemplando una ventana, había escrito, sin saber entonces, qué peso cobraría muy poco después ese "pedacito de vidrio" faltante. (Susana Cella)

06 diciembre 2006


En 1947, luego de Hiroshima, Daniel Halévy nos ubicaba deliberadamente en la perspectiva de una aceleración de la historia. Casi sesenta años más tarde, nos encontramos esta vez en la perspectiva dromológica, la de una repentina aceleración de la realidad en la que nuestros descubrimientos tecnológicos se nos vuelven en contra y en la que ciertos espíritus delirantes intentan provocar el accidente de lo real a cualquier precio; ese choque frontal que volvería indiscernibles verdad y realidad mentirosas o, en otras palabras, que pondría en práctica el arsenal completo de la desrealización./ (…) Desde el 11 de septiembre de 2001 entramos en el túnel de una militarización de la información, puesto que la Infowar lleva hasta el absurdo esa "logística de la percepción" que, con la adquisición de objetivos militares, favorecía ayer la victoria sobre el enemigo./ Hoy, la ambición es desmesurada porque se trata de romper el espejo de lo real para hacer perder a cada uno (aliados o adversarios) la percepción de lo verdadero y de lo falso, de lo justo y de lo injusto, de lo real y de lo virtual; confusión fatal tanto del lenguaje como de las imágenes que culmina en el levantamiento de esa flamante Torre de Babel, pensada para llevar a cabo la revancha estadounidense por el derrumbamiento del World Trade Center./ A modo de confirmación de ese delirio iconoclasta, indiquemos que la Infowar, de la que fuimos víctimas, ha conducido al ejército estadounidense a permitir que se llevara a cabo, bajo nuestros ojos y sin defensa, la ruina del museo arqueológico y de la biblioteca de Bagdad, un desastre que recuerda al saqueo del Palacio de Verano perpetrado en China por los europeos y contra el cual se levantó mismo Víctor Hugo./ Así, luego del saqueo de la memoria mesopotámica y de los tesoros de Sumeria, esta "guerra de la información" se afirmaba por aquello que es: un conflicto contra la Historia, una tentativa de destrucción de los orígenes./ Guerra preventiva, no tanto contra tal o cual tirano, sino contra esa memoria "inmemorial" que no pasa, o no pasa tan rápido, para el gusto de aquellos que pretenden no el futuro, como antaño con el "radiante porvenir del totalitarismo", sino el presente, ese eterno presente de la ubicuidad y de la instantaneidad del tiempo real de las telecomunicaciones. (Paul Virilio, Ciudad pánico)

05 diciembre 2006


No prediques, cantor,/ no montes publicitaria maquinaria de eficaces y litigantes odios,/ sé cantor y canta, sé ante todo,/ y tu voz fundará invisible orden primero,/ y luego el peso inerte de la imperfecta tierra/ será de enérgica luz aligerado. (César Mermet, de “Reverencia a Orfeo”)


No porque las moscas disfruten con la mierda o las cucarachas con la basura, la mierda y la basura me tienen que gustar a mí. Cada uno con sus gustos, con sus intereses y sus necesidades. No porque me guste leer a escritores que se toman treinta páginas para describir cómo fuma un hombre, esa literatura tiene que gustar a las moscas, a las cucarachas o a quien sea. Los que hacen negocio abasteciendo a quienes pagan para sentirse políticamente incorrectos por un rato tienen derecho a defender su falta de interés en los despliegues que la lengua y el pensamiento pueden llevar a cabo, a lo largo de páginas y páginas, en torno de un acto que suponemos conocido, como para ponernos ante la posibilidad de que lo que sabemos que es tal vez no sea, o pueda serlo de otro modo, ahí mismo, ante nuestros ojos. Tienen seguramente buenos motivos para decir que esas experiencias de extrañeza y detenimiento les aburren: sus mecanismos de lectura se activan con otros estímulos, como seguramente los de la clientela a la que proveen de algún tipo de bienestar, que algunas veces supo también resultarme deseable. A mí, en cambio, me aburren las películas con persecuciones de coches, esas otras donde un tipo se pasa media hora colgado con tres dedos de una cornisa a 200 metros de la calle, o la ilusión de "estar más cerca de la realidad" que venden, a modo de consuelo, estupefaciente o compensación, las excursiones por la escena border.

04 diciembre 2006


(De todas formas dudo de que se pueda disociar el yo que examina del yo que se esconde, enfrentándolos como halcón y ratón; pero convengamos en posponer esta conversación para un día en que no huyamos de la policía.) J.M.Coetzee, Vida y época de Michael K

03 diciembre 2006


Sólo aquel que ama algo y alguien, aquí, ahora, ama al prójimo/ como congregación de únicos, y no como la conjugada cifra magna/ que el deshonesto canto invoca y suscita/ con efusión abstracta y espectral caridad./ Sólo aquel que se transforma en laboriosa/ o en gozosa, doliente, amante alquimia,/ es capaz de cambiar –mas no él, sino su gramo escaso/ de canción viviente– amor, gozo y dolor,/ de aquel tal vez nacido, o quizá venidero semejante. (César Mermet, de “Reverencia a Orfeo”)

02 diciembre 2006


No podría definirme como ateo, porque declararme ateo corresponde a una certidumbre que no poseo. A fin de cuentas, el universo es tan extraño que todo es posible, hasta un Dios que es uno y es tres. (Borges)

01 diciembre 2006


Hay cantores que tienen oportuno el rapto/ inevitablemente, como otros triste el vino;/ y otros que estadísticamente aman al prójimo/ en edición puntual, de oral o escrita arenga;/ quien más tiene la elocuencia, pronta y pública, de maldecir la falta/ de alegría y justicia, que vocación discreta/ por conquistar ardua alegría por lo pronto,/ y luego generosidad de su alegría/ y brazo y reflexión constantes, firmes,/ para hacer en relegadas filas anónima justicia/ con constructores, no con destructores./ Hay quien histriónica recitación vocea,/ eficaces y efímeros entusiasmo y embriaguez procuran,/ y excesiva modestia los lleva a trocar prestos/ la innominada perduración de sus canciones/ por la frágil memoria de su nombre./ Sólo aquel que se crea, puede y quiere creación,/ no manifiesto, y sólo aquel que habla consigo/ dialoga de verdad, mas quien dialoga, dialogará con muchos todos/ poco a poco, ya que hay tanto tiempo para los hombres. (César Mermet, de “Reverencia a Orfeo”)