10 julio 2009


Hay algo que no saben: que una de nuestras mejores fortalezas está en nuestra debilidad, o debilidades, la real y eso que leen como “debilidad” en lo que hacemos sus ojos. Hay algo que deberíamos saber: hasta que punto es ante todo debilidad toda esa “fortaleza” que no se cansan de poner a la vista.

08 julio 2009


[Composición de un poema: pensamiento sin lenguaje, pues la elección de las palabras se lleva a cabo sin el auxilio de las mismas.] (Simone Weil)

06 julio 2009


Por qué será que se vuelve a intentar/ aquello donde siempre se fracasa,/ como la ropa vieja las sentencias/ que ayer corrían altivas por las roncas/ gargantas quisiéramos reanimar,/ o no es a las frases sino a la gente/ que se desbarranca de la historia/ hacia el cuarto trasero de la casa,/ y fracaso mediante se pudiera/ fijar ahí el desorden o la creación/ organizados por un momento/ con su sello de plata, solidarios/ como la mano de Dios (Diana Bellessi)

04 julio 2009


Elementos del poema. Un tiempo con un comienzo y un final. ¿A qué corresponde? Luego el gusto de las palabras: cada palabra ha de tener un sabor máximo. Lo cual implica un acuerdo entre el sentido que se le da y los sentidos que tenga, un acuerdo o una oposición con el sonido de sus sílabas, y acuerdos u oposiciones con las palabras que la siguen o la preceden. (Simone Weil)

02 julio 2009


La alegría puede ser también una oración perfecta, porque es un acto de confianza en Dios, y la seguridad de que no nos puede pasar nada malo en el universo. Y la alegría a veces puede ser también heroica. (Ernesto Cardenal)

30 junio 2009


Creación, fin del mundo. Nacimiento, muerte. Etc. Hacer finitos, en cierto sentido, el espacio y el tiempo. O agrupar en torno a lo finito lo indefinido. La estatua en su entorno como el poema en el silencio. (Simone Weil)

28 junio 2009


Permítanme decirles: hay un oficialismo invertido, impalpable, que se llama “oposición” y que pertenece a un almácigo de poderes globalizados. No gobiernan por medios tradicionales sino por los invisibles rezos laicos de una Inquisición que imparte reglas de etiqueta y simbolismos de coerción universal. En cambio, los pobres gobiernos que comienzan a incomodar cuando muchas de sus partes albergan significaciones novedosas y socialmente imaginativas ven desencadenar en su contra la acción mancomunada de un ejército de sabuesos semiológicos del “vigilar y castigar”./ Son ellos los oficialistas de época, que atacan más a los moderados esfuerzos reparadores de los gobiernos populares que a los parapetos de mando total de un tiempo que sienten suyo. Se molestan por el titilante memorial boliviano de Evo Morales o la sincera pasión agonal del ecuatoriano Correa, pero ponen ceño de sentida admiración ante una gárgara amenazante de Prat Gay o algún lance de guionada, arrasadora obviedad de Sor Gabriela Michetti. Saben que allí, en esas puerilidades para sus públicos cautivos, residen verdaderamente los nervios económicos diversificados del horizonte planetario, las mutaciones tecnológicas que producen grandes cuadros de dominación, la fábrica burocrática de las imágenes seriales./ Son ellos, los oficialistas de un pensamiento mundial con sus alas de derecha y de izquierda. El panorama mundial es poco alentador, y en las recientes elecciones europeas triunfó un oscuro pánico y la indiferencia pusilánime. ¿Se podía esperar otro resultado? Se renuevan sorprendentes operaciones simbólicas de control tecnológico masivo, mientras estilos visibles de ópera bufa y folletín embuchan lo político. Escuchen: somos opositores a eso. (Horacio González)

26 junio 2009


Los versos. No “superan el listón” mientras no creen para el lector un tiempo nuevo. Y como la música (Valéry), un poema sale del silencio y vuelve al silencio. (Simone Weil)

24 junio 2009


Hay un oficialismo de época. Se hospeda en el lugar del “opositor”, con sus gallardetes morales, su invocación de las libertades, pero protegido en su gabinete de “fierros mediáticos” y munido de las nuevas retóricas de la derecha. Puede ser hasta “progresista”, pero su idea del tiempo, del espacio, de la naturaleza, del cuerpo, de la vida, de las imágenes, de la palabra, del espectador, del lector, de la comprensión del arte, de las filosofías del sentido, todo ello es de derecha, esto es, lo que antemano descarta reflexionar sobre sus poderes y soportes, sobre sus subyacentes escaños autobiográficos y, como antes se decía, sobre las condiciones de producción de la existencia. (Horacio González)

21 junio 2009


Objeto del arte: hacernos sensibles al tiempo y el espacio. Fabricarnos un espacio y un tiempo humanos, hechos por el hombre, pero sin que dejen de ser el tiempo y el espacio. (Simone Weil)

18 junio 2009


A mi modesto entender, la poesía reside en lo que no se comprende pero se sabe. (Miguel Ruibal)

16 junio 2009


El poema enseña a contemplar los pensamientos en lugar de cambiarlos. (Simone Weil)

14 junio 2009


Lo ordinario es el modo ordinario de Dios de hacer milagros. Es tan milagroso como lo extraordinario, sólo que no lo vemos así porque es ordinario. Pero para los que viven en contacto con Dios toda su vida es extraordinaria y sobrenatural y está llena de milagros. (Ernesto Cardenal)

12 junio 2009


El arte (no importa cuál) tiene que ver con dos cosas: con el trabajo y con el amor. ¿Correspondencia entre ambas?/ El amor, sin embargo, está presente en el arte en la medida en que está superado o incluso negado. La lección de la obra de arte: prohibido tocar las cosas hermosas. La inspiración del artista es siempre platónica./ El arte es de ese modo el símbolo de dos de los más nobles empeños humanos: construir (trabajo) y no destruir (amor superado). Si todo amor es por naturaleza sádico, el pudor, el respeto y la moderación representan las señas humanas. No apropiarse de lo que uno ama…, rechazar el poder… (Simone Weil)

09 junio 2009


(In memoriam D.M.) La muerte es lo verdadero, nada más verdadero que la muerte. No puedo entender esta muerte, no me alcanza el entendimiento para eso, pero algo que con ella me estás dando –eso alcanzo a percibirlo– es el encuentro con lo verdadero: no hay posibilidad de estupidez ni de impostura en esta escena irrumpida de golpe en el día indescriptible, hay un absurdo esencial, un golpe que habrá que ir asimilando muy despacio porque por ahora ni siquiera duele, y la evidencia de la pequeñez y el ridículo de tantas cosas que tantas veces vos y yo dijimos que son pequeñas y ridículas pero sabiendo que lo decíamos sólo para exorcizarlas porque en el fondo seguíamos pegados a ellas, viciosamente dependientes de ellas, pero que ahora, puestas frente a tu muerte, qué poco son, de qué modo se revela su condición de pura chafalonía o pretexto para quedarse uno enredado en la nadita entretenida y sustituta. Me hacés nacer de nuevo, en cierto modo, al morirte, ¿puedo agradecerte eso, como te estoy agradecido por tantos buenos momentos de alegría que supe que era posible vivir gracias a vos?

08 junio 2009


Sin obstáculos inevitables –sin necesidad– el arte acabaría siendo un simple juego. Pues ¿qué expresaría entonces? Toda obra de arte es un canto a la necesidad. El arte griego y los demás. Filóctetes, etc. (Simone Weil)

06 junio 2009


La estridente alta/ cívica fanfarria/ del desgobierno. Es/ lo que sostenemos.// Insolencia salvaje,/ conjuntos sin/ distinción. Coraje/ de los hombres comunes:// consumir en la chusma/ sus testimonios sobrantes/ después de siglos/ se les concedió/ como un indulto./ Y otras fidelidades/ otras fortalezas/ rotas como fue estipulado—/ Respublica,/ evocada con voz quebrada,/ sus leyes arcaicas/ y su himnodia;// y la destruida esperanza/ que tantas veces/ fue traída en triunfo/ de entre los muertos. (Geoffrey Hill)

04 junio 2009


Vencer un obstáculo que uno se ha puesto a sí mismo no es vencer un obstáculo – sólo el obstáculo encontrado es obstáculo. En el puro juego, no existe el verdadero obstáculo. (Simone Weil)

02 junio 2009


El gusano de la incomprensión reside en el alma misma del lenguaje, es cierto, Nicolás. Pero, además de residir en el lenguaje ¿no lo constituye también? Habría dos modos de pensar, en ese sentido, al trabajo de la poesía: 1) cómo reconocer la incomprensión inherente a todo lenguaje, asumirla y hacerle frente para ver cómo se la supera o se soportan sus consecuencias, 2) cómo operar con ella, extraer de ella belleza o productividad poética, una incomprensión ante la que la posibilidad de comprender pierda importancia porque son otras las posibilidades de la palabra que empiezan a importar.

31 mayo 2009


La libertad es un límite [la libertad entendida como necesidad superada, porque la libertad de indiferencia no es más que un sueño]. La esclavitud también. Toda situación real se ubica entre ambas. (Simone Weil)

29 mayo 2009


La creación no fue un acto aislado de Dios, y un acto remoto en el tiempo, sino que es un acto perenne y que está aconteciendo a cada instante ante nuestros ojos y a los ojos de los incrédulos, y éstos aun así no lo creen. Estamos siendo creados a cada instante, sacados a cada momento de la nada. El universo entero es un perpetuo milagro, y lo son los acontecimientos más comunes y cotidianos igual que los de Lourdes. (Ernesto Cardenal)

27 mayo 2009


Lo bello: detención de la imaginación fabricante. (Simone Weil)

25 mayo 2009


La Patria no ha de ser para nosotros/ una madre de pechos reventones;/ ni tampoco una hermana paralela en el tiempo/ de la flor y la fruta;/ ni siquiera una novia que nos pide la sangre/ de un clavel o una herida.// Yo la vi talonear los caballos australes,/ niña y pintando el orbe de sus juegos./ La Patria no ha de ser para nosotros/ nada más que una hija y un miedo inevitable,/ y un dolor que se lleva en el costado/ sin palabra ni grito. (Leopoldo Marechal)

22 mayo 2009


La poesía: ir con las palabras al silencio, a la ausencia de nombre. Las matemáticas: ir con las formas a la ausencia de forma. (Simone Weil)

20 mayo 2009


No mirarles las piruetas, los gestitos, los desplantes, los visajes, los malabarismos para llamar la atención o dejarte boquiabierto. O mirarlos, sí, como quien mira una curiosidad o se informa y sigue haciendo lo que tiene que hacer, consciente ante todo de la importancia de lo que tiene que hacer (si de algún modo sabe qué tiene que hacer o lo intuye, o intuye o sabe lo que no quiere), ya al fin advertido de que eso que tiene que hacer o necesita hacer no necesita legitimarse en lo que otros dicen o hacen y de que el background no cuenta mucho a la hora de hacerlo, como alguna vez supuso.Entre otras cosas porque no hay background, sino simulaciones de background, cada una tratando de ser El Background. Y, por larga y cansadora experiencia, sabedor uno de cuánta carencia y precariedad hay en esa necesidad de producir efectos u obtener algún reconocimiento, que tal vez, incluso, en alguno de esos casos, ni siquiera le resulte necesario obtener al que de esa manera se ofrenda a los dioses de algún raro tipo de mercado o sociabilidad.

18 mayo 2009


Ninguna poesía que concierna al pueblo es auténtica si en ella no se encuentra el cansancio, y el hambre y la sed surgidos de ese cansancio. (Simone Weil)

16 mayo 2009


Quiero saber si usted viene conmigo/ a no andar y no hablar, quiero/ saber si al fin alcanzaremos/ la incomunicación: por fin/ ir con alguien a ver el aire puro,/ la luz listada del mar de cada día/ o un objeto terrestre/ y no tener nada que intercambiar/ por fin, no introducir mercaderías/ como lo hacían los colonizadores/ cambiando baratijas por silencio./ Pago yo aquí por tu silencio./ De acuerdo: yo te doy el mío/ con una condición: no comprendernos. (Pablo Neruda)

14 mayo 2009


La inteligencia no puede nunca penetrar el misterio, pero puede –y es la única que puede– dar cuenta de la conveniencia de las palabras que lo expresan. En ese cometido, debe ser más aguda, más perspicaz, más precisa, más rigurosa y más exigente que cualquier otro. (Simone Weil)

12 mayo 2009


Como latas de cerveza vacía y colillas/ de cigarrillo apagadas, han sido mis días./ Como figuras que pasan por una pantalla de televisión/ y desaparecen, así ha sido mi vida./ Como los automóviles que pasaban rápidos por las carreteras/ con risas de muchachas y música de radios./ Y la belleza pasó rápida, como el modelo de los autos/ y las canciones de las radios que pasaron de moda./ Y no ha quedado nada de aquellos días, nada,/ más que latas vacías y colillas apagadas,/ risas en fotos marchitas, boletos rotos,/ y el aserrín con que al amanecer barrieron los bares. (Ernesto Cardenal)

10 mayo 2009


Debe haber, en el poema más pequeño de un poeta, algo en que se note que existió Homero. (¿Ricardo Reis?)