23 diciembre 2009


Es necesario crear e imaginar nuevos lenguajes. La Pirámide es símbolo laico y profundo de un republicanismo democrático y social, no de un republicanismo que haga retroceder a la democracia. En ella, la idea de patria es una memoria que viene de la infancia y adquiere la gravedad de un mejor destino para todos. Puede entonces desprenderse de las visiones que finalmente la condenan a ser mera rememoración de los hechos bélicos fundantes. Liberada de ampulosas y gastadas atribuciones, puede también acoger a todos aquellos que hoy habitan el suelo argentino y muy especialmente a los contingentes migratorios que hacen realidad, en estas calles, este momento de nuestra América. Son, por eso, la de patria y la de república, ideas capaces de tramarse con formas políticas nuevas y en gran parte ajenas a las tradiciones que aquellas palabras connotan. La Pirámide fue un lenguaje nuevo con las madres de Plaza de Mayo y sigue siendo a la vez clásico. Es la forma geométrica y conmemorativa de los antiguos, viviente en las culturas milenarias de los pueblos americanos preexistentes y de los revolucionarios que inauguraron el siglo XIX sudamericano. Este lugar nos reclama hablar de otra forma de problemas antiguos y releer la historia para tratar problemas nuevos. (Carta Abierta/7)

21 diciembre 2009


Cuando el placer que estábamos esperando llega y nos deja defraudados, el motivo de esa decepción es que lo que estábamos esperando era el futuro, y ese futuro, una vez aquí, es ya presente. Sería precioso que el futuro estuviera aquí sin dejar de ser futuro. Absurdo del que solamente cura la eternidad. (Simone Weil)

19 diciembre 2009


Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,/ toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,/ pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios. (Eliot)

17 diciembre 2009


En la amplitud del amor cabe/ la insistencia de no ser, eso/ que despliega sus alas en la/ repetición flotante de aguas mínimas. (Gelman)

15 diciembre 2009


Cuando algo te resulte muy evidente, empezá a preguntarte qué es lo que la evidencia no te deja ver. (Aprendido en las novelas y películas policiales, pero aplicable en todo y, por supuesto, en política)

13 diciembre 2009


Pretendo que la alternativa a la religiosidad en ascenso, así como a su reverso que es el nihilismo estrecho, procede precisamente de esos lugares de pensamiento que tratamos no diré de ocupar sino de hacer vivir. Pero, ¿cuál nosotros?/ Nosotros, para quienes el ordenamiento en el vasto continente de las ciencias humanas surge de nuestra implicación en las lenguas y en la literatura. La literatura, la escritura, constituyen una experiencia del lenguaje transversal respecto de las identidades (sexuales –gender–, nacionales, étnicas, religiosas, ideológicas, etc.). (Kristeva)

11 diciembre 2009


¿Cómo es el amor?/ Es un placer/ ¿Como un vaso de vino?/ ¿Una luz mojada?// Es un dolor/ ¿Como un golpe?/ ¿Una cuchillada?// No puede decir su nombre/ Hace mundo. (Susana Cella)

09 diciembre 2009


Sol, además, ahí afuera eso, el sol,/ que sube afuera de nosotros/ Ya no es lo que llamábamos "el sol"/ ni "la vida" es la vida// ¿Y entonces qué habla por esta boca, la muerte?/ ¿Qué sobreimprime al sol esa palabra "sol"/ qué alumbra o hace como que alumbra ahí? (Cantos en la mañana vil)

07 diciembre 2009


Ya podemos vislumbrar la imagen más allá del símbolo y más allá de la imaginación, pues hay en el símbolo como un recuerdo de la cifra que lo atesoraba. Una rama puede ser un símbolo de la fertilidad, si con esa rama penetramos en los infiernos, como en La Eneida, quien la porta la trueca en imagen. La imaginación que nace, gorgonas, centauros, de la comparación de dos formas reales. Por una fácil paradoja en la aceptación que le damos a la imagen, es ésta totalmente opuesta a la imaginación. La imagen extrae del enigma una vislumbre, con cuyo rayo podemos penetrar, o al menos vivir en la espera de la resurrección. La imagen, en esta aceptación nuestra, pretende así reducir lo sobrenatural a los sentidos transfigurados del hombre. Lo natural potenciado hasta alcanzar más cercanía con lo irreal, devolver acrecidos los carismas recibidos en el verbo, por medio de una semejanza que entrañe un desmesurado acto de caridad, aquí la poesía aparece como la forma probable de la caridad todo lo cree, chantas omnia credit. (Lezama Lima)

05 diciembre 2009


Frotá en mis ojos menta y nieve, y con las uñas/ que hace un rato rayaron de naranja las nubes/ desprendeme las costras, rascá el óxido;/ teneme de los hombros, restregame/ en el limón de pulpas ácidas, y con tu limpio/ soplo aliviá el ardor mientras me das de nuevo./ Porque pido mi puesto, despertar. (Alejandro Crotto)

03 diciembre 2009


Créese tocar órganos ordinarios, cuando se toca el hombre. Órganos son, en verdad, pero raros, cambiantes y variables, órganos cuyos tubos no se siguen por grados sucesivos. Los que no saben sino los órganos ordinarios no sacarán de ese ningún acorde. (Pascal)

01 diciembre 2009


Who could possibly approve of Metternich/ and his Thought Police? Yet in a liberal/ milieu would Adalbert Stifter have written/ his noble idylls?// Vice-versa, what God-fearing Magistrate/ would dream of shaking hands with a financial/ crook and Anti-Semite? Yet Richard Wagner/ wrought masterpieces.// Wild horses could not drag me to debates on Art and Society: critics with credos,/ Christian or Marxist, should keep their trap shut, lest they spout nonsense. (W.H. Auden)

29 noviembre 2009


Dice o da a entender que aceptar la política es aceptar una castración y parece suponer que es posible no estar de algún modo castrado. Pero reclamar una no castración es de entrada castrarse, claro que castrarse gozosamente, con la soberbia del que se queda magníficamente nonato.

27 noviembre 2009


Ahora, digamos, desde un costado teológico, la parodia sería la expresión más patente del odio de Dios al par, razón por la cual es tan difícil constituir una pareja como Dios manda: porque Dios odia al par. Y porque Dios no lo manda así, por otra parte. La gente del Agro lo sabe y por eso se aparean de a tres: el hombre, la mujer y la oveja. Dios es una Trinidad de la que Tres son parte. Tres personas que son lo mismo pero parecido, reunidas en el Uno eternamente igual a Sí Mismo: el Impar y Supremo Riente. De acuerdo, de acuerdo, ingeniero. Pero, ¿cómo entenderlo? Pero no hay que entenderlo; sólo gozarlo hay que. Y en este “hay que” está todo el goce. Y todo el misterio del goce que, para el goce específico de la parodia, no es otro que el de parodiar. (Lamborghini, La experiencia de la vida)

25 noviembre 2009


Pero quizás habría que decirlo desde un principio: hay, al menos, dos clases de parodia, amigo taxista. La parodia burlesca que se ríe del Modelo y la que lo emula en “serio”. (Así, entre comillas, escucho más la risilla). De acuerdo, de acuerdo. En fin, cantos contrastantes por un lado y cantos paralelos por el otro. Y de este tipo de relaciones está hecho todo el sistema de la literatura. Disrrupción pero también –y mucho– emulación. Intentos de hacer tabla rasa con el Modelo e intentos de descubrir nuevas posibilidades para el Modelo. Y lo demás es copia, imitación. (Leónidas Lamborghini, La experiencia de la vida)

23 noviembre 2009


Nietzsche y Heidegger nos han advertido: el hombre moderno padece "la ausencia de un mundo sensible y suprasensible con poder de obligación". Esta aniquilación de la autoridad divina, y con ella la de cualquier otra autoridad, estatal o política, no conduce obligatoriamente al nihilismo. Ni a su reverso simétrico que es el integrismo al acecho de los impíos: al hacer de lo divino un valor, incluso el "valor supremo", los trascendentalistas coinciden con el utilitarismo nihilista. Pero, ¿cómo saberlo hoy sin caer en la ilusión de un humanismo estrechamente racionalista o en una espiritualidad romántica? (Kristeva)

08 noviembre 2009


¿Vienes menos cada vez,/ huyes de mí,/ o es que estamos entrando en tu silencio/ el pedregal, la luz/ y ya tenemos poco que decirnos?/ Pero ese poco,/ ¿lo diremos nunca?/ pero ese poco, ¿qué es?/ ¿Será el alimento de los ángeles,/ lo que le falta al sol,/ la muerte?/ No digas nada tú. Cada palabra/ de tu boca es demasiado hermosa./ No puedo resistirla ya,/ aunque todo mi ser quiere comerla,/ y de esa hambre vivo aún. Dí/ la nada que estoy acostumbrado a ver/ en el pálido fulgor de la sequía,/ en la brasa del deseo, allí/ donde la amarga mar que adoro empieza./ Dí su mezcla con todo, en que he gozado./ La memoria/ guarda trenes enteros, encendidos,/ silbando por lo oscuro. No me sirven./ Mañana del ayer, una candela al mediodía/ se me parece más: en ella escribo/ letras para el aniversario/ de mi expulsión del texto que ahora miro,/ incomprensible. ¿Tú eras mi madre, entonces? (Cintio Vitier, A la poesía)

06 noviembre 2009


Los libros dicen: ella hizo esto porque. La vida dice: ella hizo esto. En los libros las cosas quedan explicadas; en la vida, no. (Julian Barnes)

04 noviembre 2009


El Maestro dijo: “El hombre superior no eleva a un hombre simplemente por sus palabras, no deja de lado las buenas palabras simplemente a causa del hombre.” (Confucio)

02 noviembre 2009


Actualmente se percibe con claridad que no sólo el totalitarismo ha intentado producir un sujeto nuevo, sino que también el llamado “neoliberalismo” es el intento de construir sobre la aniquilación del sujeto moderno (el crítico, el freudiano y el marxista) un individuo autista y consumidor indiferente a la dimensión constitutivamente política de la existencia, un individuo referido sólo al goce solipsista del objeto técnico que se realiza como mercancía subjetiva en la cultura de masas. Sin embargo, no se trata de criticar o rechazar a este individuo en cuestión, ni de despreciar su masividad mediática desde una nostalgia seudoaristocrática; más bien, al modo freudiano, se trata de hacer comparecer la sentencia “allí donde el individuo neoliberal del goce autista es, el sujeto excéntrico del inconsciente debe advenir”. El individuo neoliberal es el punto de partida para pensar cuál es la práctica operativa que se corresponde con su tiempo. Si decimos punto de partida es porque el individualismo liberal, por consistente que aparezca en su autismo consumidor, no puede clausurarse sobre sí mismo. El tiempo de su existencia establece las condiciones para que ese individuo pueda ser desestabilizado en sus propios fundamentos, y allí, en esos resquicios y puntos de fuga, es donde la práctica política que incluya al psicoanálisis debe intervenir. (Jorge Alemán)

31 octubre 2009


Sobre los techos y los campos, la/ lluvia, sobre las almas/ de los vivos y los muertos,/ venida desde el principio del tiempo,/ lluvia en el mundo/ antes de la palabra “lluvia” y después, deshaciéndose/ en el encuentro con todas las cosas, y volviéndose a hacer. (En la resaca)

29 octubre 2009


No tengo más que una lengua y no es la mía, mi lengua ‘propia’ es una lengua inasimilable para mí. Mi lengua, la única que me escucho hablar y me las arreglo para hablar, es la lengua del otro. (Derrida)

27 octubre 2009


No existe ningún arte demoníaco que pueda imitar la dulzura de la naturaleza. Ese tipo de arte no conoce otra dulzura que la voluptuosidad. (Simone Weil)

24 octubre 2009


Lo que más detesta la verdadera poesía: el perdón popular. (Francisco Madariaga)

21 octubre 2009


Lo que Nietzsche y Freud comparten es la idea de que la justicia como igualdad está fundada en la envidia, en la envidia del otro que tiene lo que nosotros no tenemos, y que disfruta de ello. Así pues, en definitiva la exigencia de justicia es la exigencia de que el goce excesivo del otro haya de ser restringido de modo de que el acceso de todo el mundo a la jouissance sea el mismo. El resultado necesario de esta demanda, desde luego, es el ascetismo. Puesto que no es posible imponer igual jouissance, lo impuesto, en vez de lo compartido con equidad, es la prohibición. Con todo, en nuestra sociedad presuntamente permisiva, hoy día este ascetismo asume la forma de su opuesto, un imperativo generalizado del superyó, el mandato de “¡goza!”. Todos estamos bajo el hechizo de este mandato. El resultado es que nuestro goce se ve más perturbado que nunca. Pensemos en el yuppie que combina la “autorrealización” personal con disciplinas totalmente ascéticas como el jogging, la comida sana y demás. Quizá fuera esto lo que Nietzsche tenía en mente con su noción del “último hombre”, aunque sólo hoy podamos discernir realmente sus contornos bajo el disfraz hedonista de los yuppies. Nietzsche no defendía sólo la afirmación de la vida frente al ascetismo: era consciente de que cierto ascetismo es el anverso de una sensualidad excesiva y decadente. Su crítica del Parsifal de Wagner, y más en general de la decadencia tardorromántica que oscila entre la lúbrica sensualidad y el espiritualismo oscuro, da totalmente en el clavo. (Žižek)

19 octubre 2009


A las/ Honorables/ Autoridades/ Marítimas/ Celestes/ Y terrestres:/ “No/ Se culpe/ A nadie/ De/ Mi/ Vida” (Efraín Huerta)

17 octubre 2009


La patria es un peligro que florece (Leopoldo Marechal)

15 octubre 2009


Contrariamente a lo que se nos querría hacer creer, en realidad el choque de religiones no es un fenómeno de superficie. El problema de este comienzo del tercer milenio no es la guerra de religiones, sino la falla y el vacío que separan de ahora en adelante a aquellos que quieren saber que Dios es inconsciente y aquellos que prefieren no saberlo, para gozar mejor del espectáculo que anuncia que Él existe. La mediatización globalizada sostiene con toda su economía imaginaria y económica esta segunda preferencia: no saber nada para gozar mejor de lo virtual. En otras palabras, gozar de ver promesas y conformarse con promesas de bienes, garantizados por la Promesa de un Bien superior. Esta situación, en razón de la globalización de la denegación que le es consustancial, no tiene antecedentes en la historia de la humanidad. Saturada de iniciativas de seducciones y de decepciones, nuestra cultura catódica se ha revelado propicia para la creencia. Y este es el punto en que resulta favorecida por el retorno o el revival de las religiones. (Kristeva)

13 octubre 2009


Conseguí entonces, como nunca antes, conocer la experiencia de la escritura poética, cuando pude ir dejando de “ser poeta”.

11 octubre 2009


Para él, como para muchos de nosotros, el kirchnerismo implicó una anomalía, aquello loco e inesperado que venía, junto con otros procesos abiertos en Sudamérica, a quebrar la inercia de la repetición neoliberal, a romper la monotonía insoportable de la larga siesta del fin de la historia proclamada a los cuatro vientos por la retórica de la dominación. Sus ensayos sobre el populismo, su intento de volver a abrir la caja de Pandora de una tradición bombardeada por las nuevas formas del virtuosismo republicano vinieron a expresar su convicción, forjada entre lecturas eruditas de matriz benjaminiana y de experiencias políticas efectivamente vividas en otras épocas argentinas, de que la querella en torno del populismo, de sus herencias y legados sería una de las grandes batallas cultural-políticas del presente. Remoción de los escombros de una tradición que parecía regresar bajo nuevas e inéditas condiciones, apertura de un debate con aquellos que vulgarizaban de un modo insoportable lo que en los años sesenta y setenta había constituido una verdadera pasión argumentativa. Nicolás, como siempre aunque con las cicatrices de otras batallas, se movió contracorriente, dirigiendo sus dardos más críticos e irónicos contra un neoprogresismo fascinado con la retórica de un republicanismo seudovirtuoso y profundamente olvidado de los olvidados de la tierra; de un progresismo vaciado y fascinado por la llegada al puerto del libre mercado y de la democracia liberal. El vio en lo inaugurado en mayo de 2003 la posibilidad de la reintroducción desordenada y plebeya de la política y del conflicto en una escena devastada por la neobarbarie massmediática y el cualunquismo de los “filósofos de época” portadores del virtuosismo propio de los republicanos de Barrio Norte. (Ricardo Forster, sobre Nicolás Casullo)