24 marzo 2015


La memoria sufre accidentes cada vez/barre continuos y pasa de su centro activo a desarticulaciones de las máscaras. Sangra como sangra el mundo y sus certezas caen en cal viva. En el olvido de olvidar no hay descanso, el que murió muere otra vez y golpes lívidos cocean a las conjugaciones de la fuga. Saliva fría de la hoguera donde arden los que arrancaron la hoja blanca. En las bondades del engaño se pudren los ciclones. El amor gira y gira en el círculo más ciego, lo único que queda. Juan Gelman