04 julio 2007


Estamos en una etapa de individualización pero es una individualización pasiva, es una individualización de consumo bajo la mirada de las cámaras de vigilancia. Y eso en algún sentido define un universo totalitario. Podría decirse, por un lado, que hay una frontera cada día más problemática entre democracia y posibilidad de dictadura y, por otro lado, que estamos cruzando la frontera entre realidad y ficción. La ficción que presenta la televisión tiene un aspecto ambiguo y, en cierta forma, nuestra realidad no es más que este tipo de ficción. (…) Pero el ser humano es un animal simbólico y como tal necesita de la relación. Cada uno necesita del otro para existir como individuo a través de la simbolización de la relaciones. Vivimos un período de crisis y hay cosas terribles que pueden venir pero creo que hay formas de resistencia. No resistencia militar sino la resistencia de la madera, de la piedra, del hombre y su existencia simbólica. (Marc Augé)

1 comentarios:

franco de los santos dijo...

Fíjese hasta qué punto estamos atravesados por una mentalidad capitalista.
Esa diferenciación que hace Augé entre un individualismo pasivo (percibido como negativo) y uno activo (político, un poco en la onda propugnada por Foucault en sus últimos años). El individualismo es algo muy nuevo en la historia (unos cuatro siglos), y plenamente funcional a la reproducción capitalista (no digo que esté necesariamente mal, sólo inserto nuestras opiniones en un marco histórico preciso, cuestiones instrumentales).
Es decir: para nosotros es imposible pensar en una cultura no individualista (aún aquellos que la proponen). (Digo "nosotros" y me incluyo tajantemente y explícitamente, claro; nunca hablo desde afuera).