05 abril 2009


La historia de la filosofía despliega dos grandes posiciones contradictorias respecto a la relación entre la filosofía y la poesía. O bien hay una diferencia fundamental entre ellas (esto esta claro en Platón y, también en muchos otros), o bien la poesía entra en igualdad con las formas mas importantes del pensamiento. Es algo así como el debate entre Platón y Heidegger./ Pero podemos cambiar la estructura del problema diciendo que hay un lugar para la poesía como procedimiento de la verdad porque en este hay siempre un momento poético. Es el momento donde debemos encontrar nuevos nombres para un acontecimiento. La Nominación de un acontecimiento es una necesidad, y esta necesidad, en cierto sentido, es siempre poética. Por ejemplo, cuando estalla una revolución política, irrumpen nuevos nombres, un nuevo vocabulario. Y esta tarea es tarea de la poesía –no está realizada siempre en los poemas, pero es una determinación poética./ Creo que esa es la razón por la que la poesía ha sido parte del lenguaje filosófico mismo. La invención y la transformación del lenguaje filosófico es también una tarea política. Por esto, propongo un nuevo pacto, una nueva paz. (Badiou)