31 mayo 2014


Se puede afirmar que el arte es algo que efectivamente resiste pero ¿a qué? El arte tiene la capacidad de resistir no sólo al poder político, sino a todos los poderes ¿por qué? Porque resiste al cierre de los significados. Lo que llamamos arte no es lo que cierra los significados, es lo que abre la sensibilidad. (Jean-Luc Nancy)


30 mayo 2014


Por delicadas que sean, las mañanas/ envilecen; lo destructible vacila/ y lo que pareciera, frente a nosotros, perdurar,/ no nos acoge, menos cruel que indiferente. Animal/ anónimo, por más que grites, nadie escucha,/ y ni por lejos la lengua es la que conviene./ Existe, tal vez, en alguna parte, un idioma,/ nadie niega, pero habría que desandar,/ salir, si fuese posible, del centro de la noche,/ y empezar de nuevo con otra clase de balbuceo./ Tantas tardes que resbalan:/ ya no se sabe/ en qué mundo se está, y sobre todo si se está/ en un mundo. Se muerde/ un fantasma de manzana, mientras sigue merodeando,/ como desde un principio, lo oscuro. (Juan José Saer)


27 mayo 2014


Te vienen con “lo nuevo” para aplastar todo. De modo que, en la llanura chata donde quedó sepultado lo que el trabajo del pensamiento y la acción fue arrancando de la nada durante siglos, lo mucho y muy diverso que estaba ahí para ver qué puede uno hacer con eso, se hace posible transitar sin contratiempos ni tropiezos, despreocupados, sin el peligro ya de ser expuestos a comparaciones que te lleven a desconfiar y a reclamar algo más, o, aunque más no sea, distinto.

26 mayo 2014


Animal de baldío, memoria, comés pastos que no crecieron más. (Juan Gelman)


24 mayo 2014


Una función de la crítica –y no me refiero a los grandes críticos ni a los clásicos de la crítica, sino preferentemente al que escribe una reseña, antes de manera anónima y ahora con más frecuencia con la publicidad de la firma, aunque rara vez con la satisfacción de que se le pague mejor–, una función de la crítica, repito, es actuar como una especie de engranaje que regula el coeficiente de cambio del gusto literario. Cuando el engranaje se atasca y los críticos que escriben las reseñas se quedan paralizados en el gusto de la generación precedente, hay que desmontar inexorablemente la máquina y volverla a montar; cuando el engranaje patina y el crítico acepta la novedad como criterio suficiente de la excelencia, es necesario parar la máquina y reajustarla. El efecto de una y otra deficiencia en la máquina es que se provoca una división entre los que no ven nada bueno en lo nuevo y los que no ven nada bueno en todo lo que no sea nuevo: de esa forma, se acelera la vetustez de lo antiguo y la excentricidad e incluso charlatanería de lo nuevo. Ese fallo de la crítica tiene también como efecto situar al escritor serio ante una disyuntiva: o escribir para un público demasiado numeroso o escribir para un público demasiado reducido. Y lo curioso es que el resultado de una y otra opción es recompensar lo efímero. (T.S. Eliot)


23 mayo 2014


para que podamos mirar y tocar sin pudor/ las flores, sí, todas las flores/ y seamos iguales a nosotros mismos en la hermandad delicada,/ para que las cosas no sean mercancías,/ y se abra como una flor toda la nobleza del hombre (Juan L. Ortiz)


22 mayo 2014


para que las cosas sean ellas mismas: formas sensibles/ o profundas de la unidad o espejos de nuestro esfuerzo/ por penetrar el mundo,/ con el semblante emocionado y pasajero de nuestros sueños,/ o la armonía de nuestra paz en la soledad de nuestro pensamiento (Juan L. Ortiz)


21 mayo 2014


En tres palabras puedo resumir todo lo que he aprendido acerca de la vida: la vida sigue. (Robert Frost)


20 mayo 2014


El hombre actual sufre por no querer sufrir. Quiere anestesia en la vida cotidiana. Simples dificultades las considera sufrimientos. Sin embargo, una dificultad sólo es preocupante cuando se pasa de la raya, sea por la duración, sea por la intensidad. Tenemos una idea idealizada de la salud, utópica. Para defendernos del dolor acusamos al mundo, a lo que nos rodea, o le ofrecemos la otra mejilla. La moral y la felicidad, antes enfrentadas, se han fusionado; lo que actualmente resulta inmoral es no ser feliz. Allí donde se sacralizaba la abnegación, tenemos ahora la evasión. El clima de euforia sumerge en la vergüenza a los que sufren. Por cualquier medio hay que “tener onda”, ser divertidos. La felicidad es el nuevo orden moral. La felicidad vende libros, revistas, CD. Junto con el mercado de la espiritualidad, es una de las mayores industrias de la época. (Luis Hornstein)


18 mayo 2014


Dios mío, no me permitas juzgar aquello que no comprendo o no conozco. No me dejes siquiera hablar de ello. (Antón Chéjov)


17 mayo 2014


¿Hubo alguna vez/ mayor tontería/ que aquella que cree que sabe/ y no puede ver, hubo alguna vez// una mayor? ¿Estaba la verdad/ delante de nosotros o detrás?/ Era una/ o dos, y quién era yo? (Robert Creeley)


16 mayo 2014


Un individuo, por revolucionario que se pretenda, si no se plantea la cuestión del lugar desde donde habla, es un revolucionario postizo. (Roland Barthes)


15 mayo 2014


Es posible imaginarnos develando de nuestra propia conciencia todo aquello que tiene de indebidamente ritualizado, previamente fijado, en formas falsas de autoridad. La verdadera autoridad surge de una suerte de don donde decimos cosas que no esperan retribución inmediata. Si esperáramos de todo una retribución inmediata cualquier forma de conocimiento se parecería a formas de toma y daca, o formas de un mercado donde cada acción tiene, como se suele decir, una contraprestación. No es que eso no exista, vivimos en una vida inmersa en ese tipo de acciones, pero la vida del conocimiento es liberar esas acciones que aparecen en fórmulas de mercado y hacerles recordar el pasado que tuvieron, muchas veces revulsivo, muchas veces revolucionario. (Horacio González)


14 mayo 2014


El obrero metalúrgico en el andamio/ aprendió a no mirar hacia abajo. Y hacer lo suyo./ De igual forma, existen palabras/ que hemos aprendido a no mirar,/ a no buscar sustancia en su trasfondo./ Pero estamos en el margen del vértigo. (George Oppen)


13 mayo 2014


Ah, que tú escapes en el instante/ en el que ya habías alcanzado tu definición mejor. (José Lezama Lima)


12 mayo 2014


Disculpen si me niego a ver la realidad, esa que describen tan bien diarios como la nación-clarín-perfil, y me dedico en cambio a la literatura fantástica; sucede que no tengo remedio, soy incauto de lo real; ese real al cual poetas, filósofos y psicoanalistas llaman imposible ¡y encima tienen el atrevimiento de pensarlo! Por supuesto, además de todo soy iluso: imagino que el pensamiento de lo real puede cambiar la realidad y a quienes se sujetan a ella desesperadamente. (Roque Farrán)


09 mayo 2014


“La realidad”, dicen, como si eso justificara cualquier cosa o tapara cualquier argumento en contra. Para mí, en cambio, eso en que pienso cuando digo “realidad” es algo demasiado extenso, inaferrable, inexplicable, indócil, promisorio, implacable, siempre abierto. Vasto objeto de deseo y, por eso mismo, de temor. Tierra natal a la que nunca alcanzo a llegar. Cuando ellos dicen “realidad”, lo que más bien percibo es “conformismo”.


08 mayo 2014


Píndaro ha escrito, en su segunda Pítica: 'Genoi autos essi mathôn'. Conviértete en lo que eres. No, no te conviertas en lo que eres. Lo que individualiza es el nombre propio, es decir el lenguaje donde este nombre toma lugar, es decir, el control social a través de la voz interiorizada, es decir la servidumbre sin fin. No te conviertas en el esclavo de los tuyos por el patronímico que te dieron en esa lengua colectiva que te enseñaron. Si no actúas así, el nombre que te han dado, tomará el lugar de tu carne. (Pascal Quignard)