24 mayo 2013


Si miramos a nuestro alrededor, el mensaje es bastante claro: la situación es crítica y debemos dejarla en manos de los que saben. Laurie Anderson tiene una canción magnífica llamada justamente ‘Only an expert’, donde trabaja sobre esa idea, la de que el discurso que más se ha multiplicado últimamente es el de que abandonemos cualquier intención de tomar parte en el asunto, porque sólo un experto puede encargarse de ello. ¿De qué? Imposible saberlo, porque sólo un experto puede determinarlo. Así vemos cómo áreas muy extensas de nuestra vida civil, como la educación y la cultura, en las que nuestras opiniones deberían ser básicas, pasan a ser presentadas como entelequias de las que nada sabemos y que debemos confiar a tecnócratas que decidirán qué es lo mejor. Nuestra editorial busca crear una mínima grieta ahí, en relación a ese discurso que permanentemente desea convertirnos en espectadores de nuestra propia vida y que busca que la participación ciudadana se limite a demostrar que las consignas que ellos promocionan son correctas. (Aníbal Cristobo)