26 julio 2008


El futuro de la religión es, en realidad, nuestro único posible futuro. Los problemas ecológicos y sociales se han vuelto hoy tan complejos que, como decía Heidegger, sólo un Dios nos puede salvar. Yo agregaría que sólo un Dios relativista, no absoluto, y tal vez ni siquiera único. Para mí habrá un futuro, y por lo tanto también habrá una posible transformación social, un auténtico acontecimiento histórico, si hay en la humanidad un auténtico comportamiento religioso. Pienso en el principio del cristianismo, la caridad; no en el dogma, no en las doctrinas de la Iglesia, que únicamente pueden contribuir al desencadenamiento de las guerras de religión. (Vattimo)