07 abril 2014
06 abril 2014
La palabra caduca al infinito, deja temblores, ve la luna con nubes que la tapan. El fluido del ego/yo se agota en su tormenta, alrededor del humo crecen suposiciones/purezas imposibles/astros que la mano no agarra. Inútil es perseguir al relámpago que pasa. Y la fidelidad del desamparo. (Juan Gelman)
05 abril 2014
Hasta el árbol que florece miente en el instante en que percibe su florecer sin la sombra del espanto; hasta la más inocente admiración por lo bello se convierte en excusa de la ignominia de la existencia, cosa diferente, y nada hay ya de belleza ni de consuelo salvo para la mirada que, dirigiéndose al horror, lo afronta y, en la conciencia no atenuada de la negatividad, afirma la posibilidad de lo mejor. (Theodor W. Adorno)
01 abril 2014
30 marzo 2014
29 marzo 2014
27 marzo 2014
¿Es contradictorio que uno sostenga en diferentes contextos diversas valoraciones de una misma persona? Sí, lo es. Pero a esta altura ya debería saberse muy bien que la contradicción no es una falla moral sino un rasgo de la realidad misma. Pensar políticamente no es esquivar las contradicciones para rendir tributo en el altar de la coherencia lógica, como si esto fuera un imperativo moral. La realidad política es contradictoria y a las contradicciones no hay que esquivarlas, sino vivirlas y pensarlas. (Oscar Alberto Cuervo)
26 marzo 2014
Todo hombre diestro se halla aferrado a su destreza y no puede mirar libremente más allá de ella. Si no fuera por su buena parte de imperfección, su virtud le impediría alcanzar ningún grado de la libertad espiritual-moral. Nuestros defectos son los ojos con los que vemos el ideal. (Friedrich Nietzsche)
25 marzo 2014
21 marzo 2014
Todo hombre diestro se halla aferrado a su destreza y no puede mirar libremente más allá de ella. Si no fuera por su buena parte de imperfección, su virtud le impediría alcanzar ningún grado de la libertad espiritual-moral. Nuestros defectos son los ojos con los que vemos el ideal. (Friedrich Nietzsche)
18 marzo 2014
16 marzo 2014
15 marzo 2014
14 marzo 2014
13 marzo 2014
09 marzo 2014
07 marzo 2014
En este mundo nos sentimos extranjeros, desarraigados, exiliados. Como Ulises, al que unos marineros habían trasladado de sitio durante el sueño y despertaba en un lugar desconocido anhelando Ítaca con un deseo que le desgarraba el alma. De repente, Atenea le abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba en Ítaca. Así, también, todo hombre que desea incansablemente su patria, que no se distrae de su destino ni por Calypso ni por las sirenas, se da cuenta de repente un día de que se encuentra en su patria. (Simone Weil)
06 marzo 2014
04 marzo 2014
“No entiendo”. Esto es tan vasto que supera cualquier entender. Entender es siempre limitado. Pero no entender puede no tener fronteras. Siento que soy mucho más completa cuando no entiendo. No entender, del modo en que lo digo, es un don. No entender, pero no como un simple de espíritu. Lo bueno es ser inteligente y no entender. Es una bendición extraña, como tener locura sin ser demente. Es un manso desinterés, es una dulzura de estupidez. Sólo que de vez en cuando viene la inquietud: quiero entender un poco. No demasiado: pero por lo menos entender que no entiendo. (Clarice Lispector)
03 marzo 2014
No me sirve la lámpara, Georges/ No me sirve la ciencia ni la filosofía/ Nada consuela en la noche descarnada/ La hora melancólica, Georges/ Sólo queda el hueso, la órbita vacía/ El vacío donde la palabra la nada/ Después de la gusanería de lo real/ Estrecho claroscuro el agónico/ Instante la falta la huella efímera/ Lo que hizo creer era motor de vida (Humberto Lobbosco)
02 marzo 2014
01 marzo 2014
La palabra caduca al infinito, deja temblores, ve la luna con nubes que la tapan. El fluido del ego/yo se agota en su tormenta, alrededor del humo crecen suposiciones/purezas imposibles/astros que la mano no agarra. Inútil es perseguir al relámpago que pasa. Y la fidelidad del desamparo. (Juan Gelman)
26 febrero 2014
25 febrero 2014
21 febrero 2014
16 febrero 2014
Aprendamos,/ de una vez por todas,/ que el futuro, como ella misma, no tiene nombre,/ aprendamos/ a escuchar el lenguaje de los otros/ sin esperar, de sus palabras, las nuestras,/ y a ver, en la muerte de los otros, la nuestra,/ aprendamos,/ si nos queda todavía tiempo,/ a creer en el “afuera”/ a pesar de nuestra formación,/ nuestro carácter/ nuestros deseos, nuestro miedo. (Juan José Saer)
15 febrero 2014
Ciégate para siempre:/ también la eternidad está llena de ojos-/ allí/ se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes/ al término en que han aparecido,/ allí/ se extingue lo que del lenguaje/ también te ha retirado con un gesto,/ lo que dejabas iniciarse como/ la danza de dos palabras sólo hechas/ de otoño y seda y nada. (Paul Celan)
14 febrero 2014
13 febrero 2014
08 febrero 2014
El cuerpo está hecho de palabras, y de palabras/ es, continuo, el rumor de la sangre. Verbal el árbol/ que, a cada octubre verbal, para nombres maravillados, resplandece./ Va dando, repetitiva, voces la piedra. Y son palabras/ la muerte, mi muerte, el día transparente./ El aire proferido. (Juan José Saer)
07 febrero 2014
Se quiere una cosa sin querer producir el efecto contrario a ella. Pero se lo produce. Porque se hace política bajo formas limitadas de autoconocimiento, donde el ardid, la maniobra astuta y la fullería profesional sustituyen la visión empeñosa por descifrar los movimientos de la historia compartida. (Horacio González)
05 febrero 2014
Una nueva actitud autorreflexiva, de reconocimiento de lo real sin más, para operar desde ahí nuevas movilizaciones y conceptos, no precisa ya –hay que decirlo– de la autojustificación permanente, del discurso sin fisuras, del a priori de la explicación complaciente. Hay que dejar que las razones propias sean porosas a la espesa e indócil realidad, sin proferir una jerga ya armada. Ante eso, es preferible una palabra que aunque puede estar descentrada, busque la autenticidad del momento quebradizo que se está viviendo. Todos sabemos lo que alivia la expresión “reconocimiento”, si la entendemos más profundamente. Saber ver la hendidura. Prepararse para ello. Hacer de las nociones efectivas sobre la gravedad del momento, un motivo de recreación cultural, de crítica y de reagrupamiento de los grandes legados de la vida popular, genuinos, democráticos, con sus momentos colectivos reformulando a la altura de los tiempos la leyenda nacional. (Horacio González)
03 febrero 2014
“Decir lo mismo; para que otros mañana/ a su vez nos remplacen. Es breve la gloria/ con que, ingenuos, pretendíamos eludir de algún modo,/ sólo en parte, el silencio de la muerte. Sepan,/ amigos, disfrutar la juventud y los recuerdos/ en la incómoda calma de la vejez. Ahora/ entendamos, apenas lo posible, leamos/ a los muertos, no eran muy diferentes a nosotros,/ tal vez recibamos el mismo trato luego/ y nuestras almas perdidas recuerden un instante sus palabras.”// Así habló Autólico, el sofista griego, negándose/ a enseñar en latín –el estado del mundo/ lo entristecía– a comerciantes ignorantes de Capua. (Silvio Mattoni)
02 febrero 2014
01 febrero 2014
31 enero 2014
30 enero 2014
29 enero 2014
28 enero 2014
Sí, también vivimos en la época en donde reflotan, desde los más profundos pliegos de la historia, la idea de emancipación y de comunismo. Si bien ahora ya intentándolas separar de su metafísica progresista e ilustrada y reformuladas desde otra perspectiva. Esa otra perspectiva, según mi punto de vista, es la del sujeto en su singularidad más incomparable e irreductible. Una vez hecho el duelo por el sujeto histórico que iba a llevar la historia a su final, retorna el sujeto transindividual en toda su problematicidad. Ya no se puede, una vez hecho el duelo por el proletariado industrial como “clase para sí”, pensar en una voluntad colectiva que no tenga en cuenta el “fantasma” como un término más apropiado que el de “ideología”, el sujeto como un término más preciso que individuo, el común como un término distinto del de población, sociedad, o psicología de las masas. El deseo, como una voluntad distinta de la de la conciencia autorreflexiva. En suma, estos serían algunos términos que emergen en las “conjeturas de una izquierda lacaniana en el debate posmoderno”. (Jorge Alemán)
26 enero 2014
Amigo, si nosotros sabemos que ya no/ sabemos más de la Ley que los demás,/ si yo no sé más que tú/ lo que debemos hacer y lo que no,/ salvo lo que todos aceptan/ de buena o de mala gana,/ o sea, que la Ley existe/ y que todos lo saben,/ y si por ello es absurdo/ identificar la Ley con otra palabra,/ a diferencia de tantos hombres/ no puedo repetir que la Ley existe,/ e igual que ellos tampoco debemos reprimir/ el deseo universal de conocerla/ o abandonar nuestra posición/ por la simple despreocupación./ Aunque al menos puedo reducir/ tu vanidad y la mía/ a decir con timidez/ que existe una vaga similitud,/ en todo caso diremos con orgullo:/ se parece al amor.// Al amor que nunca sabemos, dónde ni cómo,/ al amor que no podemos dominar ni liberar,/ al amor que a veces nos hace llorar,/ al amor que casi nunca cumplimos. (W.H. Auden)
25 enero 2014
24 enero 2014
Alguna vez, estudiantes,/ Aquiles tendría que vencer a la tortuga/ (aunque personalmente simpatizo/ muchísimo con la lenta tortuga)./ La luz tiene también los hombros amarillos/ como Aquiles. Es un viejo/ parecido de familia:/ de ella sacó el talón alado./ Por lo que deduzco/ que ha de tenerse más fe/ al impulso que nos recorre/ que al esfuerzo de las cuatro patas./ (En fin, si no es correcta/ la deducción, tomen esto/ a manera de una licencia poética,/ —la poesía se toma pocas.) (Fina García Marruz)
23 enero 2014
22 enero 2014
21 enero 2014
El mar destila incertidumbre,/ la montaña perplejidad; y el propio/ cuerpo no abandona, por nada/ del mundo, su secreto. El viaje/ se volvió errabundeo, y el aura/ solitaria, retirándose,/ nos transformó en manada./ En la llanura inmóvil/ el cansancio nos visita:/ todo esto podía haber sido/ de esta manera o de alguna otra,/ el tiempo hubiese preferido/ correr para adelante o para atrás/ y abstenerse de salir, indiferente,/ la luna. Nos creeríamos perdidos,/ si fuésemos capaces, todavía,/ de distinguir un lugar./ La mirada rebota, espesa;/ ni reconoce ni interroga./ Astillas turbias flotan/ entre la sombra que amenaza./ Confusos, vacilamos:/ salimos a buscar no sabemos qué/ ya no nos acordamos bien cuándo. (Juan José Saer)
20 enero 2014
19 enero 2014
18 enero 2014
Además, descubrir las zonceras que llevamos adentro es un acto de liberación: es como sacar un entripado valiéndose de un antiácido, pues hay cierta analogía entre la indigestión alimenticia y la intelectual. Es algo así como confesarse o someterse al psicoanálisis, que son modos de vomitar entripados, y siendo uno el propio confesor o psicoanalista. Para hacerlo sólo se requiere no ser zonzo por naturaleza, con la connotación que hace Amado Alonso "escasez de inteligencia, cierta dejadez y debilidad"; simplemente estar solamente azonzado, que así viene a ser cosa transitoria, como lo señala el verbo. (Arturo Jauretche)
14 enero 2014
Vivimos también en la época en la cual vuelve a retornar, con distintas variaciones, aquella fórmula presente en Heidegger: “Sólo un Dios puede salvarnos”. Más allá de sus constantes en la explotación de la fuerza de trabajo bajo la forma de mercancía, también es difícil saber de qué Dios se habla en esa fórmula, si aún es el que pertenece a las religiones del libro o se está promoviendo desde un nuevo lugar, lo que podríamos designar como un “significante nuevo”. Lo cierto es que antes las creencias religiosas flotaban en el orden público y era el sujeto en su intimidad el que eventualmente se permitía ponerlas en duda, ahora puede pasar que todo el mundo se presente como “agnóstico, liberal, pragmático, etcétera...” y luego es en su foro interno donde se interroga por el sentido de la vida, que según Freud es el principio mismo de la neurosis en su equivalencia con la religión. También este puede ser el motivo por el cual Lacan profetizó: la religión vencerá. (Jorge Alemán)
13 enero 2014
Puede llamarse contemporáneo sólo aquel que no se deja cegar por las luces del siglo y es capaz de distinguir en ellas la parte de la sombra, su íntima oscuridad. Con esto, sin embargo, aún no hemos respondido a nuestra pregunta. ¿Por qué debería interesarnos poder percibir las tinieblas que provienen de la época? ¿Acaso la oscuridad no es una experiencia anónima y por definición impenetrable, algo que no está dirigido a nosotros y no puede, por lo tanto, incumbimos? Por el contrario, contemporáneo es aquel que percibe la oscuridad de su tiempo como algo que le incumbe y no cesa de interpelarlo, algo que, más que cualquier luz, se dirige directa y singularmente a él. Contemporáneo es aquel que recibe en pleno rostro el haz de tiniebla que proviene de su tiempo. (Giorgio Agamben)
12 enero 2014
11 enero 2014
10 enero 2014
La imitación (mimesis en griego)/ es el término colectivo que Aristóteles otorga a los errores/ genuinos de la poesía./ Lo que me gusta de este término// es la facilidad con que acepta/ que aquello a lo que nos enfrentamos cuando hacemos poesía es el error,/ la creación a voluntad del error,/ la ruptura y complicación deliberada de errores/ a partir de los cuales puede surgir/ lo inesperado. (Anne Carson)
09 enero 2014
Sí, también vivimos en el mundo del orden e incluso de la racionalidad del neoliberalismo que se impone a partir de un conjunto de dispositivos que podríamos considerar como modos de producción de la subjetividad. Esos procedimientos dominantes de la subjetivación de la vida: la vida vista como una empresa que se debe gestionar y ser juzgada en sus rendimientos, como una gestión de recursos del cuerpo, la salud, el cerebro, etcétera, que de un modo regular necesita de la asistencia del manual de autoayuda, el coach, el personal trainer, el monitor espiritual, etcétera. Pero este “emprendedor de sí mismo” contiene su reverso implícito: el deudor confrontado de un modo inédito a un acreedor que lo somete a una deuda impagable, que además de un modo subrepticio fue obligado a contraer. Es sorprendente al respecto, observar a las naciones enteras capturadas en ese movimiento que Freud llamaría “superyoico”. (Jorge Alemán)
08 enero 2014
Duchamp tal vez haya sido el primero a darse cuenta del callejón sin salida en que el arte se metió. ¿Qué hace Duchamp cuando inventa el ready-made? Él toma un objeto de uso cualquiera, por ejemplo, un inodoro, e, introduciéndolo en un museo, lo fuerza a presentarse como obra de arte. Naturalmente –a no ser el breve instante que dura el efecto del extrañamiento y de la sorpresa– en realidad nada alcanza aquí la presencia: ni la obra, pues se trata de un objeto de uso cualquiera, producido industrialmente, ni la operación artística, porque no hay de ninguna forma una poiesis, producción, y ni siquiera el artista, porque aquel que firma con un irónico nombre falso el inodoro no actúa como artista, sino, como filósofo o crítico, o, de acuerdo a como le gustaba decir a Duchamp, como “alguién que respira”, un simple ser vivo./ En todo caso, en verdad él no queria producir una obra de arte, sino desobstruir el caminar del arte, cerrado entre el museo y la mercantilización. Ustedes saben: lo que de hecho pasó es que una colusión, infelizmente todavía activa, de hábiles especuladores y de “vivos” transformó el ready-made en obra de arte. Y el llamado arte contemporáneo nada más hace repetir el gesto de Duchamp, llenando con no-obras y performances a museos, que son meros organismos del mercado, destinados a acelerar la circulación de mercaderías, que, así como el dinero, ya alcanzaron el estado de liquidez y quieren todavía valer como obras. Esta es la contradicción del arte contemporáneo: abolir la obra y al mismo tiempo estipular su precio. (Giorgio Agamben)
07 enero 2014
06 enero 2014
No sólo que las cosas son distintas de lo que parecen,/ y por eso las malinterpretamos,/ sino que esta equivocidad es valiosa./ Aférrense a ella, dice Aristóteles,/ hay mucho que ver y sentir ahí./ Las metáforas le enseñan a la mente// a disfrutar del error/ y a aprender/ de la yuxtaposición de lo que es y lo que no es. (Anne Carson)
05 enero 2014
¿Se amustia lo vivido cuando le dan palabra? ¿El después hablado lo traiciona? ¿Y qué le hace, dónde, cómo? ¿Encuentra viejas furias que atravesaron siglos/comen tiempo? ¿Soles de ideas idas? ¿El no ser del amor para que sea? […] ¿Lugares donde el bien incuba el mal? ¿Las alas gachas de una piedad muda? El frío tiembla en puertas del pasado que vuelven a golpear. (Juan Gelman)
04 enero 2014
03 enero 2014
02 enero 2014
01 enero 2014
nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido/ después del rostro hay otro rostro/ tras la marcha de tu amante hay otra marcha/ tras el canto un nuevo roce se prolonga/ y las madrugadas esconden abecedarios inauditos/ islas remotas/ siempre será así/ algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo/ pero otro sueño se levanta y no es el mismo/ entonces tú vuelves a las manos al corazón de/ todos de cualquiera/ no eres el mismo no son los mismos/ otros saben la palabra tú la ignoras/ otros saben olvidar los hechos innecesarios/ y levantan su pulgar han olvidado/ tú has de volver no importa tu fracaso/ nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada (Edgar Bayley)
31 diciembre 2013
30 diciembre 2013
Por consiguiente, tanto en el terreno político como en el terreno de la traducción poética o filosófica, el acontecimiento que hay que inventar es un acontecimiento de traducción. No de traducción en la homogeneidad unívoca, sino en el encuentro de idiomas que concuerdan, que se aceptan sin renunciar en la mayor medida posible a su singularidad. En todo momento se trata de una elección difícil. (Jacques Derrida)
29 diciembre 2013
Refiriéndonos al simple sentido común −por así decirlo−, no puede haber amistad, hospitalidad o justicia sino ahí donde, aunque sea incalculable, se tiene en cuenta la alteridad del otro, como alteridad −una vez más− infinita, absoluta, irreductible. Lévinas recuerda que el lenguaje, es decir, la referencia al otro, es en su esencia amistad y, hospitalidad. Y, por su parte, éstos no eran pensamientos fáciles: cuando hablaba de amistad y hospitalidad, no cedía a los «buenos sentimientos». (Jacques Derrida)
28 diciembre 2013
27 diciembre 2013
26 diciembre 2013
25 diciembre 2013
24 diciembre 2013
22 diciembre 2013
21 diciembre 2013
19 diciembre 2013
La poesía es guardar memoria, una sombra de memoria, de la realidad como imaginamos poder vivirla antes de que la conceptualización la reduzca a nada más que una imagen, a un esquema; y todo su proyecto, todo su trabajo, consistirá en liberar las palabras de los encadenamientos del discurso para que nos ofrezcan, en lugar de significados que producen nuestros diversos tipos de conocimiento, un acceso al en-sí de las cosas realmente existentes. Que la palabra “árbol” en un poema nos haga recordar lo que es un árbol, con todas sus ramas, todas sus hojas, y su relación con el camino, con el cielo por encima, con el pájaro que en él se posa, que nos recuerde todo eso en lugar de arrojarnos a las clasificaciones que estructuran los diccionarios, y estaremos en condiciones de volver a pensar en necesidades nuestras que son esenciales para el ser mortal que somos, esas necesidades cuyo olvido trae perjuicios en las relaciones de persona a persona en el seno de la sociedad. (Yves Bonnefoy)
16 diciembre 2013
15 diciembre 2013
Risa gutural se alza cuando la muerte toca/ Los actos viscerales de día a día// Y se deshace en más sonrisas por sentir/ Que ha zafado de la oscura tiranía/ Engañada, por sí sola, por consuelo/ Por mentira/ De la oscuridad suma, del fuego inminente/ Envolviendo carne tibia, dolor enloquecido/ Molestos acicates lanzados contra día a día. (Susana Cella)
14 diciembre 2013
Cuándo nos vemos/ En truenos relámpagos lluvia humedad/ O retinta nublazón en determinados contornos// Dónde nos oímos/ En hoscos llantos alaridos dura palabra insultando/ O crudo silencio más cruel por mudo// En qué tiempo y espacio conjugados/ Habremos de coincidir/ Misma hora y lugar/ Mismo fingido parecer/ Que no halle el envés fingido de la verdad. (Susana Cella)
13 diciembre 2013
12 diciembre 2013
Diría más bien una búsqueda de coherencia, o quizá de mitos perdidos. Pero es cierto que un poema logrado crea un sentimiento de coherencia. Pero eso no impide que mi reacción frente al mundo sea una sensación invencible de perplejidad. La transparencia es mi obsesión: adivinar un orden en el caos. (Joaquín Giannuzzi)
11 diciembre 2013
Soy un espíritu de buena voluntad en relación a la mayoría de mis semejantes, siendo como es la vida un estado de perpetuo conflicto. La cólera presente en muchos de mis poemas, aparte de ser el impulso de una visión crítica del mundo, se aplica a determinados temas: aquellos en que se encarna el mal en cualquiera de sus manifestaciones. No se trata de asumir lo que se da en llamar poesía comprometida, ya que me parece que la mayor responsabilidad del poeta es hacia su lenguaje. Asumo esto como una militancia incluso cuando tematizo la tragedia social de nuestro tiempo, la monstruosa injusticia de un orden que implica la agonía de miles de millones de seres humanos. Enfermos de opinión y de impotencia estamos hablando mucho sobre esto, y está bien que se haga, pero mientras tanto las cosas no cesan de empeorar. Si nos hemos quedado sin utopías por desesperación, entonces parece haber llegado la hora del suicidio (perdón por esta altisonancia catastrófica). Pero la vida sigue pidiendo música. (Joaquín Giannuzzi)
07 diciembre 2013
06 diciembre 2013
Me sigue preocupando sin embargo la fragmentación infinita de un planeta estallado: consensos mediáticos peligrosos, alucinaciones consensuadas conviviendo online y asimétricamente con un millón de archipiélagos compuestos por islas de sentido. Un mundo de millones de personas, los blogueros, mandando fruta para pocos. Una sociedad Big-Bang en la que la fragmentación y el aislamiento llegan al paroxismo y quizá al absurdo. No puedo evitar la tentación de volver a citar al apocalíptico Paul Virilio: “Al cabo de unos treinta años de representaciones audiovisuales, el complejo informacional se enfrenta a una nueva ecuación: un hombre=un guetto”. (Eduardo Blaustein)
05 diciembre 2013
01 diciembre 2013
Un poeta es alguien que, al escribir para sí, escribe para todos.Y ese producto, el poema, se halla allí, en la revista, el libro o la pantalla, a la espera del lector capaz de compartir aquella fraternidad. Pero no creo que al lector de poesía se lo pueda definir en términos de personalidad, posesión o carencia de una cultura formal, etcétera. (Recuérdese el caso de Porchia.) Nada tiene que ver, por otra parte, con ese arquetipo estadístico y previsible que la industria cultural llama lector medio, suerte de esponja que se impregna de palabras y al que las palabras abandonan cuando se lo aprieta. El poeta auténtico escribe para sí, y por ello escribe para todos. El escritor de consumo escribe para un arquetipo, y por eso no escribe para nadie. (Guillermo Boido)
30 noviembre 2013
Hace tiempo escribí que la poesía es el intento de preguntarle a las palabras qué somos. Esto responde, quizás imprecisamente, a la pregunta acerca de quien habla en el poema: ante nuestros requerimientos, hablan palabras previamente resignificadas por el poeta. Todo poeta escribe, en primera instancia, para sí mismo; y, por añadidura, para el poeta que se sospecha hay en cada lector. La lectura de la poesía tiene rasgos distintivos, pues en ella no hay trama, argumento o tema. Uno se juega allí lo mejor que tiene sin apelar a recursos ajenos a la palabra misma: compromete todo su ser en ese acto. El lector re-crea, re-escríbe el poema; por consiguiente, en un mismo texto conviven tantos poemas como lectores-poetas: leer en profundidad es dar vida propia y singular a ese organismo que el poeta ha creado para que hable con nosotros. Y en ello reside la suprema fraternidad de la poesía: potencialmente, un mismo texto ofrece identidad a cada hombre en particular, es decir, a todos los hombres. Un poeta es alguien que, al escribir para sí, escribe para todos. (Guillermo Boido)
29 noviembre 2013
28 noviembre 2013
San Juan de la Cruz ha estado presente en mí en un período de crisis −alrededor de los veintidós años− en el que me invadió lo que llamaría el malestar de la razón insuficiente: la necesidad de una vivencia trascendente. Por otra parte estaba inmerso entonces en la lectura de León Bloy y en mi obsesión por esa frase: “Todo es adorable”. Es un postulado que puede merecer una réplica extemporánea si pensamos en la historia y sus genocidios, pero naturalmente se trata de otro nivel de realidad. En Walt Whitman, otra de mis pasiones, esta frase tendría una interpretación celebratoria, y Bloy habla desde su condición de católico absoluto. Pero ambos afirman una redención para todo lo que sucede y me conmueve también la intransigente iracundia de Bloy. (Joaquín Giannuzzi)
27 noviembre 2013
¿Mística? ¿Inmersión en lo absoluto? Es demasiado en lo que a mí respecta. En realidad experimento el sentimiento dramático de la poesía en el sentido de que me abre una rendija, una expectativa posible de instalar una fe en lo desconocido. Por eso siento que la poesía no concluye en ella misma, es decir, limitada al ámbito estético, sino que se proyecta a la región de lo secreto librando la batalla de tener razón contra la muerte y el sinsentido. (Joaquín Giannuzzi)
26 noviembre 2013
22 noviembre 2013
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